85 – Los 108 de Ubidea (VI). ¿Quiénes eran?

Incluyo  en esta entrada del blog el listado de los

  1. FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA durante la ofensiva de Villarreal (176).
  2. FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA durante toda la Guerra Civil (227).

A QUIEN SOLO LE INTERESE CONSULTAR EL LISTADO, PUEDE IR AL FINAL DEL ARTÍCULO DIRECTAMENTE.searchingHiginio

No dejamos de darle vueltas a aquél documento encontrado en “la página de PARES” hace un par de años, entre los documentos de la “Causa de Álava”, donde el entonces alcalde de Ubidea y su secretario cumplimentaban un documento oficial requerido por la administración del régimen de Franco, de obligatorio cumplimiento para todos los ayuntamientos, donde había que dar cuenta de todos los desmanes cometidos por “los rojos” durante la guerra, tanto en lo referente a asesinatos como a destrozos hechos en bienes públicos o privados.

Así comenzó el caso que bauticé como “Los 108 de Ubidea”, aún sin resolver. Y es difícil ya que tenga ningún desenlace porque como comenté en la entrega de Los 108 de Ubidea (V) no creo que se vaya a hacer nada por averiguar si aún siguen allí. Pero al menos queremos hacer algo en su memoria y seguiremos intentando documentar el caso mientras encontremos alguna pista, por muy pequeña que sea o simplemente cuando encontremos cualquier otro dato que incorporar a este caso.

cabecera108deubidea

RECAPITULAMOS…

Para quien no esté al tanto de este documento que dio origen al caso de “Los 108 de Ubidea”, vamos hacer un pequeñísimo resumen de las cinco entradas del blog que recogen la investigación llevada a cabo con nuestros escasos medios y todo el entusiasmo, que es lo único que tenemos en abundancia. Hemos publicado ya con esta seis entradas en el blog desde que intentamos seguir la pista de aquellos “108 cadáveres de milicianos rojo-separatistas que habrían sido enterrados dentro o fuera del cementerio de Ubidea entre el 2 de noviembre de 1936 al 7 de abril (fecha en que Ubidea fue ocupada por el ejército sublevado), todos fallecidos por arma de fusil, según el documento, cuyo fallecimiento no fue registrado en el Registro Civil y que fallecieron “en batalla”, según dice este documento firmado el 6 de febrero de 1941.

Tenemos dos testigos presenciales, entonces dos niñas, Abelintxu y Felisa, vecinas de Ubidea. Abelintxu contó a su hija y a su nieto, Zigor (habitante de Ubide que ha colaborado en la investigación de este caso) haber visto desde la ventana del caserío donde vivía, frente al cementerio, llegar un camión rojo por las noches, y ver cómo sacaban de él cadáveres de soldados que apilaban junto al muro del cementerio uno encima de otro, “como leños”., Felisa, vio desde la parte de atrás del cementerio, por un hueco que había en el muro, cómo enterraban a muchos en una zanja larga que abrieron y que eran “comunistas y anarquistas” y recordaba también que llevaban alguna especie de cartel metálico o chapa encima, con un número, nos contaba Ziortza, la nieta de Felisa, la otra niña que fue testigo de que, efectivamente, fueron enterrados en el cementerio de Ubidea, dentro, muchos combatientes republicanos.

Otro niño, Eugenio Ibarguchi, acompañó a su padre cuando en un carro llevaba “muertos para enterrar en el Arralde”, monte próximo a Ubidea camino del Gorbea. No sabemos si fue antes o después de ser ocupada Ubidea por las tropas “nacionales” ni si estos cadáveres que llevaron hacia Arralde tenían que ver o no con los 108 de Ubidea. Sabemos también que tras la guerra, los vecinos del pueblo recibieron órdenes de que, si encontraban algún cadáver por el monte, lo enterraran allí donde lo encontrasen, sin más, para evitar problemas sanitarios. Una realidad que fue común durante y tras la  guerra, de la que nadie quiere hablar, pero que existió. Hoy, en 2019, seguimos encontrando lo poco que queda de algunos de esos fallecidos que quedaron por el monte sin enterrar o fueron enterrados en trincheras o donde se pudo buenamente, por sus propios compañeros, ya que nadie se hacía cargo de su recogida.

 HUBO UNA VEZ 108 COMBATIENTES REPUBLICANOS ENTERRADOS EN EL CEMENTERIO DE UBIDEA… PERO ¿QUIÉNES ERAN? ¿SE PODRÍA LLEGAR A SABER ALGÚN DÍA QUIÉNES ERAN?

No sé qué responder a esto cuando recibo un e-mail de descendientes de algún combatiente y me dan su nombre preguntándome si podría ser uno de los 108, esperanzados. Debido a esto, expuse mis conclusiones en el capítulo V y francamente, no soy nada optimista al respecto, pero no pretendo ser derrotista tampoco puesto que cada uno debe mantener o dejar a un lado sus propias expectativas. Mi opinión, sinceramente, es que no podemos vivir con la esperanza de que se vaya a hacer nada, lamentablemente, porque han pasado demasiados años y por el conjunto de la información que he ido recogiendo que me hacen sospechar que desde luego, intactos, no creo que se conserven los restos de 108 milicianos en ese cementerio, si es que aún se conserva alguno que no haya sido ya desenterrado en estos 83 años desde que ocurrieron los hechos.

Yo intento hacer lo que sí está en mi mano: intentar conseguir testimonios, buscar documentos y mirar qué nos dicen los documentos de que disponemos analizando e interpretando la información hallada, contrastando los datos y sacando las conclusiones que a mi juicio pueden tener algún sentido. No puedo hacer otra cosa que intentar formular algunas hipótesis de trabajo a partir de ellos.

<<Nadie, por el momento, puede saber quiénes eran aquellos  “108 de Ubidea” ni se debe especular con algo que merece tanto respeto como los nombres de personas que fueron enterradas de manera indigna, sin identificación ni registro de ningún tipo, da igual si fue dentro o fuera del cementerio.>>

Pero algunos familiares de combatientes de distintos batallones me han escrito preguntándome si su abuelo o su bisabuelo podría ser uno de los 108 de Ubidea y es por eso que, pese a haber casi dejado por imposible resolver este reto, sigo dándole vueltas y me he decidido a escribir hoy esta entrada del blog, porque hay familiares que aún sienten, como yo he sentido desde que tengo memoria, la responsabilidad de haber recibo un testigo, el testigo de “no olvidar que aquel combatiente, que era mi abuelo, el padre de mi padre, murió y nunca supieron dónde fue enterrado” y este hecho, “vivir sin saber” fue un proceso de duelo que no se cerró durante ya tres generaciones o cuatro.

Así, que, pese a todo,  voy a publicar hoy lo que yo creo que sería la lista de “posibles candidatos a ser uno de aquellos 108 de Ubidea”, porque entre ellos, además, está el bisabuelo de un lector del batallón Perezagua, el biznieto de Eulogio Uriondo (a quien localizamos incluso una fotografía en la prensa que no conocía la familia), que se hizo esa pregunta cuando leyó las entrada del blog sobre los 108 de Ubidea. Y sé que muchos se hacen la misma pregunta. No puedo responder, pero sí puedo publicar el listado de los fallecidos que fueron registrados en Ubidea, tanto durante la ofensiva de Villarreal como durante toda la guerra hasta el 7 de abril en que Ubidea fue ocupada por las “tropas nacionales”.

