60 – F.A.Q. Preguntas frecuentes.

Con ocasión de la consulta reciente de uno de los lectores del blog, Jon, en lugar de responderle de manera particular hemos decidido redactar esta entrada para resolver algunas de las dudas o preguntas más frecuentes que quizá algunas personas, como Jon, se plantean cuando comienzan a buscar información sobre un familiar combatiente en la Guerra Civil.

Creo que hemos sugerido algunas respuestas a varias preguntas comunes a través de diferentes entradas o artículos en nuestro blog con algunas indicaciones (dónde buscar documentos, errores que se pueden encontrar en las nóminas etc.) pero en cualquier caso, vamos a exponer aquí las preguntas concretas que se hace Jon y que quizá otras personas también se plantean, y daremos algunas respuestas, que no tienen por qué ser las únicas que hay, desde luego.

Siento no disponer de tiempo para responder individualmente acerca de milicianos de otros batallones - sobre los que desconozco todo en absoluto - que no sean el Rosa Luxemburgo y además este no era uno de mis propósitos en el blog ni dispongo del tiempo necesario para ello, pero intentaré hacer algo por si puede ser de ayuda a familiares tanto de combatientes del batallón Rosa Luxemburgo como de otros batallones.

En el caso de los combatientes del Rosa Luxemburgo, puedo facilitar a la familia los datos que tengo recogidos que vengan en las nóminas u otros documentos públicos, pero nada más.

Sobre aspectos que atañen a la vida personal de cada combatiente, como es lógico, no puedo añadir nada; como mucho, aportar mi opinión, que puede ser igual de válida que la de cualquier otra persona.

Averiguar todos los datos que puedan plantearse sobre un combatiente en concreto – y mucho más si ni siquiera se sabe el batallón en el que estaba- llevaría muchas horas, días o incluso meses de búsqueda, leyendo cientos de hojas de nóminas y otros documentos y quizá ni aun así se llegaría a dar respuesta a todas las preguntas planteadas.

Estas son algunas de las preguntas que se hace Jon y espero que las respuestas puedan ayudar a otras personas que se encuentren en su situación:

1 - En la página del Gobierno Vasco pone “Muerto en el frente”. Si estaban en el Frente, del otro lado habría también militares, ¿Cómo sé a cuál de las partes del Frente pertenecía?

En principio, “Muerto en el frente” quiere decir “muerto en combate”, nada más. Pero si está su nombre el la página del Gobierno Vasco de fallecidos/desparecidos en la Guerra Civil, es de suponer que falleció combatiendo en alguno de los batallones del Cuerpo de Ejército del País Vasco (porque los datos han sido recogidos de los listados oficiales de “fallecidos en campaña” ) o bien era un civil fallecido en un bombardeo, que también se recoge en este listado.

Saber en qué batallón estaba un combatiente, sin más datos, es imposible, salvo que su nombre esté recogido en alguno de los listados de combatientes de los distintos batallones que puedes encontrar tanto en libros como en internet, aunque no estén completos estos listados.

En el blog errepublikaplaza.wordrpress.com, por ejemplo, tienen listados de combatientes de los distintos batallones vascos que se actualizan constantemente y te recomiendo consultar, empezando por aquellos batallones que puedan ser más afines a la ideología de tu familiar, pero sin descartar la búsqueda en cualquier otro si no lo encuentras allí donde esperabas.

En nuestro caso, el batallón Rosa Luxemburgo, he conseguido completar un listado de algo más de 1400 nombres a partir de las nóminas de los combatientes, pero quizá pudiera haber alguno más porque es posible que falte alguna hoja  de nóminas etc.

2 - ¿Cómo de común era en aquella época alistarse en un regimiento que no fuera de tu zona de residencia?

Si te refieres a que vivía en un provincia y se alistó en un batallón de otra, puede haber muchas razones, empezando porque estuviera ocasionalmente en ese lugar cuando comenzó la guerra y se vio obligado a quedarse allí, o bien porque así lo decidió por el motivo que fuera, que se nos escapa, aunque también hay otras opciones, como que pudiera haber pasado de una zona “del frente” a la otra zona o “bando” que a él le parecía más seguro o acorde con su ideología y allí se alistó en uno de los batallones (se les denomina “evadidos” si eran civiles o combatientes obligados a combatir en el otro bando o directamente “desertores” si estaban en un bando y se pasaban al otro).

En el caso de los desertores, por lo general, o bien se les hacía prisioneros o bien terminaban fusilados o en un batallón llamado “disciplinario”, que los había en los dos bandos. Otras veces, también en los dos bandos, les acogían en cualquiera de los batallones y misteriosamente morían en combate antes de que cantara un gallo, que se dice. Cosa de las guerras.

 3 - Mi abuelo murió combatiendo en Otxandiano en diciembre, aunque en otro documento pone Ubidea. ¿Podría ser uno de "Los 108 de Ubidea"?. 

Es imposible adivinar dónde pudo ser enterrado tu abuelo salvo que tengas algún testimonio transmitido en la familia (como hay algún caso en el que un compañero le comunicó a la familia dónde lo habían enterrado exactamente y recuperaron sus restos décadas después) pero si falleció a primeros de diciembre de 1936 como dices, quizá podría haber alguna posibilidad de que fuera uno de aquellos 108. Muy poca, pero la hay. De todas formas, como expuse en la última entrada sobre este tema, supongo que jamás se podrá saber la identidad de aquellos 108 (salvo que encontráramos algún documento donde vinieran sus nombres, que no creo) y además, ni siquiera en este caso deberías tener la esperanza de que sus restos continuaran estando allí, dado lo que ocurrió en los años posteriores hasta la fecha de hoy. No creo, lamentablemente, que esto que hemos venido llamando “el caso de los 108 de Ubidea” vaya a tener alguna respuesta oficial. Sólo podemos especular sobre qué pudo pasar con ellos en base a los testimonios de lo que recuerdan los habitantes de Ubidea, intentar que se haga algo al respecto en esta investigación de manera institucional, pero nada más.

Si no entregaron el cadáver a la familiar en su día, puede ser uno de los 108 de Ubidea, o puede ser de los muchos que se enterraron sin ningún tipo de identificación ni registro en otros cementerios o lugares próximos a los pueblos de la zona donde se desarrolló la ofensiva, o en alguna trinchera, enterrado por sus propios compañeros quizá porque nadie recogía sus cadáveres, como sucedió en muchas ocasiones tanto en el País Vasco como en el resto de España cuando no se hicieron las cosas bien (por falta de previsión o por desinterés en que se supiera en la retaguardia el desaguisado que estaba sucediendo- en el caso de la ofensiva de Villarreal – o porque simplemente, en otros casos, no se pudo hacer otra cosa por las circunstancias en que ocurrió el fallecimiento, la orografía del terreno, desconocimiento sobre el lugar donde había caído, la ocupación de la zona donde había caído por el otro bando, etc.

 4 - ¿Por qué pone en unos documentos pone fallecido en Otxandiano y en otros Ubidea?

Como he indicado en alguna entrada en el blog, opino que tampoco debes tomarlo con mucha exactitud lo del lugar de fallecimiento que ponga, solo tómalo como referencia de la zona en general, ya que dependía de quién  y dónde se hubiera hecho el registro de su fallecimiento o el traslado de estos datos a otro documento; unos ponían lo mismo Ochandiano que Frente de Ochandiano, Frente de Ubidea, Ubidea, etc.

En cualquier caso, según los datos que has consultado, murió luchando en un batallón republicano en esa zona, durante la ofensiva de Villarreal por las fechas (si averiguas en qué batallón estaba, puedes más o menos saber la zona donde murió porque hay algunos documentos donde se dice la ubicación de los distintos batallones cada día  – los que se hayan conservado- , pero poco más.

5 - ¿Hacían algo parecido a "fichas de inscripción" en los batallones?

Que yo sepa, los batallones lo que debían tener, supongo – como mucho- era una especie de “libro de matrícula” donde inscribirían a los milicianos, aunque lamentablemente, o no se han conservado, se destruyeron o en cualquier caso no tenemos conocimiento de su existencia. De ser así, nos habríamos ahorrado muchas horas de trabajo los que intentamos confeccionar listados completos de todos los milicianos de cada batallón. Ojalá se hubiera conservado todo esto, bien en fichas o en libros de registro, porque entonces hoy quizá dispondríamos ya de esa base de datos de milicianos que tanto echamos de menos en la investigación histórica.

6 - Mi abuelo era del Perezagua. ¿Existen fotos de miembros de ese batallón? 

Sí, desde luego, no tienes más que buscar en internet  o en la prensa de la época y estoy segura de que encontrarás alguna, que también encontrarás en distintos libros o artículos que se han escrito sobre la Guerra Civil.

7 - ¿Se puede saber si la inclusión de una persona en un batallón fue voluntaria o forzada? 

Como podrás suponer, en general no. Quizá los primeros voluntarios -estamos hablando de los primeros días o meses – elegían el batallón en el que querían inscribirse, pero en general podríamos decir que cuando el alistamiento fue “obligado” (es decir, se hacía un llamamiento a alistarse por “quintas” – por fecha en la que habían hecho el servicio militar- y debían presentarse obligatoriamente los convocados para dar sus datos en el Ayuntamiento, por lo general, donde les hacían un examen médico etc. para declararlos aptos o no como combatiente etc. Supongo que si había opción, como mucho podrían elegir Cuartel General de Milicias (por su afinidad política) y allí ya les inscribirían en “su batallón favorito” si era posible o en cualquier otro del cuartel. Más o menos esto es lo que parece ser que sucedía a grandes rasgos, pero lo deducimos por información de las distintas fuentes, como por ejemplo los anuncios en prensa que aparecen constantemente durante el transcurso  de la guerra.

8 - ¿Se puede saber si estaba afiliado al partido al que pertenecía el batallón?

Sí, si estaba afiliado,  claro, buscando en los distintos archivos (en el Archivo Histórico de Euskadi, por ejemplo donde las tienen microfilmadas) en las  fichas de afiliados que tenía cada partido, sindicato o agrupación política  y cruzando los dedos para que se haya conservado esta ficha, que no siempre es así. ¡Ah! y teniendo mucho tiempo y paciencia, porque también es un trabajo un poco tedioso, realmente, mirar cientos y  cientos de fichas para muchas veces no encontrar lo que buscas.

9 - ¿Hay en algún lugar enseres personales (cuadernos con anotaciones o similares) con personas de aquella época?

Tienes museos de la memoria o de la Guerra Civil (o nombres similares)  o exposiciones temporales, por ejemplo, o permanentes donde exponen objetos personales de combatientes que han sido hallados en exhumaciones, trabajos de arqueología o donaciones de particulares o instituciones. Seguramente en tu Comunidad Autónoma habrá alguno.

10 - ¿Había límite de edad para reclutarse o ser reclutado?

En principio, los menores de 16 años no podían alistarse, salvo que obtuvieran el permiso firmado de sus padres, que muchos adolescentes también falsificaban. Los mayores de 45 tampoco estaban obligados a alistarse, en principio, digo. La única obligación para alistarse, tras las primeras semanas en que el alistamiento era básicamente voluntario, dependía de si su quinta había sido llamada a filas o no y la edad.

11 - ¿Cómo puede aparecer en listados del Gobierno Vasco su apellido con B, si en las propias nóminas del batallón aparece con V?.

Pues por varios motivos, todos sin mucha importancia porque se entiende perfectamente el apellido, en este caso, pero básicamente porque el que lo escribió decidió escribirlo como venía en la nómina del combatiente o con B.

12 - En una de las nóminas aparece la firma de su hermano. ¿Cómo iba el sistema de firmas? ¿Por qué firmaría su hermano en lugar de su pareja? 

Por los documentos que he consultado, el combatiente escribía en un papel -de manera bastante rudimentaria, por cierto, en un trozo de papel y a lápiz muchas veces- el nombre de la persona a la que autorizaba a cobrar su nómina en el caso de no poder hacerlo él personalmente en alguna ocasión. En este caso, pese a tener pareja, decidió, por el motivo que fuera que el autorizado iba a ser su hermano (eso ya es algo personal que decidirían por comodidad o lo que fuera entre los tres, supongo, aunque quizá tuvo algo que ver que no estuvieran casados ni siquiera por lo civil, pero no sé realmente si este fue el motivo).

13 - ¿Por qué si en la nómina aparece una nota donde pone "Muerto en tal fecha” y en la página del Gobierno Vasco aparece con otra anterior? ¿A qué puede deberse ese desfase?

Como supondrás, tampoco es posible saber el motivo, pero se puede deducir que las fuentes de donde han sido tomadas eran distinta: en la nómina, el que está haciendo las nóminas ha escrito esa nota a mano para saber que en la próxima quincena no tiene que incluir su nombre porque ha fallecido, pero tampoco le importaría demasiado quizá la fecha exacta, preguntó a un compañero y anotó eso sin averiguar si era un día antes o diez después; la otra anotación, en el listado del Gobierno Vasco, quizá procede del parte de defunción que emitió el equipo sanitario (médico que le atendió en el hospital, por ejemplo, cuando falleció) o del parte que envió el comandante de su batallón, y ese es el dato que se recogió en el Departamento de Sanidad o Estadística del Gobierno Vasco de entonces, acertada o no, que es de donde se han recogido los datos que ahora ves en el listado. Son dos opciones para explicar esa diferencia, como podría ser la de un error actual al escribir ese dato en la web, por decirte algo.

 

PARA CONCLUIR, espero que alguna de estas respuestas le sean de utilidad a alguien, al menos a Jon, a quien recomiendo, como a cualquiera que tenga un familiar combatiente del País Vasco cuyos restos mortales no fueron entregados a la familia o bien fue dado por desaparecido o no se supo qué sucedió con él, que se ponga en contacto con GOGORA, del Gobierno Vasco, donde además de dar los datos de vuestro familiar desaparecido podéis proporcionar una muestra de ADN.

Allí os informarán seguramente mucho mejor de todo personalmente y seguramente resolverán mejor vuestras dudas, incluso puede que tengan recogidos ya los datos de vuestro familiar que intentáis averiguar.

Yo, insisto, sólo puedo proporcionar los datos a familiares de los milicianos del Rosa Luxemburgo cuyos datos he anotado estudiando las nóminas o a través de otros documentos de distintos archivos, pero sólo de milicianos del Rosa Luxemburgo, batallón en el que estoy centrada por el momento.

A todos los demás, os deseo suerte en vuestra búsqueda. Si tenéis paciencia y constancia, quizá podáis encontrar las respuestas por vosotros mismos si no os la proporcionan en las instituciones, buscando en archivos, libros, artículos o entradas de blog de mucha gente que intenta echar una mano, como nosotros, en su tiempo libre, dentro de sus posibilidades.

o o O o o 

 

 

 

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41- Los 108 de Ubidea (II)

Nos vamos acercando…

Para no enmarañar la entrada anterior con actualizaciones, voy a destinar esta entrada a recoger la información oral que nos va llegando acerca de la investigación de los 108 de Ubidea. Si surgiera algún documento relacionado con esto, también lo incluiríamos aquí, por supuesto. ¡Ojalá! Aunque no creo que suceda, de momento.

ANTECEDENTES:

Hace casi un año encontré en la página del Portal de Archivos Españoles (http://pares.mcu.es/) un documento de 1941 en el que el entonces Alcalde de Ubidea, Timoteo Ajuria, dejaba por escrito que en el cementerio de esa localidad hubo 108 cadáveres de “rojo-separatistas”, fallecidos entre el 30 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937, todos por herida de fusil, en batalla, que no fue inscrita su defunción en el Registro Civil y que no se conocía su paradero actual. Los datos están en la entrada anterior.

los108deUbidea

He intentado durante este último año informarme acerca de este documento sin resultado hasta que, al ponerme en contacto con el Ayuntamiento de Ubide, Agurtzane Bengoa me comentó hace un par de semanas que el suegro del actual Alcalde, Joxan Pagola, le contó que cuando era niño “ayudó a su padre a llevar cadáveres de la guerra al Gorbea”. Dada la importancia que esta información podía tener en relación con el documento citado, quedamos en que intentaría recabar Agurtzane más información sobre esto, para ver qué más recordaba la familia ya que el entonces niño, Eugenio Ibarguchi, ya había fallecido. Asimismo, Agurtzane intentará también recabar más información entre familiares y amigos de Ubide y quizá  prepararemos una reunión en Ubide si conseguimos algún testimonio más, para que lo poco que que se haya podido conservar de la memoria de Ubide durante la Guerra Civil no se pierda.