Nosotros, los descendientes que seguimos buscando, quizá no lo vivimos como “un proceso de duelo sin cerrar”, pero sentimos la obligación de cerrar el que sufrieron nuestros padres o nuestros abuelos en su día y durante el resto de sus vidas en que no lo olvidaron. Es como una obligación moral heredada. Me emociona leer e-mails de un biznieto que busca a su bisabuelo a quien ni siquiera conoció. Es increíble la fuerza del legado familiar…

EL LISTADO DE FALLECIDOS EN CAMPAÑA REGISTRADOS EN UBIDEA…

He decidido hace algo a partir de lo único que tenemos fácilmente accesible para su consulta, que es el “listado de fallecidos en campaña” que se hizo en su día. Con paciencia, he realizado un listado a partir de aquellos que están registrados como fallecidos en Ubidea.

A partir del resumen del listado que el Gobierno Vasco publicó en la web sobre Derechos Humanos y Convivencia, he obtenido una lista de unos 226 combatientes cuyo fallecimiento fue registrado en Ubidea. Como ya comentamos en otra ocasión, esto no quiere decir que todos los registrados en Ubidea hubieran fallecido allí mismo, en el pueblo de Ubidea, sino que allí fue donde el hospitalillo de campaña que se acondicionó para recibir a los heridos y fallecidos redactaba el parte de fallecimiento.

Lo normal es que los que están registrados como fallecidos en Ubidea, hayan fallecido en las inmediaciones de UBIDEA o por lo menos que sus cadáveres hubieran sido llevados allí o fallecieran a pesar de las atenciones médicas más básicas de urgencia que recibieron.

Pues bien, a falta de futuras correcciones, como siempre, porque seguro que se me ha pasado alguno, hay 227 nombres de combatientes “cuyo fallecimiento fue registrado en UBIDEA durante toda la Guerra Civil” (hasta el 7 de abril, en que fue ocupada Ubidea por las tropas de Mola), ordenados alfabéticamente (puede ser que alguno esté registrado por duplicado con distintas variantes, pero lo indicaré cuando lo observe).

Se suele considerar que la ofensiva de Villarreal se desarrolló entre el 30 de noviembre y el 20 de diciembre de 1936, aunque no significa eso que dejara de ser un frente donde continuaron muriendo combatientes de ambos bandos, pero realmente a mediados de mes ya estaba claro que la ofensiva no iba a progresar hacia donde se proyectó.

Creo que exponer de una manera ordenada qué fallecimientos fueron registrados cada uno de los días de la ofensiva en las distintas zonas, puede ser de alguna utilidad, especialmente, en nuestro caso, si estos nombres de fallecidos pudieran corresponderse con alguno de los 108 de Ubidea, que como expuse, intuyo que corresponden a fallecidos de los primero días de la ofensiva de Villarreal.

En resumen, son 176 los combatientes fallecidos registrados entre el 30 de noviembre y el 31 de diciembre de 1936 en Ubidea, 108 de los cuales -aproximadamente- se registran entre los primeros diez días de la ofensiva., dato que considero que podría apoyar mi hipótesis  de trabajo.

Mi teoría, no sé si acertada o no, por supuesto, se basa en que una acumulación tan grande de fallecidos en poco tiempo  en un pueblo tan pequeño (dato apoyado por los testimonios de tres niños de Ubidea, además, que recordaban algo que podía tener relación con este caso) tenían que corresponder a cadáveres de los fallecidos en los primeros días de la ofensiva debido al “cúmulo de circunstancias que se dieron” y que fueron la causa de que se acumularan cadáveres que nadie venía a recoger o que recogían en gran número como para que tres niños del pueblo recordaran como algo impactante. Entre estas circunstancias catastróficas, estaban la terrible climatología de los primeros días de la ofensiva, con lluvia acumulada, frío y nieve en uno de los inviernos más fríos de esos años, dificultad para rescatar los cuerpos de los heridos y fallecidos, falta de previsión en la organización militar de la ofensiva para disponer lo necesario para la recogida y atención de un gran número de heridos y cadáveres que debía haberse previsto que se produjeran ante una ofensiva de tal calibre con tan pocas posibilidades de éxito, etc.

Posiblemente, como sucedió también desde abril de 1937 y especialmente en la caída de Bilbao y durante los combates llevados a cabo en Cantabria en julio y agosto de 1937 (y en realidad lo mismo ocurriría en el resto de España seguramente, en ambos bandos)  fueron muchos más los fallecidos en combate que hubo realmente de los que hay registrados oficialmente. Los familiares que tuvieron la suerte de recibir los restos mortales de los combatientes fallecidos, creo que fueron una minoría.

Esto lo hemos intuido todos los familiares de los combatientes republicanos que han trasladado de padres a hijos el mensaje de que “desapareció” o de que “falleció pero nunca supieron dónde habían sido enterrados” tanto durante la guerra como durante la represión franquista que siguió a la ocupación de cada pueblo y ciudad…

Pero es que, además, tenemos documentos oficiales (incluso antes de la formación del Gobierno Vasco a principios de octubre de 1936) donde se decreta o se ordena por las Juntas de Defensa, que por motivos de sanidad, los fallecidos no iban a ser trasladados del lugar donde hubiera tenido lugar su deceso o su enterramiento al cementerio que la familia designara (como hizo, por ejemplo, la Junta de Defensa de Guipúzcoa). Esta es una realidad que debemos aceptar. Los fallecidos se enterraban donde se podía, en el mejor de los casos, que no tenía por qué ser un cementerio, sino una trinchera o donde lo encontraran sus propios compañeros. Todo esto no justifica – por supuesto-  que se hubieran realizado enterramientos de combatientes sin haber sido siquiera registrados o recogidos sus datos y enterrados en fosas comunes. Pero es lo que ocurrió y al parecer era algo muy común, como saben los que se dedican a realizar exhumaciones de combatientes y como los propios combatientes han contado en sus memorias. Luego, nadie lo contaba, nada se registraba, nadie sabía nada oficialmente. Y oficialmente, no estaban ni muertos ni vivos, sino “desaparecidos”, grupo al que pertenecerán, posiblemente, algunos, si no todos, de los 108 de Ubidea, según creo (pero es solo mi opinión personal, insisto).

Además, muchos de los registrados como heridos, morían por gangrena gaseosa en un alto porcentaje poco tiempo después, en el hospital de campaña o en el de retaguardia. Eran cosas que pasaban en la guerra. La guerra, es lo que tiene…HOSPITAL UBIDEA 10 DIC 1936

La prueba de que esto ocurría, de que muchos de los fallecidos nunca llegaron a registrarse oficialmente, la tenemos hoy al poder contrastar la información que va estando a nuestro alcance.

Por ejemplo, este documento del que ya hablamos en otra entrada del blog, cuando comentamos que en el “registro oficial de fallecidos en campaña” (es decir, durante la guerra) no venían los nombres de dos combatientes fallecidos durante la ofensiva de Villarreal cuyos nombres y batallón viene claramente detallados en el parte médico que mostramos. Su fallecimiento fue registrado en el Hospital de Sangre de  Ubidea el día 10 de diciembre, pero este  importantísimo dato para la familia, registrado correctamente por el personal sanitario, jamás fue registrado en el Departamento de Estadística del Departamento de Defensa del Gobierno Vasco y por tanto no aparecen hoy sus nombres en el listado oficial de fallecidos durante la Guerra Civil, como sucede con tantos otros. Es un documento descargado de la página de Dokuklik, base de datos Badator, es decir, un documento real, fiable.

En el listado oficial, solo están dos, Jesús Añorga Anzuola y Eugenio Pablo Garcia.