INFORMACIÓN RECIBIDA HOY 22 de febrero de 2018

Pues bien, esta mañana, día 22 de febrero de 2018, hemos hablado por teléfono con el Alcalde de Ubide, Joxan Pagola, y tenemos la siguiente información para añadir a la investigación:

El suegro del Alcalde actual de Ubide se llamaba Eugenio Ibarguchi y tenía unos 6-7 años cuando ayudó a su padre a “llevar muertos de la guerra a Arralde”, pero no recuerda Joxan que mencionara cuántos ni saben exactamente a qué lugar los llevaron. Alguna vez fue con su suegro por esta zona de Arralde, pero el hombre no reconocía nada, no lo recordaba.

Joxan me dice que cuando su suegro Eugenio les contaba esta historia, le decían todos que “eso no podía ser”, que “eso está muy alto”, que “sería que les mandaron ir a enterrar a alguno que caería por allí”, pero Eugenio siempre contaba la misma versión, que “le mandaron a su padre llevar muertos de Ubide a Arralde” a enterrarlos y que él le acompañaba. Parece que no nos hemos equivocado mucho sobre la zona que barajábamos como posible en la anterior entrada.Arralde

Este entonces niño, Eugenio, también comentaba que en su caserío estuvieron alojados los del Perezagua y que desde allí se veían “los cañonazos que caían en Villarreal”.

Otras cosas que se comentan en el pueblo de Ubide es que en la zona de Atxuri (a la izquierda de Arralde, un poco más adelante siguiendo el sendero que viene  desde Ubide), “los mismos combatientes republicanos habían llevado también allí cadáveres a enterrar”.

También me ha contado Joxan que en el pueblo siempre se ha dicho que en “el blocao viejo” (en euskera creo que me ha dicho boraleku o algo así ) había también “enterrados de la guerra”. Con esto, creo que al menos se puede acotar un poco más la zona donde habría cadáveres de combatientes republicanos vascos, llevados bien por el padre de Eugenio Ibarguchi o por otros combatientes republicanos compañeros, según contaba Eugenio a su familia.

Yo supongo que sería algún barranco o similar situado junto al sendero que bordea estos montes y que forma un camino con forma de V en este mapa; es posible, como dice Joxan, que el niño no recordara bien y no los llevaran tan lejos, a pesar de haberle escuchado a su padre que los llevaban a Arralde. Pero dado que Eugenio insistía en ello, yo me inclinaría a pensar que así fue y que están en algún punto del  camino entre Ubidea y las inmediaciones de Arralde, y que habrá más cadáveres continuando el sendero hacia Atxuri. Este sería el tramo que se puede acotar aproximadamente. ¿Estaríamos hablando quizá de una zona del camino que estaría a entre unos 2-5 km  de Ubide salvando un desnivel de 150 metros en esos cinco kilómetros como mucho? Quizá un día se resuelva este misterio gracias a algún hallazgo casual.

Por cierto, aprovecho esta entrada para recordar que es muy importante cuando se encuentra algo que pueda ser de tipo arqueológico o restos humanos u objetos de combatientes no se puede ni se debe tocar ni revolver nada, y menos escarbar; es importante marcar la zona con algo que reconozcamos luego, sacar fotografías de la zona etc si podemos y avisar inmediatamente a Euskal Prospekzioa o a la Sociedad Aranzadi o Gogora para comunicar el hallazgo (si es en el País Vasco), y si se trata de munición, obuses etc a la Ertzaintza o la policía de tu comunidad, pero nada más, no se puede ni se debe hacer nada, más aún cuando podría haber algún material explosivo.

  • Gogora 944032846
  • Euskal Prospekzio Taldea: prospekzio@gmail.com

Continuamos. Hemos estado hablando un rato largo con Ubide y se ha ofrecido Joxan a preguntar a gente del pueblo sobre lo que recuerdan de la guerra, más bien “qué recuerdan de lo que sus padres les contaron” de lo que sucedió en Ubidea durante la guerra porque es una pena que toda esta información se vaya perdiendo. La próxima generación ya no recordará nada seguramente y lo habremos perdido para siempre.

Joxan no recuerda dónde recogían y atendían a los heridos que llegaban del frente, ni dónde estaban alojados los oficiales del puesto avanzado de mando de la Columna de Ubidea, y no sabe si alguien lo recordará, pero pienso que quizá el edificio que reunía las mejores condiciones para tal fin podría ser el llamado chalet de Arechaga. Lo va a preguntar también e intentará conseguir más testimonios para cuando concretemos una fecha en Ubidea.

Damos las gracias a Agurtzane y a Joxan por colaborar en esta investigación. Os mantendremos al tanto de todo, por supuesto.

o o O o o 

ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

 

HastasiempreForges

40- LOS 108 DE UBIDEA (I)

12/02/2018 ¡Comenzamos a recibir información sobre los 108 de Ubidea! 

[Última actualización: 18/02/2018]

<<Según nos informan, ESTOS CADÁVERES DE COMBATIENTES FUERON TRASLADADOS UNO O VARIOS PUNTOS DEL GORBEA O SUS INMEDIACIONES, NO PERMANECIERON EN EL CEMENTERIO DE UBIDE. El testimonio fue transmitido por un niño de Ubidea, según nos cuenta Agurtzane, que ayudó a su padre a llevarlos.>>

En la entrada del anterior,  “Ubidea, 30 de noviembre de 1936” recogimos hace unos días un artículo publicado en el diario “El liberal” a mediados de diciembre del 36, que ha sido la forma de introducir y animar a la población de Ubidea a colaborar en esta investigación. Nos pusimos también en contacto con el Ayuntamiento de Ubidea vía email y hoy hemos recibido el adelanto de una información valiosísima que ha conseguido Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubidea, de algunos de sus habitantes. Esperamos con entusiasmo que esta colaboración siga incrementándose y podamos, entre todos, recuperar la información perdida acerca de estos combatientes que, casi con total seguridad, constan en su mayoría como “desaparecidos” en los listado porque nunca se encontraron sus cadáveres.

Publicaremos toda la información que consigamos y nos sentiremos satisfechos de que al menos quede recogido el testimonio oral hasta la fecha de hoy, febrero de 2018, sobre aquellos enterramientos (más bien “recogida de cadáveres”) en Ubidea y la esperanza de que quizá, un día, esta colaboración sirva para identificar a algún otro combatiente.

<<Hipótesis de trabajo: Todo parece apuntar a que se trataría de fallecidos durante los primeros días de la ofensiva de Villarreal, fechas precisamente en las que se registran más número de fallecidos y “desaparecidos” durante la ofensiva.>>

ADELANTO DE LA INFORMACIÓN RECIBIDA HOY SOBRE LOS 108 DE UBIDEA

Hoy, 12 de febrero de 2018, acabamos de recibir información del Ayuntamiento de Ubidea acerca del documento mencionado varias veces en este blog sobre 108 combatientes republicanos vascos que, según este documento, estuvieron enterrados (o fueron recogidos) en el cementerio de Ubidea.

Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubide, se  ha tomado la molestia de indagar sobre este documento en los archivos y preguntar a los pobladores de Ubide, y ha conseguido una información muy interesante que voy a ir recogiendo en esta entrada progresivamente según Agurtzane me vaya aportando más datos. También se irán recogiendo los datos que otras personas quieran aportar, que son de un valor incalculable, ya que al parecer sólo podremos completar esta investigación a través de la información oral que se ha transmitido de padres a hijos en el pueblo.

<<SEGÚN NOS INFORMAN, ESTOS CADÁVERES DE COMBATIENTES FUERON TRASLADADOS UNO O VARIOS PUNTOS DEL GORBEA O SUS INMEDIACIONES, NO PERMANECIERON EN EL CEMENTERIO DE UBIDEA.
El testimonio fue transmitido por un niño de Ubidea, según nos cuenta Agurtzane, que ayudó a su padre a llevarlos.>>

Esta información nos la remitirán del Ayuntamiento de Ubide próximamente por escrito y entonces actualizaremos esta entrada con los datos que de momento sólo nos han trasladado por teléfono y añadiremos más detalles que Agurtzane va a tratar de rescatar del olvido:

PARA ESTA INVESTIGACIÓN

 << SE SOLICITA COLABORACIÓN PARA AVERIGUAR QUÉ SUCEDIÓ CON 108 MILICIANOS enterrados/recogidos EN EL CEMENTERIO DE UBIDEA DURANTE LA GUERRA CIVIL QUE MENCIONA EL DOCUMENTO>>

Será de un gran valor cualquier información relativa a estos enterramientos  en Ubidea durante la Guerra Civil. Mejor dicho, creo que vamos a tener que sustituir “enterramiento”  por “recogida de cadáveres”  ya que es posible que ni siquiera llegaran a ser enterrados allí, en Ubide, según parece, sino que fueron llevados a algún /algunos puntos del Gorbea, como ya hemos informado. Cualquier detalle que se recuerde será de gran valor en esta investigación.

Tras intentar desde hace unos meses averiguar en distintas instituciones algo sobre la información que aportaba un documento encontrado en la “página de pares”, en el Archivo Histórico Nacional/Causa General/Vizaya/Ubidea, y no haber obtenido ninguna respuesta hasta el momento, nos propusimos a investigarlo directamente. Y hoy, por fin, hemos tenido una conversación muy interesante con Agurtzane Bengoa que nos ha abierto un camino a seguir para averiguar qué sucedió con estos 108 combatientes republicanos vascos fallecidos.

Sería de gran valor que los propios habitantes de Ubidea, que son los que con mayor seguridad pueden tener alguna memoria directa de los hechos que ocurrieron en esta localidad durante la Guerra Civil, o bien el recuerdo de la memoria de lo sucedido transmitido de padres a hijos, intentaran recabar información de sus familiares por si alguien recordara algún dato sobre enterramientos o recogida de cadáveres de combatientes en el cementerio o en cualquier otro punto del pueblo durante la Guerra Civil para poder incorporar esta información que se pueda conseguir al registro llamado “Mapa de fosas” dentro del programa de recuperación de restos de combatientes y de la memoria histórica.

**Cualquier información, por insignificante que parezca, puede ser de gran ayuda. Muchas gracias por su colaboración. Pueden ponerse en contacto con nosotros o con Agurtzane, en el Ayuntamiento de Ubidea.**

los108deUbidea

Archivo Histórico Nacional, FC CAUSA GENERAL 1332, Expediente 58 – 4 ( son 14 imágenes)
Según consta en un documento conservado en el Archivo Histórico Nacional, en Ubidea, entre el 2 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937 - según declaró su Alcalde, Timoteo Ajuria, el 6 de febrero de 1941- fueron enterrados en el cementerio de Ubidea “108 cadáveres de milicianos rojo-separatistas”. La clase de heridas que presentaban eran “de fusil”. Fueron muertos “en batalla”. Su defunción no fue inscrita en el Registro Civil. Estos son los datos que se anotan en el documento, firmado por el Alcalde y el Secretario del Ayuntamiento de Ubidea en 1941, Timoteo Ajuria y Víctor Ibargutxi.

SE PRETENDE AVERIGUAR:

  1. Dónde estuvieron enterrados/recogidos exactamente estos combatientes que se mencionan en el documento.
  2. Si posteriormente se realizó alguna exhumación, y en ese caso adónde se transportaron los restos, si al mismo cementerio en nichos numerados (no se tiene constancia de esto, según la información recibida hasta el momento) u otro destino (al Gorbea, nos comenta Agurtzane, que piensa que quizá no llegaran a inhumarse, sino que quizá sólo llegaron al cementerio y de allí los llevaron, según la información recogida, a algún punto o puntos del monte Gorbea próximos a Ubidea).
  3. Si tal como nos informan, los cadáveres de los combatientes fueron llevados al Gorbea y no llegaron a inhumarse en el cementerio debido a  su reducido tamaño, qué zona, próxima a Ubidea, podría haber sido (si solo fue un lugar, o cuáles si fueron varios sitios a los que se fueron llevando). En principio, no sería una zona demasiado alejada de Ubidea, quizá alguna especie de sima o barranco próximo a Ubidea, fuera de la zona donde se estaba combatiendo, lógicamente. Esperamos recibir información más precisa de ello o alguna pista que nos haga reducir esta zona de búsqueda.

Si esta información sobre el traslado de cadáveres de combatientes de la Guerra Civil a las faldas del Gorbea es tal como nos la han contado, la zona donde podrían haber sido trasladados supongo que podría ser aproximadamente esta zona amplia marcada en azul, no más al sur de este cuadrante ni hacia el este, porque eran zonas donde se estaba combatiendo, y tampoco creo que los llevaran muy lejos del pueblo ni subieran demasiado hacia la cumbre del monte Gorbea, así que quizá estén más cerca de Ubidea de lo que en principio pudiera parecer, cerca del camino marcado en verde o en otro de los muchos que hay.

¿PODRÍA TRATARSE DE ESTA ZONA donde fueron trasladados y haberse seguido este camino marcado en verde? Es posible que pronto sepamos algo más. Lo que se averigüe, lo publicaremos en esta misma entrada.

zonaabuscar

EN EL “MAPA DE FOSAS” (que de todas formas no está actualizado desde 2005, creo), Ubidea no aparece señalado como posible lugar de enterramiento de milicianos en fosa común, ni hay anotación ninguna sobre sobre la sospecha de que pudiera existir o haya existido una fosa común, que en este caso sería de enterramientos por parte de las propias tropas republicanas- de fallecidos en la ofensiva de Villarreal la mayoría seguramente-, y no de fusilamientos de las tropas nacionales, en principio. Los colores de las banderolas del mapa de fosas indican las distintas situaciones: no intervenida, desaparecida, trasladada al Valle de los caídos, exhumada total o parcial, o varias fosas en la misma localidad. Pero en Ubidea no hay ninguna de estas banderolas. Sin embargo, este documento demuestra que sí hubo enterramientos de combatientes republicanos entre el 2 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937 (es decir, hasta el comienzo de la ofensiva de Vizcaya por Mola, en concreto el 7 de abril, fecha en que Ubidea fue ocupada por las “tropas nacionales”). Si esta afirmación no respondía a la realidad, esa es ya otra cuestión, pero habrá que averiguar qué de cierto había en ella, que de momento, podría estar relacionado con lo que nos cuentan del traslado de cadáveres durante la Guerra  Civil a distintos puntos del Gorbea desde Ubidea. Cuando tengamos una información más detallada la incorporaremos a esta entrada.

LOS ENTERRAMIENTOS NO REGISTRADOS DE COMBATIENTES REPUBLICANOS

El motivo de que estos milicianos fueran enterrados en fosa común por las propias tropas republicanas fue seguramente el gran número de bajas que hubo en momentos puntuales (como sucedió en los primeros días de la ofensiva de Villarreal, por ejemplo) y la falta de medios para gestionar el traslado de cadáveres de manera adecuada.

Este hecho, unido posiblemente a la realidad política del intento de ocultación del número real de bajas que estaba habiendo  (para no desmoralizar a los combatientes y a la población, a la que se estaba enviando mensajes en prensa de que todo iba bien, que se obtenía una victoria tras otra y se ocultaba el número real de bajas)  es posible que fuera la causa de que muchos de estos milicianos ni siquiera pudieran ser identificados o enterrados convenientemente en su momento, como así lo declaran muchos combatientes después de décadas.

Así, en no pocas ocasiones, por necesidad, los combatientes enterraban a sus propios compañeros, por órdenes de sus superiores o por decisión propia, en el mismo campo de batalla, en trincheras o en fosas próximas a los pueblos cercanos, sin que se redactara ningún documento oficial sobre ello, pesando esto durante años sobre la conciencia de aquellos que habían participado en la inhumación que consideraban “poco cristiana” e indigna quizá, pero que no tuvieron más remedio que realizar dadas las circunstancias. Sólo al cabo de muchos años, décadas, algunos combatientes han confirmado, con pesar, que esto sucedía con bastante frecuencia.

Hoy, todo eso ya no importa, podemos comprenderlo, nadie les va a reprochar nada ni les van a juzgar, por supuesto; lo que intentamos es recuperar lo que en su momento no se hizo o no se pudo hacer bien, simplemente. Bastante tenemos ya con las fosas de fusilados por el “bando nacional”, donde se están encontrando muchos “desaparecidos”, pero es evidente que también existe este tipo de enterramientos precipitados, sin registrar, de los combatientes propios, como creo que pudo ser el caso de “los 108 de Ubidea”, que en principio <>.