Los otros dos fallecidos no vienen en el listado. Los registros que más pueden coincidir con ellos son un “Pablo Iriarte Barrena”, fallecido el 12 de diciembre en Elosu, y un “Juan Iturbe Ugalde” fallecido el día 11 de diciembre, pero no son del día 10 de Ubidea que es lo que en este parte oficial pone, así que no sabemos si hubo una confusión o podría tratarse de estos dos que sí vienen situados en otras fechas y lugares de la zona de la ofensiva.

FALLECIDOS EN LOS DECISIVOS TRES PRIMEROS DÍAS DE LA OFENSIVA DE VILLARREAL. AHORA EMPEZAMOS A SABER…

También compartimos la información encontrada en los documentos oficiales que hallamos en el Archivo Histórico del País Vasco sobre los partes oficiales de bajas de los días 30 de noviembre, 1 y 2 de diciembre de 1936 donde, como podemos contrastar hoy, la realidad de lo que incluso en documentos oficiales se estaba dejando para la posteridad, no tenía nada que ver con lo que estaba ocurriendo realmente.

En estos partes del Departamento de Defensa se reconocían, oficialmente las siguientes bajas en el ejército vasco (y en concreto en Ubidea, que es lo que nos interesa en relación al caso de “los 108 de Ubidea”), como ya comentamos:

  • Día 30 de noviembre : 9 muertos en todo el Ejército Vasco desplegado. Pero hoy vemos que solo en Ubidea hubo 17 registros de fallecidos.
  • Día 1 de diciembre: 14 muertos en todo el Ejército Vasco, de los cuales 8 muertos se habían registrado en Ubidea. En realidad hubo ese día 11 registros solo en Ubidea
  • Día 2 de diciembre: 18 muertos en todo el Ejército Vasco, de los cuales 10 se habían registrado en Ubidea. En realidad hubo 23 registros ese día en Ubidea.

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ES DECIR, OFICIALMENTE, EN LOS TRES PRIMEROS DÍAS DE LA OFENSIVA DE VILLARREAL, SOLO HABRÍAN FALLECIDO 41 COMBATIENTES EN TODO EL EJÉRCITO VASCO.

Pero hoy podemos ver que, según el listado oficial de FALLECIDOS EN CAMPAÑA (en el que además faltan muchos fallecidos sin registrar) que en esos tres primeros días

TAN SOLO EN UBIDEA SE REGISTRARON 55 MUERTOS 

 (15 el día 30 de noviembre, 11 el día 1 de diciembre y 29 el día 2 de diciembre de 1936)

Y LOS QUE NO SE REGISTRARON…. ¿CUÁNTOS FUERON?

Y si vemos qué decía la prensa sobre esos días….

TODO IBA COMO LA SEDA Y APENAS MORÍA NADIE.

Seguramente me habré dejado alguno (lo incorporaría, en su caso), pero el que tenga ganas y paciencia, puede hacer el recuento y comprobar si falta alguno contrastando los nombres de los más de 10.200 fallecidos que incluye el listado oficial de fallecidos en campaña en el Ejército Republicano del País Vasco.

 176 FALLECIDOS REGISTRADOS  EN UBIDEA DURANTE LA OFENSIVA DE VILLARREAL, 110 DE ELLOS DURANTE LOS 10 PRIMEROS DÍAS .  

Es decir, si “los 108 de Ubidea” tienen algo que ver con esta lista, podrían estar entre estos 110 primeros o entre los 176 fallecidos registrados en Ubidea durante la ofensiva de Villarreal. Esa es mi hipótesis.

 

POR OTRO LADO, Y ME RESULTA MUY INTERESANTE ESTE DATO…

De los 95 fallecidos registrados en Ubidea EN LOS CINCO PRIMEROS DÍAS de la ofensiva, 43 al menos eran del BATALLÓN PEREZAGUA, es decir, el 45´26 % eran del Perezagua…

En cuanto a los fallecidos registrados en Ubidea duranto todo el tiempo que duró la ofensiva, la cuarta parte de estos serían del Perezagua (48 de 176),

concretamente el 27,27 % de los registrados en Ubidea entre el 30 de noviembre y el 31 de diciembre de 1936), a falta de marcar los que pudiera haber registrados en la segunda quincena de diciembre del Perezagua y que aún tengo que consultar).

<< Y eso que el Perezagua -como sabemos- se retiró del frente por decisión de su  comandante , Texeira, sin avisar a sus superiores, el día 5  de diciembre, y se fue a Bilbao “a tratar a los heridos, descansar y reorganizarse”, no reincorporándose al frente hasta el día 11- tras mucho insistir los mandos del Estado Mayor y el Jefe del Sector- por lo cual podemos también decir que el 100% de los combatientes del Perezagua registrados en Ubidea que fallecieron durante la ofensiva de Villareal fallecieron en los cinco primeros días de la ofensiva, lo cual es también un dato muy interesante y ha abierto una nueva carpeta de estudio en mi mesa de trabajo, que me plantea el reto de averiguar la razón por la que casi la mitad  de de los fallecidos registrados en Ubidea en los cinco primeros días corresponden a uno solo de los batallones y, precisamente, al batallón Perezagua…

VOLVIENDO A LO NUESTRO…

mi hipótesis, por tanto, es que los 108 mencionados en el documento, podrían corresponderse con los combatientes registrados entre los días 30 de noviembre y 10 de diciembre de 1936 (como margen muy amplio), en los que se produjeron la mayor parte de los fallecidos  de la ofensiva de Villarreal en cualquiera de los sectores.

Pero son solo suposiciones, desde luego. Habría que comprobar uno por uno si su fallecimiento fue registrado en alguno de los Registros Civiles de la zona, si hay algún documento que diga si fueron enterrados o no y si fueron enterrados, dónde fue. Es decir, todos estos datos deberían estar en sus fichas correspondientes de fallecidos en campaña, que cuando disponga de tiempo para ello, intentaré averiguar qué pone en cada una de las fichas de los combatientes de esta lista para incorporarlo a este estudio.

Es posible que algunos o muchos de estos 176 combatientes fallecidos/registrados en Ubidea durante la ofensiva de Villarreal fueran llevados a enterrar en su lugar de residencia o fueran enterrados en cualquier pueblo de las proximidades pero como debe ser, registrando su fallecimiento en el Registro Civil correspondiente y en el libro de inhumaciones del cementerio donde se le enterró (en el libro de inhumaciones de Ubidea no hay ningún combatiente republicano registrado, como he comprobado), aunque tengo bastantes dudas de que así fuera (por lo menos en el libro de inhumaciones de  Ubidea no viene registrado ninguno, solo tres combatientes de los nacionales de fechas posteriores).  En el libro de inhumaciones de Ochandiano, los registros no están ordenados correlativamente, lo cual me hace pensar que se hizo un nuevo libro de inhumaciones eliminando registros no convenientes o algo por el estilo, porque los asientos no guardan una fecha correlativa (progresivamente según se van sucediendo los enterramientos y tengo muchas dudas de que ese fuera el libro original correspondiente a las fechas en que se desarrolló la guerra en esa zona). Pero en cualquier caso, estos son los datos para quien desee consultarlos.

*** PERO VAMOS YA AL LISTADO QUE NOS INTERESA … FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA DURANTE LA OFENSIVA DE VILLARREAL (por orden alfabético primero y después los ordeno por día de fallecimiento). Van en color azul los que eran del batallón Perezagua (alguno de ellos está también en la lista del Rosa Luxemburgo, pero cuando fallecieron habían pasado al Perezagua) y en rosa los del Rosa Luxemburgo.

 

NOTA IMPORTANTE: Los identificados como milicianos del Perezagua se ha hecho a partir de una relación de de fallecidos de la primera quincena de diciembre que viene en las nóminas del batallón.