Si es posible, sería de un gran valor la colaboración de los paisanos de Ubidea, que pueden guardar algún recuerdo de esto y que conocen la zona mejor que nadie, y especialmente también la del párroco de la Iglesia de Ubidea, que es la persona que seguramente tiene un mayor conocimiento sobre los documentos que la parroquia pudo redactar durante la Guerra Civil, bien sobre inhumaciones en el Campo Santo del cementerio de Ubidea o fuera de él, sacramentos impartidos a milicianos en sus últimos momentos de vida, etc. cualquier dato que haya quedado registrado y que nos pueda ayudar en esta investigación.

LLAMAMIENTO A LOS NATURALES DE UBIDEA

Si alguna persona tiene algún recuerdo o información sobre estos hechos, aunque sea oral, narrada por sus familiares, cualquier detalle por pequeño que sea, puede dirigirse bien a nuestra dirección de correo  batallonrosaluxemburgo@outlook.com para poder publicarlo inmediatamente, o bien a cualquiera de estas instituciones mencionadas, Gogora -del Gobierno Vasco- o la Sociedad de Ciencias Aranzadi (o a todas las instituciones o asociaciones que considere oportuno, cuantos más tengan conocimiento de ello, mejor) para que tengan en cuenta su testimonio y quede constancia de él, de cara a reunir alguna información sobre estas inhumaciones en Ubidea durante la Guerra Civil acerca de las cuales, al parecer, no hay ninguna información más excepto el documento citado (que es de una gran validez puesto que está firmado por el Alcalde y el Secretario del Ayuntamiento de Ubidea en 1941).

<< También pueden aportar su información directamente, si lo desean en el Ayuntamiento de Ubidea, a Agurtzane Bengoa, que amablemente se ha dispuesto a colaborar con esta investigación, lo que le agradezco y agradecemos infinitamente. >>

Muchísimas gracias a los que están colaborando ya y a los que se sumen a este proyecto para averiguar qué  sucedio  con los “108 de Ubidea” o cualquier información que tengan, en general, sobre enterramientos de combatientes de la Guerra Civil en Ubidea.

batallonrosaluxemburgo@outlook.com

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NOTA AÑADIDA EL 13/02/2018

<< EL LIBRO DE DIFUNTOS DEL CEMENTERIO DE UBIDEA 1989-1958 Tras visitar hoy el Archivo Histórico Eclesiástico de Vizcaya y consultar el libro de difuntos de la parroquia de San Juan Bautista de Ubidea, he comprobado que no consta ninguna mención a combatientes republicanos en el cementerio de Ubidea.

Por si alguien tiene curiosidad, comparto con vosotros algunas notas que he tomado:

Entre 1936 y  julio de 1937 se producen muy pocas inhumaciones en el cementerio de Ubidea; lógico si tenemos en cuenta que era una población situada en el frente y por ello había sido dada la orden de evacuación, con lo cual muchos de sus pobladores habrían abandonado el pueblo, aunque es evidente que no todos, ya que se produjeron algunas inhumaciones, como por ejemplo en las fechas de la ofensiva de Villarreal sólo hubo cuatro inhumaciones de personas mayores y fueron por causas naturales, por motivo de enfermedad:

  • 30/10/1936, una mujer fallecida a causa del cáncer.
  • 22/11/1936 una mujer fallecida por insuficiencia cardíaca.
  • 01/12/1936 un hombre por angina de pecho.
  • 5/01/1937 una mujer de 82 años por bronconeumonía, a la que le fueron suministrados los sacramentos por el capellán del Batallón Aristimuño, Pedro María Narbaiza. No se le hizo oficio [ es decir, no se hizo funeral] por hallarse ambas Iglesias militarmente ocupadas con motivo de la Guerra Civil.

A partir de verano de 1937 hay más inscripciones de defunción, tanto de adultos como de niños, con lo cual vemos que el pueblo vuelve a estar ocupado. Por  cierto, hay uno que me resultó muy curiosa la causa de la muerte anotada: falleció “por falta de vitalidad”.

Entre los difuntos anotados entre 1936-1938 hay varios requetés (como, efectivamente, me comentó A. Bengoa), jóvenes naturales de Ubidea, del Tercio Nuestra Señora de Begoña y del Tercio de Nuestra Señora de la Blanca, que han fallecido en:

  • Un joven de 25 años, natural de Ochandiano, fallecido en el Alto de Santo Domingo, Artxanda, Bilbao el 18 de junio de 1937.
  • Un joven de 28 años, natural de Ubidea, en el frente de Mercadillo, en Sopuerta el 5 de julio de 1937.
  • Dos jóvenes de 17 y 18 años naturales de Ubidea, fallecidos en el frente de Teruel en mayo y junio de 1938.

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NOTA AÑADIDA EL 14/02/2018 

Un tal Friedrich Klausing Volker, es enterrado en el cementerio de Ubidea el 26/01/1949. Era hijo de Karl y Rosa. Tenía 32 años y era natural de Trier, Rhenania (Alemania). Estaba casado con Ria Klausing, domiciliada en Munchen, provincia de Bavira (Alemania). Falleció a las 23:00 del 26/01/1949 “por accidente de trabajo” y “no se le suministraron sacramentos porque no dio tiempo a ello”.

He buscado un poco en internet pero no encontraba nada, así que le he preguntado a Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubide, y me dice sobre esto lo siguiente:

“Por esas fechas estaban haciendo las obras de la canalización que une los pantanos de Ullibarri-Ganboa y Undurraga. Hay una tubería por debajo de tierra que une estos dos pantanos y lleva agua para Bizkaia. Fallecería en las obras y seguramente sería un ingeniero, había bastantes por Ubide en aquellos años. Algunos se casaron y quedaron en Euskal Herria, otros se casaron y se fueron con sus mujeres a Alemania de vuelta.”

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ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

39- Ubidea, 30 de noviembre de 1936

Ubidea

FRENTE Y RETAGUARDIA

*Transcripción del artículo publicado en Euzkadi Roja el 13 de diciembre de 1936.*

<< Visiones del Frente

DESFILE DE SOMBRAS

Como recuerdo personal y testimonio de agradecimiento a quien me proporcionó la ocasión de colaborar en el éxito de la primera gran batalla del Ejército popular de Euzkadi.

Los llanos campos alaveses fueron inquietados en la noche por el limpio y vibrante sonar de la corneta militar. Entre la humildad de las casas del pueblo, saturadas de frío y humedad, miles de hombres comenzaron a surgir silenciosamente de las tinieblas, confundiéndose con otras sombras: con carros de asalto, con camiones, con cañones, con bestias de carga… Bajo el débil reflejo de la luna invernal envuelta en brumas, en el conjunto gris de todas las cosas, los cascos de acero y las armas brillaban sombriamente.

Lentamente púsose en marcha la columna de sombras, confundiéndose en la noche: el barro de la carretera semi-inundada acallaba, alejándolo, el pesado andar de las mismas… Los vítores, los aplausos, las calles preñadas de multitudes enardecidas, de color y de luz, habían quedado en la retaguardia lejana llena de egoísmo y de incomprensión. Las sombras, los hombres, los camaradas, marchaban hacia la línea de fuego; con el alba, el último grupo de un esperanzado desfile que había durado horas.

Por los redondos ventanales de la pequeña capilla convertida en Depósito Militar de Intendencia penetraban ya las primeras claridades del día. La rebajada luz de un candil de  carburo permitía distinguir en la penumbra, sobre la embarrada tarima, un deforme amontonamiento de hombres y cosas. Adosados a las blancas paredes de la capilla, bajo las breves alas del crucero, los sencillos altares de madera tallada eran también siluetas sombrías, destacándose en ellos las imágenes como  cosas, como unas sombras más. Bajo la luz del candil de carburo, el sueño, el cansancio, eran más fuertes que el frío, que la espera del nuevo día…

Terminó la angustiosa espera: transcurrida la tarde, improvisadas centralitas telefónicas fueron avisando a todo Euzkadi el triste envío que hacía el frente aquel día a la civilización y al sentimiento humano. Sobre los campos, algunos cientos de hombres regresaban tendidos sobre grises camillas de aluminio y lona; su xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx [ cinco líneas censuradas ] el precio de diez kilómetros de terreno reconquistado, el valor de cuatro o cinco pueblos arrancados a la intolerancia, al egoísmo y a la barbarie.