Seguramente habrá más milicianos de este batallón fallecidos en días anteriores o posteriores a las fechas de la ofensiva, pero de momento me he limitado a señalar los de esa quincena EN AZUL, que son los que sé con seguridad que estaban en el batallón Perezagua cuando fallecieron, en esa quincena. Falta señalar los registrados en Ubidea del Perezagua en la segunda quincena para saber el porcentaje exacto (se puede ir mirando en el pdf del Registro de fallecidos en campaña; los iré subrayando en azul como estos de la primera quincena) .

Según estas nóminas, en la primera quincena habrían muerto del Perezagua 76 combatientes y 1 desaparecido, y en la segunda quincena, habría 92 “muertos y desaparecidos”.

Es decir, FALLECIERON 169 COMBATIENTES DEL BATALLÓN PEREZAGUA EN LA OFENSIVA DE VILLARREAL, según la información escrita de las nóminas del batallón.

(ver enlace a las hojas de las nóminas mencionadas del Perezagua). 

 

1- LISTADO DE LOS 176 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA DURANTE LA OFENSIVA DE VILLARREAL (según el Listado oficial de fallecidos en campaña).

[Datos recogidos: Apellidos y nombre/ Vecindad/ Lugar y fecha de fallecimiento]

  1. Aguilar Cubero, Jesus Bilbo     Ubidea 21/12/1936
  2. Allende Serrano, Celestino Gallarta Ubidea   04/12/1936 
  3. Alonso Rodriguez, Julian Abanto  Ubidea   21/12/1936
  4. Alonso Saenz, Victor Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  5. Alvarez Garcia, Pedro Bilbo      Ubidea   18/12/1936
  6. Añorga Anzuola, Jesus Ondarroa              Ubidea   10/12/1936
  7. Arana Urrestilla, Domingo Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  8. Argenta Ramirez, Sergio Arrigorriaga          Ubidea   30/11/1936
  9. Aristorena Larrabeiti, Felix Derio      Ubidea   13/12/1936
  10. Arrejolabeitia San Vicente, Jose  Barakaldo     Ubidea   05/12/1936
  11. Arrejolabeitia, Jose Luis Barakaldo            Ubidea   28/12/1936
  12. Arroyo De La Peña, Ramon Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  13. Artaecheverria Sanchobierto, Domingo Sopuerta Ubidea 30/11/1936
  14. Aspilaga Saiz, Jose               Gallarta                 Ubidea   01/12/1936
  15. Axpe Aguirrezabala, Agapito Galdakao Ubidea   03/12/1936
  16. Bañuelos Ruiz, Manuel Barakaldo           Ubidea  18/12/1936    
  17. Barba Santos, Braulio San Salvador Del Valle     Ubidea   21/12/1936
  18. Barrios Mansilla, Jesus Gallarta Ubidea   30/11/1936 
  19. Barrioso Carazo, Bonifacio Abanto  Ubidea   03/12/1936 
  20. Barrutia Echeverria, Justo Galdakao             Ubidea   08/12/1936
  21. Bartolome Solera, Emilio Tolosa   Ubidea   03/12/1936
  22. Bas Estalano, Basilio Ortuella Ubidea   02/12/1936
  23. Beascoechea Muñoa, Joaquin Bilbo Ubidea   03/12/1936  
  24. Beyette Celard, Francisco Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  25. Blanco Mendicute, Manuel Abanto  Ubidea   04/12/1936  
  26. Blanco Paniego, Esteban Burgos   Ubidea   30/11/1936
  27. Botaya Corta, Gabriel Donostia               Ubidea   03/12/1936
  28. Braña Santamaria, Jose Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  29. Butron Del Valle, Martin San Salvador Del Valle     Ubidea   12/12/1936
  30. Cabello Careaga, Jose Maria Sopuerta               Ubidea   12/12/1936
  31. Calavera Vidarte, Luis Sestao    Ubidea   01/12/1936
  32. Calvo Calvo, Fidel                Bilbo     Ubidea   04/12/1936  
  33. Calzada Heredia, Jose Manuel    Deustu   Ubidea  02/12/1936 
  34. Canton Hernandez, Generoso    Sopuerta    Ubidea   30/11/1936
  35. Capetillo Lopez, Juan                Ubidea   13/12/1936
  36. Carazo Peña, Juan              Sestao     Ubidea   18/12/1936
  37. Casas Sedano, Manuel Santander        Ubidea   18/12/1936
  38. Celestino Ausin, Ecequiel San Salvador Del Valle     Ubidea   04/12/1936
  39. Cesteros Juan, Francisco         Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  40. Cifuentes Macarron, Tomas       Gallarta    Ubidea   02/12/1936   
  41. Cimadevilla Fernandez, Honorato                Ubidea   21/12/1936
  42. Ciruelos Villanueva, Ramon    Santurtzi     Ubidea   13/12/1936
  43. Coso Aguado, Julian   Plentzia Ubidea   03/12/1936
  44. Cuartero Rivero, Ernesto Bilbo      Ubidea   20/12/1936
  45. De Miguel Arribas, Juan Bermeo Ubidea   02/12/1936
  46. De Molino Lopez, Esteban   Gallarta Ubidea   01/12/1936 
  47. De Pablo Garcia, Eugenio   Basauri  Bilbo      10/12/1936
  48. Del Rio Gandara, Juan Zornotza   Ubidea               03/12/1936
  49. Del Val Leon, Vidal       Abanto     Ubidea               02/12/1936
  50. Delgado Gañan, Lucio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  51. Delgado Vicente, Jose Antonio Gallarta Ubidea   01/12/1936
  52. Díaz Perez, Manuel Ortuella Ubidea   01/12/1936 
  53. Echevarria Oleagoitia, Juan Mungia  Ubidea   13/12/1936
  54. Eneriz Macho, Felix Bilbo      Ubidea   04/12/1936 
  55. Erdociain Ramirez, Emilio Nafarroa               Ubidea   04/12/1936
  56. Estebanez Fernandez, Abundio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  57. Fernandez Boadilla, Nemesio Basauri Ubidea   13/12/1936
  58. Fernandez Frentes, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  59. Fernandez Guadilla, Nemesio Basauri Ubidea   13/12/1936
  60. Fernandez Icaza, Santiago Gallarta Ubidea   30/11/1936 
  61. Fernandez Iriarte, Antonio Abanto  Ubidea   03/12/1936 
  62. Fernandez Larrea, Alejandro Abanto  Ubidea   08/12/1936
  63. Fernandez Molinuevo, Domingo Juan Balmaseda Ubidea   21/12/1936
  64. Fernandez Perez, Saturnino Gallarta Ubidea   30/11/1936 
  65. Fernandez Rua, Balbino Sestao    Ubidea   03/12/1936
  66. Fernandez Santisteban, Angel Gallarta Ubidea 30/11/1936 
  67. Fernandez Vega, Antonio Abanto  Ubidea   01/12/1936
  68. Fernandez, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  69. Ferradas Echaniz, Manuel Donostia               Ubidea   13/12/1936
  70. Florencio Gimenez, Justo (creo que es el que en las nóminas viene como Jiménez García, Florencio)     Bilbo      Ubidea   12/12/1936 
  71. Folgado Arrieta, Pedro                Ubidea   13/12/1936
  72. Gajate Gonzalez, Pablo Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  73. Galvez Gil, Jose Barakaldo            Ubidea   21/12/1936
  74. Garate Zornoza, Bernabe Bilbo      Ubidea   19/12/1936
  75. Garay San Pedro, Francisco Galdames             Ubidea   30/11/1936
  76. Garcia Valle, Julio Sestao    Ubidea   21/12/1936
  77. Garitaonaindia Bengoa, Victoriano Bilbo      Ubidea   03/12/1936 
  78. Gil Arevalo, Eduardo Segovia Ubidea   03/12/1936
  79. Gil Gomez, Ruperto Gallarta Ubidea   07/12/1936