La noche ocultó piadosamente la trágica y ensangrentada caravana. Tras ella fueron llegando pequeños grupos de hombres, mezclados con carros de asalto, con cañones, con bestias de carga… El barro acallaba su cansino andar; la noche lluviosa y fría hacía de ellos menos que sombras. La victoria, los vítores, los aplausos xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx [ una línea censurada ].

He tenido unas horas de permiso; llegué cuando mi hijo, desposeído de todo, agradecido a todo, se acogía al sueño. Las últimas claridades iban llenando de tinieblas la habitación desnuda totalmente de muebles y adornos. Su pequeña cabeza escondíase en la albura de la almohada, arrebujado en una manta que apenas podía prestarle calor alguno. Ningún ruido se atrevía a turbar su sueño de sosiego y paz. En pie, junto a la prestada cama, mi vista se perdió en la obscuridad hecha, y en ella continuó viendo el callado desfilar de miles de sombras grises que se perdían en el llano escenario de los campos alaveses, haciendo brillar opacamente sus cascos y sus armas, bajo el débil reflejo de la luna llena, de invierno, envuelta en brumas…

Ubidea, 30 noviembre 1936 >>

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Recorte del artículo en el Euzkadi Roja del 13 de diciembre de 1936

desfiledesombras

ocaso

En memoria de los fallecidos durante la ofensiva de Villarreal, muchos de los  cuales siguen aún pendientes de ser hallados bajo el pantano, inhumados en trincheras, en fosas comunes o cementerios de la zona de la ofensiva. batallonrosaluxemburgo.wordpress.com

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NOTA AÑADIDA el 02/02/2018:

En Ubidea, el 30 de noviembre de 1936, antes de amanecer, estaban concentrados, listos para salir al frente, esperando órdenes superiores, más de seis mil hombres de batallones de las J.S.U, P.C.E, P.N.V y U.G.T.

Allí estuvo el puesto de mando y un hospitalillo de campaña (ubicado en alguna de sus casas) durante la ofensiva de Villarreal, donde llegaban los heridos y fallecidos que habían podido recogerse de la zona de la ofensiva durante un mes y, tal como aseguraba su entonces Alcalde, Timoteo Ajuria, fueron enterrados en el cementerio 108 combatientes del Ejército Republicano del País Vasco/ Eusko Guadarostea, desde noviembre del 36 al 7 de abril de 1937 en que Ubidea fue tomada por las tropas de Mola.

cabecera108deubideaLos mayores del lugar seguramente recordarán algo de todo esto y lo habrán transmitido a sus descendientes (la famosas “batallitas de la guerra” que nadie escuchábamos nunca y de lo que ahora tanto nos lamentamos). Si algún natural de  Ubidea deseara aportar  información sobre lo ocurrido en Ubidea durante la guerra – y en especial sobre estos enterramientos-, su colaboración sería de un gran valor y quedaría recogida en este blog si así lo desea, para poder compartirlo con quien tenga interés en la actualidad y en el futuro. Pueden comentar en “Escribir un comentario” o enviando un email a batallonrosaluxemburgo@outlook.com

Muchas gracias por compartir.

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31 – “Notandesaparecidos” que aparecen, a pesar de todo.

FRENTE Y RETAGUARDIA

“LA LISTA DE LARRINOA”.

Nos hacemos eco de una noticia aparecida en el diario El Correo los días 3 y 5 de diciembre del presente año 2017.

Muchas gracias a José Antonio Larrinoa y al historiador Fernando Obregón por anotar todos estos datos y compartirlos. Incluyo los nombres de “la lista de Larrinoa” en esta entrada.

El señor José Antonio Larrinoa, cansado de esperar sin resultado noticias acerca de su tío, supongo, fallecido en la Guerra Civil, se propuso buscarlo por su cuenta. Así, tras dos meses de intensa búsqueda, dio con su nombre en un listado de inhumaciones del cementerio de Limpias, Cantabria. En este libro de inhumaciones, aparecieron más nombres de otros soldados y civiles enterrados en dicho cementerio durante la contienda fratricida que el diario El Correo ha incluido hace un par de días, con la intención de darlos a conocer y hacer un llamamiento a los familiares de las personas que aparecen en este listado, para intentar recomponer los datos que faltan. En total son 84 las personas (milicianos y civiles) incluidos en la lista.

<< EL CORREO anima a los familiares de los combatientes vascos republicanos enterrados en una fosa de Limpias y cuyas identidades han salido a la luz este pasado fin de semana a que se dirijan a la dirección de correo electrónico ciudadanos@elcorreo.com para relatar la historia de sus deudos, víctimas de la contienda fratricida cuando se desmoronaba el frente del norte. >>

Ha sido una gran noticia. Pero es indignante que este señor haya tenido que buscar por su cuenta a su tío. Es incomprensible que esto, que es tan sencillo como anotar lo que pone en un libro de difuntos, aún no esté resuelto, que no esté ya hecho; cómo puede haber fallecidos que no están en trincheras perdidas por los montes sino en cementerios de pueblos y ciudades enterrados y registrados en un libro de inhumaciones o del registro civil que corresponda y que sin embargo estos datos no estén registrados y cruzados con los datos de fallecidos en campaña que existe oficialmente para que todo persona que lo desee pueda consultarlo.

No entiendo cómo todos estos nombres están aún enterrados en libros de inhumaciones de cementerios próximos al lugar de su fallecimiento y que sus familiares directos, ochenta años después, no sepan nada de ello y hayan vivido todos estos años con la creencia de que el cuerpo de su marido, hermano o hijo ha estado desde entonces por algún monte, en alguna trinchera o en algún barranco sin recibir sepultura o que incluso hayan vivido con la duda de si falleció en combate, fue hecho prisionero o fusilado, porque -oficialmente- no se registró en su momento de ninguna forma o no se le comunicó y después de la dictadura no se ha realizado este trabajo habiendo ya pasado ochenta años de aquello.

¿Sería tan complicado solicitar al obispado o al alcalde del municipio correspondiente que gestione lo necesario para que se elabore un listado de las distintas parroquias con los nombres de los fallecidos inhumados en sus cementerios entre 1936 1939 y que faciliten estos datos a las autoridades civiles? Tampoco habrá tantos en cada parroquia, pero sumados seguro que forman un largo listado de fallecidos/desaparecidos. Al menos algunos de los familiares de desaparecidos/fallecidos durante la guerra civil encontrarían a su familiar, por fin. El resto, sólo podemos esperar que, con muchísima suerte, sus restos sean identificados en alguna exhumación de las que se realizan de manera esporádica, pero estos 84 que están en los libros de Limpias y otros que estarán en otros libros de inhumaciones de otros pueblos… ¡Están enterrados en cementerios y registrados en libros, por favor! ¡Están ahí! Al menos esos se pueden saber dónde están, dónde fueron enterrados. Aprovecho la ocasión para felicitar otra vez al equipo de la Sociedad de Ciencias Aranzadi y a “Crónicas a pie de fosa”, por la última reciente exhumación de 5 combatientes del Ejército Republicano Vasco en una trinchera en el monte Altun, cercano al puerto de Barazar en Zeanuri (Bizkaia). https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2017/11/22/hallan-los-restos-de-un-miliciano-y-acabamos-exhumando-a-cinco/

Otra cosa no sé, pero lo que sí está comprobado es que la iglesia, desde el siglo XVI en que fue obligatorio llevar libros de registros parroquiales de nacimientos, matrimonios y fallecimientos  (antes se hacía pero no era obligatorio), llevan todo esto muy bien anotado.

Los libros de inhumaciones de los cementerios contienen muchísima información que no se está teniendo en cuenta, al igual que los libros de inhumaciones de los cementerios civiles, en los que están registrados también -por increible que parezca- las inhumaciones de “milicianos desconocidos, con indicación de su número de chapa” como ocurre en este listado (con lo cual ya se podrían identificar al miliciano entonces desconocido), y que comento en el artículo de Cadáveres sin identificar del rollo 427 del A.H.P.V , u otro tipo de documentos donde se deja constancia de la inhumación de milicianos  durante la guerra, como es el caso del documento que yo llamo “los 108 de Ubidea”, del que aún no tenemos noticias sobre qué sucedió con ellos ni sabemos si a alguien -aparte de a los propios familiares de los combatientes- le importa realmente qué  sucedió ni dónde están ahora aquellos 108, si siguen dentro del cementerio de Ubidea o fueron a parar al  Valle de los caídos. Estoy segura de que hay algún otro documento más que aclararía este tema, que alguien encontrará por casualidad buscando a su familiar quizá, y lo compartirá de manera desinteresada como ha hecho José Antonio Larrinoa.

Todas estas personas, combatientes o civiles, que están en los libros de registro de inhumaciones de cementerios, no estarían desaparecidas a día de hoy – lo que están es enterradas en libros de registros- , se merecen algo más que constar en una lista de desaparecidos a perpetuidad (muchas de ellas ni siquiera constarían en estas listas a no ser por el testimonio de las familias, ya que no estaban en ningún listado oficial de desaparecidos en su día).

El monte es infinito, es como buscar una aguja en un pajar. Pero los libros de inhumaciones están ahí, se puede mirar y comunicar estos registros. ¿Vamos a tener que ir buscando los familiares personalmente en las parroquias de los pueblos de la zona donde nos dijeron que falleció nuestro familiar como ha tenido que hacer José Antonio Larrinoa o esperar sin esperanza de que sea encontrado casualmente en algún monte?

 

Me pregunto si esto, tan obvio, que reduciría bastante la lista de desaparecidos, como es buscar los datos que existe en los registros de los cementerios civiles y de parroquias no se hace porque no interesa realmente encontrar estos datos (salvo a los propios familiares, por supuesto) o sólo es por falta de voluntad de destinar las subvenciones a esto en lugar de a las exposiciones y conmemoraciones que son más rentables políticamente.

Yo, al menos, agradecería que parte del presupuesto destinado a la “recuperación de la memoria histórica” se destinara al trabajo de investigación en archivos, que es lo único que sí podemos encontrar con total seguridad, los datos que se registraron en su momento, que es donde están muchos de los desaparecidos -que todos deseamos encontrar- que a exposiciones donde parece que lo que importa es sacar unas fotos de los representantes políticos de turno junto a algún excombatiente, familiar de este o niño de la guerra para dejar claro que este tema importa a los políticos, que son, en última instancia, los que deciden qué dinero invertir en este tema y a qué destinarlo y cuándo. ¿Quién decide qué es lo prioritario y cuándo sacarlo a la luz?

No sé si me explico con claridad.

 He mirado unos cuantos nombres de la lista de Larrinoa en los listados oficiales de fallecidos y en su mayoría no aparecen sus nombres, ni como fallecidos ni como fusilados ni como desaparecidos. De estos dos que anoto aquí, que sí están, como ejemplo, los datos oficiales tenían otras fechas de fallecimiento, supongo que las que aportarían sus familiares como única referencia, quizá por lo que les contó algún compañero del fallecido sin mucha precisión. Y así, todo, supongo. Habrá que actualizar los listados oficiales, al menos de estos 84, digo yo.

Nº 24. Arrate Merino, José. De Urrechua (Gipuzkoa). Murió el 13 de julio. 

  • En la página de Euskalmemoria pone que era natural de Urretxu y que  falleció el 1/08/1937.
  • En la del Gobierno Vasco, pone también que falleció el 1/08/1937 en Santander, en el frente.

Nº 42. Goyarán Beloqui, Avelino. Batallón vasco de ANV. Muerto por heridas el 6 de julio.

  • En la página del Gobierno Vasco pone Muerto en  Limpias el 10 de julio de 1937.

 

Desde Batallonrosaluxemburgo, queremos colaborar en este proyecto incluyendo el listado de Larrinoa, por si algún lector del blog tuviera relación con alguno de los nombres de este listado y  por difundir sus nombres y contribuir a que su memoria sea recuperada. Muchas gracias al señor José Antonio Larrinoa  y al historiador Fernando Obregón por difundir esta lista.

********  LA LISTA DE LARRINOA  ********

(Indican que los nombres en negrita son de combatientes del Ejército Republicano Vasco. Algunos incluyen números de chapa.)

Nº 1. González Fernández, Luis. Batallón 265, 3ª compañía. Falleció por heridas el 19 de julio a las 16 horas.

Nº 2. Vento Silda, Juan. Batallón asturiano nº 236 ‘Vorochiloff’, 1ª compañía. Muerto el 11 de julio. «Estaba casado».

Nº 3. Álvarez, Constantino. Del 2º batallón vasco de las Juventudes Socialistas Unificadas ‘2º Meabe’. Murió a causa de las heridas.

Nº 4. Fernández Varela, Manuel. Batallón vasco nº 21 ‘Bakunin’ de la CNT, 1ª compañía. Muerto el 14 de julio.

Nº 5. Álvarez López, Nicolás. Batallón asturiano nº 242 ‘José Guerra Pando’, 3ª compañía. Muerto a consecuencia de heridas el 13 de julio.

Nº 6. Gutiérrez Felices, Joaquín. Batallón montañés nº 122, 1ª compañía. Muerto 17 de julio.

Nº 7. Boada ¿Baracierto?, Manuel. «De transportes».

Nº 8. Rodríguez Valero, Arcadio. Batallón asturiano nº 242 ‘José Guerra Pando’. Muerto el 1 de julio.

Nº 9. Lezcano Fernández, Manuel. De Carranza (Bizkaia). Batallón nº 60 de Ingenieros, 3ª compañía. Murió el 24 de julio por «una enteritis aguda».

Nº 10. Oleaga Elorza, Félix. De Bedia (Bizkaia). Batallón vasco nº 48 de la UGT ‘Jean Jaures’, sección ametralladoras. Muerto el 27 de julio de 1937.

Nº 11. Marcelo Álvarez, Inocencio. 6ª Brigada, batallón primero. Muerto el 28 de julio.

Nº 12. Portilla Fernández, Félix. Ayudante de comisario poítico de la 5ª Brigada (¿de Euzkadi?). Muerto por «accidente casual» el 29 de julio.

Nº 13. Luzuriaga Ruiz, Ángel. Teniente de batallón vasco nº 23 de ANV ‘Euzko Indarra’. Muerto el 29 de julio por «apendicitis».

Nº 14. Boix Paya, Vicente. Del batallón vasco de la CNT nº 21 o ‘Bakunin’. Muerto por heridas.

Nº 15. Soldado chapa de control 197.835. Muerto el 31 de julio.

Nº 16. Quevedo Achutegui, Manuel. Batallón montañés nº 124, 1ª compañía. Muerto el 30 de julio.

Nº 17. Urteaga Elguezábal, Carlos. Batallón nº 13 de Ingenieros, 4ª compalía. Falleció el 6 de agosto.

Nº 18. Nonato Gracia, Manuel. Batallón 1º, 4ª Brigada de transmisiones. Fallecido por heridas el 1 de agosto.

Nº 19. Vivanco Martínez, Hilario. Camilleros de Sanidad Militar. Muerto el 6 de agosto.

Nº 20. Guerricabeitia Vicandi, Ramón. De Gernika (Bizkaia). Batallón nº 1 de la 161 Brigada Mixta del Ejército de la República. Muerto el 9 de agosto.

Nº 21. Hernández Arnedo, Ángel. De Bilbao. Murió el 6 de agosto por «infección tetánica» a los 20 años.

Nº 22. Guezuraga, Basteguieta, Jesús. De Eibar (Gipuzkoa). Muerto por «accidente casual» el 9 de julio.

Nº 23. Goyarrola Fernández, Luis. Sargento de 22 años. Muerto por «fiebre tifoidea» el 13 de agosto.

Nº 24. Arrate Merino, José. De Urrechua (Gipuzkoa). Murió el 13 de julio.

Nº 25. Ahedo Tafalla, Nicolás. Murió a los 34 años como consecuencia del «tétanos» el 14 de julio.

Nº 26. Sinovas Fuentes, Clemente. Soltero, de 37 años. Muerto el 10 de julio.

Nº 27. Puertas Sánchez, Antonio. Batallón asturiano nº 236 ‘Vorochiloff’. Muerto el 10 de julio por heridas.

Nº 28. Arambarri Cayuso, Félix. Teniente batallón de montaña Garellano (Bilbao). Muerto a consecuencia de heridas el 9 de julio.

Nº 29. Hevia García, Amalio. Batallón asturiano 236 ‘Vorochiloff’, sección de ametralladoras. Murió el 9 de julio.