Gil San Pelayo, Santiago  Bilbo     Ubidea  08/12/1936  (no murió, al menos ese día,sino que fue hecho prisionero, así que no lo  contamos)

  1. Glaria Prado, Crescencio Gallarta Ubidea   17/12/1936
  2. Goicolea Exposito, Genaro Mungia  Ubidea   02/12/1936
  3. Gonzalez Barrios, Fortunato Gallarta Ubidea   03/12/1936 
  4. Gonzalez Gomez, Alfredo Galdames             Ubidea   21/12/1936
  5. Gonzalez Martinez, Marcelino Bilbo      Ubidea   30/12/1936 
  6. Gonzalez Bolivar/Olivar, Mariano Abanto  Ubidea   03/12/1936 
  7. Gonzalez Sanchez, Perfecto Geñes     Ubidea   06/12/1936
  8. Gonzalez Ugalde, Alberto Basauri  Ubidea   13/12/1936
  9. Gurtubai Ibarrola, Carmelo Basauri  Ubidea   21/12/1936
  10. Gutierrez Fernandez / Hernandez, Agapito     Somorrostro Ubidea  03/12/1936 
  11. Hernandez Opez, Arturo Barakaldo            Ubidea   03/12/1936
  12. Hernando/Hernández   Blanco, Victoriano   Santurtzi  Ubidea   30/11/1936 
  13. Husillos Abad, Alfredo Sestao    Ubidea   04/12/1936
  14. Illarramendi Furundarena, Eusebio Usurbil   Ubidea   01/12/1936
  15. Isasmendi Cobarrutia, Doroteo Oñati      Ubidea   02/12/1936
  16. Iturbe San Nicolas, Moises Zalla      Ubidea   03/12/1936
  17. Jarrin Velez, Benito                Geñes            Ubidea        21/12/1936
  18. Jimeno Iturri, Marcos Bermeo           Ubidea       19/12/1936
  19. Jodra/Sodra Lopez, Jacinto Barakaldo              Ubidea   11/12/1936
  20. Julbez /Julvez/Julver Torcal/Zorzal/Campos, Marcelino Sestao    Ubidea  12/12/1936 (Está repetido con tres variantes en el listado de fallecidos en campaña)
  21. Larzabal Ardanaz, Agapito Donostia Ubidea   12/12/1936
  22. Latorre Atance/Alonso, Tomas Sestao Ubidea   02/12/1936 
  23. Leguina Barrena, Ramon Larrabetzu Ubidea   21/12/1936
  24. Lopez Iraeta, Francisco Barakaldo Ubidea   02/12/1936
  25. Luque Oses, Luis Sestao Ubidea   18/12/1936
  26. Maguregui Totorica, Saturnino Galdakao Ubidea   21/12/1936
  27. Marias Barrera, Luis Karrantza Ubidea 02/12/1936
  28. Martin Garcia, Miguel Barakaldo Ubidea   03/12/1936
  29. Martin Gracia, Angel Huesca Ubidea   01/12/1936
  30. Martinez Carazo, Eufrasio Ortuella Ubidea 19/12/1936
  31. Martinez Lastra, Santiago Bilbo Ubidea   21/12/1936
  32. Martinez Lopez, Leonardo Sestao Ubidea   03/12/1936
  33. Martinez Sanz, Florencio Galdames Ubidea   03/12/1936
  34. Menendez Barquin, Pedro Barakaldo Ubidea   21/12/1936
  35. Miguel Vizcaya, Victoriano Somorrostro Ubidea   04/12/1936  
  36. Miralles Fando, Vicente Ubidea   05/12/1936
  37. Miranda Urbina, Blas Sestao Ubidea   18/12/1936
  38. Monje Miguel, Victoriano Somorrostro Ubidea   02/12/1936 
  39. Montoya Elorza, Casto Donostia Ubidea   21/12/1936
  40. Moñibas Iñarra, Jose Maria Bilbo Ubidea   13/12/1936
  41. Moreno Gonzalez, Blas Gallarta Ubidea 02/12/1936 
  42. Moreno Gonzalez, Jose Gallarta Ubidea 30/11/1936  
  43. Mugarza Zamacona, Esteban Bedia Ubidea 21/12/1936
  44. Novales Villasante, Manuel    Sestao   Ubidea  30/11/1936
  45. Orejola Leiba-San Vicente, Jose Luis Barakaldo Ubidea   05/12/1936
  46. Orga Portero, Francisco Sodupe Ubidea   03/12/1936 
  47. Orrantia Santiago, Pedro Balmaseda Ubidea   20/12/1936
  48. Pajares Gutierrez, Ramiro Arcentales Ubidea   30-11-1936
  49. Pascual Hurtado, Pablo Barakaldo Ubidea   15-12-1936
  50. Payan Iturralde, Francisco Bilbo Ubidea   02-12-1936
  51. Perez Aramburu, Santiago Bilbo Ubidea   18-12-1936
  52. Prellezco/Praleza Fernandez, Roman Gallarta Ubidea 12-12-1936
  53. Puertas Gonzalez, Marcos Abanto Ubidea   30-11-1936
  54. Quintana Sierra, Dionisio Castro Urdiales Ubidea   04/12/1936
  55. Ranero Pereda, Donoso Karrantza Ubidea   03-12-1936 
  56. Rebollar Digon, Baldomero Gallarta Ubidea 03-12-1936
  57. Repiso Gonzalez, Teofilo Bilbo Ubidea   19-12-1936
  58. Rey Arnaiz, Mariano Bilbo      Ubidea   03-12-1936
  59. Rodriguez Abad, Eusebio Ortuella Ubidea 13-12-1936
  60. Rodriguez Fernandez, Miguel Arrigorriaga Ubidea 16-12-1936
  61. Rodriguez Fernández/Hernandez, Perfecto Abanto Ubidea   02-12-1936 
  62. Rodriguez Vazquez, Agapito Gallarta Ubidea 22-12-1936
  63. Rojo Ugarte, Aparicio Gallarta Ubidea 03-12-1936
  64. Rollan Castaños, Antolin Barakaldo Ubidea   02-12-1936 
  65. Ruano Morquecho, Andres Sestao Ubidea   18-12-1936
  66. Sacristan Ayuso, Santiago Sestao Ubidea   14/12/1936
  67. Sagarduy Uribarrena, Sabino Zornotza Ubidea   19/12/1936
  68. San Vicente Aguayo, Emiliano Gasteiz Ubidea   03/12/1936 
  69. San Vicente Olalde, Francisco Errenteria Ubidea   03/12/1936
  70. Sandalio Sologaistoa, Valentin Bilbo Ubidea   20/12/1936
  71. Santamaria, Vicente Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  72. Santisteban Osante, Florencio Zalla Ubidea 01/12/1936
  73. Santos Alvarez, Andres Ortuella Ubidea 01/12/1936
  74. Santos Ubidea, Andres Ortuella Ubidea 01/12/1936
  75. Sanz/Sáez Caballero, Jose Bilbo Ubidea   03/12/1936 
  76. Sardon Lopez, Arturo Bilbo Ubidea   03/12/1936
  77. Sastre Torres, Victoriano Galdames Ubidea   14/12/1936
  78. Soliño Lemos, Alfonso Pasaia Ubidea   19/12/1936
  79. Solueta Landeta, Angel Sestao Ubidea   08/12/1936
  80. Soto Martinez, Florencio Gallarta Ubidea 04/12/1936
  81. Talavera Vidarte, Luis Sestao Ubidea   01-12-1936
  82. Tapia San Martin, Antonio Deustu Ubidea   14-12-1936
  83. Telleria Alcerrera, Andres Algorta Ubidea   19-12-1936
  84. Toral Gomez, Antonio Gallarta Ubidea 30-11-1936
  85. Torres Ibarra, Angel Gallarta Ubidea   30-11-1936 
  86. Totola Urretavizcaya, Hipolito Errenteria Ubidea   26-12-1936
  87. Ugarte Urcelay, Esteban Oñati Ubidea   03/12/1936
  88. Urondo Bea, Eulogio Geñes Ubidea   03/12/1936 
  89. Urrutia Fuentes, Vicente Arcentales Ubidea   21/12/1936
  90. Vazquez Lopez, Jose Sopuerta Ubidea              07-12-1936
  91. Velasco Blanco, Feliciano Leioa Ubidea   03-12-1936
  92. Velasco Sanz, Hilario Sestao Ubidea   16-12-1936
  93. Vicente Santamaria, Rogelio Bilbo Ubidea   02-12-1936
  94. Villate Alonso, Eugenio Gallarta Ubidea 03-12-1936 
  95. Villate Alonso, Marcelino Gallarta Ubidea 02-12-1936 
  96. Viteri Gallastegui, Andres Elorrio Ubidea   15-12-1936
  97. Yanguez Iturbe, Ignacio Bilbo      Ubidea   07-12-1936

Quizá Sántos Álvarez, Emilio , que no consta en listado fallecidos en campaña pero sí hay un Sántos Álvarez Andrés, fallecido en Ubidea el 01/12/1936, que pude ser un error o un hermano que estaba en otro batallón.

***ORDENADOS POR DÍA DE FALLECIMIENTO REGISTRADO***

PRIMER DÍA DE LA OFENSIVA, LUNES 30 DE NOVIEMBRE : 17 MUERTOS REGISTRADOS EN UBIDEA (10 son del batallón Perezagua)

  1. Argenta Ramirez, Sergio / Arrigorriaga/ Ubidea- 30/11/1936
  2. Artaecheverria Sanchobierto, Domingo / Sopuerta / Ubidea- 30/11/1936
  3. Barrios Mansilla, Jesus/ Gallarta /Ubidea- 30/11/1936
  4. Blanco Paniego, Esteban/ Burgos/ Ubidea/ 30/11/1936
  5. Canton Hernandez, Generoso Sopuerta               Ubidea   30/11/1936
  6. Fernandez Icaza, Santiago Gallarta Ubidea 30/11/1936
  7. Fernandez Perez, Saturnino Gallarta Ubidea   30/11/1936
  8. Fernandez Santisteban, Angel Gallarta Ubidea   30/11/1936
  9. Garay San Pedro, Francisco Galdames             Ubidea   30/11/1936
  10. Gonzalez Martinez, Marcelino Bilbo      Ubidea   30/12/1936
  11. Hernando Blanco, Victorianno Santurtzi   Ubidea    30/11/1936
  12. Moreno Gonzalez, Jose Gallarta Ubidea   30/11/1936
  13. Novales Villasante, Manuel   Sestao  Ubidea 30/11/1936
  14. Pajares Gutierrez, Ramiro Arcentales            Ubidea   30-11-1936
  15. Puertas Gonzalez, Marcos Abanto  Ubidea   30-11-1936
  16. Toral Gomez, Antonio Gallarta Ubidea   30-11-1936
  17. Torres Ibarra, Angel Gallarta Ubidea   30-11-1936

MARTES 1 DE DICIEMBRE: 11 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA (4 son del batallón Perezagua)

  1. Azpilaga Saiz, Jose     Gallarta    Ubidea   01/12/1936
  2. Calavera Vidarte, Luis Sestao    Ubidea   01/12/1936
  3. De Molino Lopez, Esteban Gallarta Ubidea 01/12/1936
  4. Delgado Vicente, Jose Antonio Gallarta Ubidea   01/12/1936
  5. Diaz Perez, Manuel Ortuella Ubidea   01/12/1936
  6. Fernandez Vega, Antonio Abanto  Ubidea   01/12/1936
  7. Illarramendi Furundarena, Eusebio Usurbil   Ubidea   01/12/1936
  8. Martin Gracia, Angel Huesca  Ubidea   01/12/1936
  9. Santisteban Osante, Florencio Zalla      Ubidea   01/12/1936
  10. Santos Alvarez, Andres Ortuella Ubidea   01/12/1936 -REPETIDO COMO Santos Ubidea, Andres Ortuella Ubidea   01/12/1936
  11. Talavera Vidarte, Andrés Sestao   Ubidea   01/12/1936

MIÉRCOLES 2 DE DICIEMBRE: 23 MUERTOS REGISTRADOS EN UBIDEA ( 7 son del batallón Perezagua)

  1. Arroyo De La Peña, Ramon Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  2. Bas Estalano, Basilio Ortuella Ubidea   02/12/1936
  3. Calzada Heredia, José Manuel   Deusto   Ubidea  02/12/1936 
  4. Beyette Celard, Francisco Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  5. Cifuentes Macarron, Tomas Gallarta Ubidea   02/12/1936
  6. De Miguel Arribas, Juan Bermeo Ubidea   02/12/1936
  7. Del Val Leon, Vidal Abanto  Ubidea   02/12/1936
  8. Fernandez Frentes, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  9. Fernandez, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  10. Gajate Gonzalez, Pablo Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  11. Goicolea Exposito, Genaro Mungia Ubidea   02/12/1936
  12. Isasmendi Cobarrutia, Doroteo Oñati      Ubidea   02/12/1936
  13. Latorre Atance, Tomas Sestao    Ubidea   02/12/1936
  14. Lopez Iraeta, Francisco Barakaldo            Ubidea   02/12/1936
  15. Marias Barrera, Luis Karrantza             Ubidea   02/12/1936
  16. Monje Miguel, Victoriano Somorrostro         Ubidea   02/12/1936
  17. Moreno Gonzalez, Blas Gallarta Ubidea   02/12/1936
  18. Payan Iturralde, Francisco Bilbo      Ubidea   02-12-1936
  19. Rodriguez Hernandez, Perfecto Abanto  Ubidea   02-12-1936
  20. Rollan Castaños, Antolin Barakaldo            Ubidea   02-12-1936
  21. Santamaria, Vicente               Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  22. Vicente Santamaria, Rogelio Bilbo      Ubidea   02-12-1936
  23. Villate Alonso, Marcelino Gallarta Ubidea   02-12-1936

JUEVES 3 DE DICIEMBRE: 35 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA (17 son del batallón Perezagua)