Nº 30. Mejida García, Adolfo. Batallón asturiano nº 265. Muerto el 9 de julio por heridas.

Nº 31. Larreategui Ugarteburu, Marcelo. De Eibar (Gipuzkoa). Muerto el 8 de julio a los 48 años.

Nº 32. Guezarazu Latorre, Santos. De Las Arenas (Getxo). 21 años. Fallecido por «endocarditis séptica» el 8 de julio.

Nº 33. Tellachea, José Ramón. Batallón de Ingenieros 14, 2ª compañía. Fallecido el 8 de julio.

Nº 34. Olivares Migens, Vicente. Batallón montañés nº 102, 2ª compañía. Muerto el 8 de julio de 1937 por heridas.

Nº 35. Arteche. «Sujeto apodado Arteche, que se cree que miente».

Nº 36. Diéguez Álvarez, José. Batallón asturiano nº 222 (Izquierda Republicana de Asturias), 1ª compañía. Muerto por heridas el 8 de julio.

Nº 37. Rodríguez Cantaneli, Valentín. Batallón asturiano nº 224 ‘Ladreda’. Muerto el 7 de julio por heridas.

Nº 38. González González, José ‘Pepe’. De Quijas (Cantabria). Batallón montañés 102, 4ª compañía. Muerto el 8 de julio.

Nº 39. Bravo González, Saturnino. Batallón vasco nº 21 (¿de la CNT?). Muerto el 7 de julio.

Nº 40. Rodríguez, Manuel. Soldado. Muerto el 6 de julio por heridas.

Nº 41. Soldado sin documentación. Muerto el 7 de julio.

Nº 42. Goyarán Beloqui, Avelino. Batallón vasco de ANV. Muerto por heridas el 6 de julio.

Nº 43. Soldado nº 260, 3.512 del Cuerpo de Ejército de Santander. Muerto por heridas el 6 de julio.

Nº 44. Soldado sin identificar. Muerto el 5 de julio a las nueve y media.

Nº 45. Soldado sin identificar. Muerto el 5 de julio a las cinco y 25.

Nº 46. Soldado sin identificar. Muerto el 5 de julio a las cuatro».

Nº 47. Soldado sin identificar. Muerto el 5 de julio a las tres.

Nº 48. López, Martínez, Fermín. Batallón vasco nº 25 de la UGT ‘González Peña’. Muerto el 5 de julio.

Nº 49. Herrera González, Ángel. De La Veguilla (Cantabria). Muerto a los 28 años.

Nº 50. Acebal Muñiz, Luis. De Sanidad Militar de Asturias. Fallecido el 5 de julio.

Nº 51. San Román, Severiano. Batallón vasco nº 24 de la UGT ‘Indalecio Prieto’. Muerto el 5 de julio por heridas.

Nº 52. Soldado con chapa 81.015. De Barambio (Araba), «se llamaba José María». Muerto el 5 de julio por heridas.

Nº 53. Argüeso Ceballos, Pascual. Gudari del batallón de ANV, murió el 4 de julio.

Nº 54. Berrueco (o Bermeco) Lasa, Lázaro. Gudari de ANV. Muerto el 4 de julio.

Nº 55. Loza Bravo, Braulia. Muerto el 3 de julio por «heridas en el bombardeo de Ampuero del día dos».

Nº 56. Larrinoa Arza, Juan. Batallón 4º de UGT ‘Carlos Marx’. Muerto el 12 de julio por «heridas recibidas en el bombardeo de Ampuero».

Nº 57. Bizcargüenaga Uriarte, Pablo. Vecino de Dima (Bizkaia), «de la población civil». Murió el 2 de julio.

Nº 58. Rico Ortiz, María. Miravalles (Bizkaia). Posible refugiada vasca. Muerta el 2 de julio.

Nº 59. Elorrieta Zabala, José Agustín. De Lejona (Bizkaia). Batallón vasco de Ingenieros ‘Gogorki’. Muerto el 3 de julio.

Nº 60. Pardo, Francisco. De Arredondo (Cantabria).

Nº 61. Villafruela (o Villazuela) Álvarez, Ladislao. Residente en Dos Caminos (Basauri). Batallón de ANV. Muerto el 3 de julio.

Nº 62. Soldado 4.378 del Cuerpo del Ejército de Santander.

Nº 63. Zabala Celaya, Justo. Batallón vasco nº 35 de Juventudes Socialistas Unificadas ‘Amuategui’. Muerto el 2 de julio.

Nº 64. Soldado sin identificar. Muerto el 12 de julio a las «23 horas 45 minutos».

Nº 65. Miliciano sin identificar. El 3 de julio «falleció en Rucoba por metralla» (en la plaza de la parroquia de Limpias).

Nº 66. Arrizabalaga, Francisco. Murió el 2 de julio.

Nº 67. Rodríguez Díez, Juan. Batallón vasco nº 64 ‘Disciplinario’. Muerto el 1 de julio.

Nº 68. Suárez Suárez, Ángel. Del Batallón 58. Murió en «el bombardeo de Trucíos» el 1 de julio.

Nº 69. Chocolonea Azkunza, José. Batallón vasco «Disciplinario». Muerto en «el bombardeo de los Trucíos» (Bizkaia) el 1 de julio.

Nº 70. Corral Puente, Elías. Miembro de Sanidad Militar «del batallón Carranza» (Bizkaia). Murió el 1 de julio.

Nº 71. Mendieta Ibarrola, Ignacio. Muerto «en el bombardeo de Trucíos».

Nº 72. Soldado sin identificar. Muerto el 1 de julio a las 20 horas.

Nº 73. Vicente Flores, Mariano. Muerto en «el bombardeo de Carranza» el 1 de julio. Probablemente de Ciérvana (Bizkaia).

Nº 74. Ibarra, Francisco. Batallón vasco nº 19 ‘Amayur’ del PNV, 5ª compañía. Muerto el 1 de julio.

 

Añadidos por el historiador Fernando Obregón

Nº 75. Nacido en Villayerno (Burgos) y vecino de Lasarte (Gipuzkoa). Muere por «tétanos» a los 34 años.

Nº 76. Fernández ¿Echaguren?, José María. V vecino de Las Arenas (Getxo). Muerto el 7 de julio por heridas de guerra. Podría ser la misma persona que Fernández Echaburu, de Durango, o Fernández Echeverría.

Nº 77. Garaya, Aurelio. Batallón de ANV. Muerto el 8 de julio.

Nº 78. Herrera Terán, Esteban. De Suances. Muerto el 7 de julio.

Nº 79. Ibarreta, Francisco. Batallón ANV. Muerto el 25 de junio. Probablemente, la misma personas que F. Ibarra.

Nº 80. Ibarrola Martínez, Domingo. De Villa de Mena (Burgos). Muerto el 20 de agosto de 1937 «por herida de bala en región lumbar».

Nº 81. Martín Aguirre, Carlos. De Sopuerta (Bizkaia). Muerto el 15 de julio por heridas en el frente con 25 años.

Nº 82. Pereireo Fernández, González. Posible vecino de Ondarroa (Bizkaia). Muerto el 5 de julio por heridas en el frente.

Nº 83. Pérez Heras, Julián. De Erandio (Bizkaia). Batallón vasco de Ingenieros nº 7 ‘Gogorki’. Muerto el 3 de julio.

Nº 84. Portilla Puente, Heraclio. De Ribamontán del Mar. Batallón montañés nº 102., 2ª compañía. Muerto el 1 de julio por «heridas sufridas en el bombardeo de Carranza».

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11 – Fichero de cadáveres sin identificar

Fichero de cadáveres sin identificar de la Guerra Civil. País Vasco 1936-1937. Rollo 427. AHPV. Parte II

  1. El inventario del AHPV sobre las fichas del rollo 427
  2. Los datos que he recogido directamente del rollo 427

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7 – Los cuadernos fantasmas.

Tengo que dar las gracias públicamente a  Juan Ángel, lector del blog y familiar de un miliciano del Rosa Luxemburgo fallecido en la Ofensiva de Villarreal,  quien  me ha comunicado que ha preguntado por teléfono sobre unos cuadernos del Archivo Histórico Provincial de Vizcaya  (AHPV) a los que hago referencia en este blog y que le han dicho que “no existen”.  Leer más “7 – Los cuadernos fantasmas.”