  1. Axpe Aguirrezabala, Agapito Galdakao             Ubidea   03/12/1936
  2. Barrioso Carazo, Bonifacio Abanto  Ubidea   03/12/1936
  3. Bartolome Solera, Emilio Tolosa   Ubidea   03/12/1936
  4. Beascoechea Muñoa, Joaquin Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  5. Botaya Corta, Gabriel Donostia               Ubidea   03/12/1936
  6. Braña Santamaria, Jose Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  7. Coso Aguado, Julian Plentzia                 Ubidea   03/12/1936
  8. Del Rio Gandara, Juan Zornotza               Ubidea   03/12/1936
  9. Delgado Gañan, Lucio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  10. Estebanez Fernandez, Abundio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  11. Fernandez Iriarte, Antonio Abanto Ubidea   03/12/1936
  12. Fernandez Rua, Balbino Sestao    Ubidea   03/12/1936
  13. Garitaonaindia Bengoa, Victoriano Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  14. Gil Arevalo, Eduardo Segovia Ubidea   03/12/1936
  15. Gonzalez Barrios, Fortunato Gallarta Ubidea   03/12/1936
  16. Gonzalez Olivar, Mariano Abanto Ubidea   03/12/1936
  17. Gutierrez Fernandez / Hernandez, Agapito   Somorrostro   Ubidea   03/12/1936
  18. Hernandez López, Arturo Barakaldo            Ubidea   03/12/1936
  19. Iturbe San Nicolas, Moises Zalla Ubidea   03/12/1936
  20. Martin Garcia, Miguel Barakaldo            Ubidea   03/12/1936
  21. Martinez Lopez, Leonardo Sestao Ubidea   03/12/1936
  22. Martinez Sanz, Florencio Galdames             Ubidea   03/12/1936
  23. Orga Portero, Francisco Sodupe  Ubidea   03/12/1936
  24. Ranero Pereda, Donoso Karrantza             Ubidea   03-12-1936
  25. Rebollar Digon, Baldomero Gallarta Ubidea   03-12-1936
  26. Rey Arnaiz, Mariano Bilbo      Ubidea   03-12-1936
  27. Rojo Ugarte, Aparicio Gallarta Ubidea   03-12-1936
  28. San Vicente Aguayo, Emiliano Gasteiz  Ubidea   03/12/1936
  29. San Vicente Olalde, Francisco Errenteria              Ubidea   03/12/1936
  30. Sanz Caballero, Jose Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  31. Sardon Lopez, Arturo Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  32. Ugarte Urcelay, Esteban Oñati      Ubidea   03/12/1936
  33. Urondo Bea, Eulogio Geñes     Ubidea   03/12/1936
  34. Velasco Blanco, Feliciano Leioa     Ubidea   03-12-1936
  35. Villate Alonso, Eugenio Gallarta Ubidea   03-12-1936

 VIERNES 4 DE DICIEMBRE: 10 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA (5 son del batallón Perezagua)

  1. Allende Serrano, Celestino Gallarta Ubidea 04/12/1936
  2. Blanco Mendicute, Manuel Abanto Ubidea   04/12/1936
  3. Calvo Calvo, Fidel  Bilbao Ubidea 04/12/1936
  4. Celestino Ausin, Ecequiel San Salvador Del Valle     Ubidea   04/12/1936
  5. Eneriz Macho, Felix Bilbo      Ubidea   04/12/1936
  6. Erdociain Ramirez, Emilio Nafarroa Ubidea   04/12/1936
  7. Husillos Abad, Alfredo Sestao    Ubidea   04/12/1936
  8. Miguel Vizcaya, Victoriano Somorrostro         Ubidea   04/12/1936
  9. Quintana Sierra, Dionisio Castro Urdiales   Ubidea   04/12/1936
  10. Soto Martinez, Florencio Gallarta Ubidea   04/12/1936

SÁBADO 5 DE DICIEMBRE: 2 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Arrejolabeitia San Vicente, Jose Barakaldo            Ubidea   05/12/1936 – Repetido como Orejola Leiba-San Vicente, Jose Luis –
  2. Miralles Fando, Vicente Ubidea   05/12/1936

DOMINGO 6 de diciembre: 1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Gonzalez Sanchez, Perfecto Geñes Ubidea   06/12/1936

LUNES 7 de diciembre: 3 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Gil Gomez, Ruperto Gallarta Ubidea 07/12/1936
  2. Vazquez Lopez, Jose Sopuerta Ubidea   07-12-1936
  3. Yanguez Iturbe, Ignacio Bilbo Ubidea   07-12-1936

MARTES 8 DE DICIEMBRE: 3 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Barruntia Echevarria, Justo   Galdakao   Ubidea  08/12/1936
  2. Fernandez Larrea, Alejandro Abanto Ubidea   08/12/1936
  3. Solueta Landeta, Angel Sestao Ubidea   08/12/1936

[ No incluyo a Gil San Pelayo, Santiago porque aunque consta  como fallecido también en Ubidea el 08/12/1936          hoy sabemos que fue hecho prisionero en la operación de los sublevados para la recuperación del pinar de Txabolapea, llevado a la prisión de Vitoria y trasladado el día 1 de febrero junto a otros 36 prisioneros que había en la Prisión Provincial de Vitoria, a Burgos, a Miranda de Ebro]

 MIÉRCOLES 9 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

 JUEVES 10 DE DICIEMBRE: 2 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Añorga Anzuola, Jesus Ondarroa Ubidea   10/12/1936
  2. De Pablo Garcia, Eugenio Basauri Bilbo      10/12/1936

(en este día, que sepamos, faltarían por lo menos otros dos combatientes cuyo fallecimiento fue registrado en Ubidea, como consta en el documento que hemos visto)

VIERNES 11 DE DICIEMBRE: 1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Sodra  López, Jacinto Barakaldo              Ubidea   11/12/1936

SÁBADO 12 DE DICIEMBRE: 6 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Butron Del Valle, Martin San Salvador Del Valle Ubidea   12/12/1936
  2. Cabello Careaga, Jose Maria Sopuerta Ubidea   12/12/1936
  3. Florencio Gimenez, Justo Bilbo Ubidea   12/12/1936
  4. Julbez Torcal, Marcelino Sestao Ubidea 12/12/1936- (repetido como Julvez Zorzal, Marcelino y como Julvez Campos, Marcelino)
  5. Larzabal Ardanaz, Agapito Donostia Ubidea        12/12/1936
  6. Prellezco Fernandez, Roman Gallarta Ubidea        12-12-1936

DOMINGO 13 DE DICIEMBRE: 13 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Alonso Saenz, Victor Bilbo Ubidea   13/12/1936
  2. Arana Urrestilla, Domingo Bilbo Ubidea 13/12/1936
  3. Aristorena Larrabeiti, Felix Derio Ubidea   13/12/1936
  4. Capetillo Lopez, Juan Ubidea   13/12/1936
  5. Cesteros Juan, Francisco Bilbo Ubidea   13/12/1936
  6. Ciruelos Villanueva, Ramon Santurtzi Ubidea   13/12/1936
  7. Echevarria Oleagoitia, Juan Mungia Ubidea   13/12/1936
  8. Fernandez Boadilla, Nemesio Basauri Ubidea   13/12/1936  (REPETIDO COMO – Fernandez Guadilla, Nemesio)
  9. Ferradas Echaniz, Manuel Donostia Ubidea   13/12/1936
  10. Folgado Arrieta, Pedro Ubidea   13/12/1936
  11. Gonzalez Ugalde, Alberto Basauri Ubidea   13/12/1936
  12. Moñibas Iñarra, Jose Maria Bilbo Ubidea   13/12/1936
  13. Rodriguez Abad, Eusebio Ortuella Ubidea 13-12-1936

 LUNES 14 DE DICIEMBRE: 3 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Sacristan Ayuso, Santiago Sestao Ubidea 14/12/1936  
  2. Sastre Torres, Victoriano Galdames Ubidea   14/12/1936 
  3. Tapia San Martin, Antonio Deustu Ubidea 14-12-1936

MARTES 15 DE DICIEMBRE: 2 FALLECIDOS REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Pascual Hurtado, Pablo Barakaldo Ubidea   15-12-1936
  2. Viteri Gallastegui, Andrés  Elorrio  Ubidea   15/12/1936

MIÉRCOLES 16 DE DICIEMBRE: 2 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Rodriguez Fernandez, Miguel Arrigorriaga Ubidea   16-12-1936  
  2. Velasco Sanz, Hilario Sestao Ubidea   16-12-1936  

JUEVES 17 DE DICIEMBRE: 1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Glaria Prado, Crescencio Gallarta Ubidea 17/12/1936 

18 DE DICIEMBRE: 8 FALLECIDOS RESGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Alvarez Garcia, Pedro Bilbo Ubidea   18/12/1936
  2. Bañuelos Ruiz, Manuel Barakaldo Ubidea  18/12/1936  
  3. Carazo Peña, Juan Sestao Ubidea   18/12/1936
  4. Casas Sedano, Manuel Santander Ubidea   18/12/1936 
  5. Luque Oses, Luis    Sestao,  Ubidea 18/12/1936
  6. Miranda Urbina, Blas Sestao Ubidea   18/12/1936
  7. Perez Aramburu, Santiago Bilbo Ubidea 18-12-1936          Muerto Frente
  8. Ruanao Morquecho, Andrés    Sestao  Ubidea 18/12/1936

19 DE DICIEMBRE: 7 FALLECIDOS RESGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Repiso Gonzalez, Teofilo Bilbo Ubidea   19-12-1936 
  2. Telleria Alcerrera, Andres Algorta Ubidea   19-12-1936 
  3. Garate Zornoza, Bernabe Bilbo Ubidea   19/12/1936
  4. Jimeno Iturri, Marcos Bermeo Ubidea       19/12/1936 
  5. Martinez Carazo, Eufrasio Ortuella Ubidea 19/12/1936
  6. Sagarduy Uribarrena, Sabino Zornotza Ubidea   19/12/1936
  7. Soliño Lemos, Alfonso Pasaia Ubidea   19/12/1936

20 DE DICIEMBRE: 3 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Cuartero Rivero, Ernesto Bilbo Ubidea   20/12/1936
  2. Orrantia Santiago, Pedro Balmaseda Ubidea   20/12/1936
  3. Sandalio Sologaistua, Valentín   Bilbao   Ubidea  20/12/1936

21 de diciembre: 17 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

  1. Aguilar Cubero, Jesus Bilbo     Ubidea 21/12/1936
  2. Alonso Rodriguez, Julian Abanto  Ubidea   21/12/1936
  3. Barba Santos, Braulio San Salvador Del Valle Ubidea   21/12/1936
  4. Cimadevilla Fernandez, Honorato                Ubidea   21/12/1936
  5. Fernández Molinuevo, Domingo Juan Muguia  Ubidea 21/12/1936
  6. Galvez Gil, Jose Barakaldo            Ubidea   21/12/1936
  7. Garcia Valle, Julio Sestao    Ubidea   21/12/1936
  8. Gonzalez Gomez, Alfredo Galdames             Ubidea   21/12/1936
  9. Gurtubai Ibarrola, Carmelo Basauri  Ubidea   21/12/1936
  10. Jarrin Velez, Benito                Geñes            Ubidea        21/12/1936
  11. Leguina Barrena, Ramon Larrabetzu           Ubidea   21/12/1936
  12. Maguregui Totorica, Saturnino Galdakao Ubidea   21/12/1936
  13. Martinez Lastra, Santiago Bilbo      Ubidea   21/12/1936
  14. Menendez Barquin, Pedro Barakaldo            Ubidea   21/12/1936
  15. Montoya Elorza, Casto Donostia               Ubidea   21/12/1936
  16. Mugarza Zamacona, Esteban Bedia     Ubidea   21/12/1936
  17. Urrutia Fuentes, Vicente Arcentales            Ubidea   21/12/1936

22 DE DICIEMBRE: 1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Rodriguez Vazquez, Agapito Gallarta Ubidea 22-12-1936

23 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

24 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

25 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

26 DE DICIEMBRE: 1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Totola Urretavizcaya, Hipolito   Errenteria    Ubidea   26/12/1936

27 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

28 DE DICIEMBRE:  1 FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

  1. Arrejolabeitia XXX, José Luis  Barakaldo  Ubide  28/12/1936

29 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

30 DE DICIEMBRE: FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA

31 DE DICIEMBRE: NINGÚN FALLECIDO REGISTRADO EN UBIDEA

 

2 – LISTADO DE TODOS LOS 226 FALLECIDOS REGISTRADOS EN UBIDEA DESDE EL COMIENZO DE LA GUERRA CIVIL HASTA EL 7 DE ABRIL DE 1937 (según el Listado oficial de fallecidos en campaña).

  1. Aguilar Cubero, Jesus Bilbo     Ubidea 21/12/1936
  2. Allende Serrano, Celestino Gallarta Ubidea   04/12/1936
  3. Alonso Rodriguez, Julian Abanto  Ubidea   21/12/1936
  4. Alonso Saenz, Victor Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  5. Alvarez Garcia, Pedro Bilbo      Ubidea   18/12/1936
  6. Alvarez Melchor, Merino Balmaseda           Ubidea   07/04/1937
  7. Añorga Anzuola, Jesus Ondarroa              Ubidea   10/12/1936
  8. Aragon Ruiz, Juan             Galdames                Ubidea   21/11/1936
  9. Araluce Sasia, Miguel Bilbo      Ubidea   06/04/1937
  10. Arana Urrestilla, Domingo Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  11. Arechavaleta Torre, Tomas Leioa     Ubidea   04/04/1937
  12. Argenta Ramirez, Sergio Arrigorriaga          Ubidea   30/11/1936
  13. Aristorena Larrabeiti, Felix Derio      Ubidea   13/12/1936
  14. Arrejolabeitia San Vicente, Jose Barakaldo            Ubidea   05/12/1936
  15. Arrejolabeitia, Jose Luis Barakaldo            Ubidea   28/12/1936
  16. Arroyo De La Peña, Ramon Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  17. Artaecheverria Sanchobierto, Domingo Sopuerta Ubidea 30/11/1936
  18. Aspilaga Saiz, Jose               Gallarta                 Ubidea   01/12/1936
  19. Aspiunza Alzola, Francisco Basauri  Ubidea   02/04/1937
  20. Avila Ortiz, Marcelino Logroño Ubidea   05/04/1937
  21. Axpe Aguirrezabala, Agapito Galdakao Ubidea   03/12/1936
  22. Azpitarte Zuazo, Pedro Bolibar  Ubidea   16/03/1937
  23. Bañuelos Ruiz, Manuel Barakaldo           Ubidea  18/12/1936
  24. Barba Santos, Braulio San Salvador Del Valle     Ubidea   21/12/1936
  25. Barrios Mansilla, Jesus Gallarta Ubidea   30/11/1936
  26. Barrioso Carazo, Bonifacio Abanto  Ubidea   03/12/1936
  27. Barrioso Carazo, Feliciano Gallarta  Ubidea 08/10/1936
  28. Barrutia Echeverria, Justo Galdakao             Ubidea   08/12/1936
  29. Barrioso Carazo, Feliciano Gallarta Ubidea   08/10/1936
  30. Barruetabeña Gamarra, Victorio Villaro    Ubidea   21/10/1936
  31. Bartolome Solera, Emilio Tolosa   Ubidea   03/12/1936
  32. Bas Estalano, Basilio Ortuella Ubidea   02/12/1936
  33. Basañez Aresti, Domingo Leioa     Ubidea   04/04/1937
  34. Beascoechea Muñoa, Joaquin Bilbo Ubidea   03/12/1936
  35. Belmonte Fernandez, Aurelio Luis Somorrostro         Ubidea   06/03/1937
  36. Beyette Celard, Francisco Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  37. Blanco Mendicute, Manuel Abanto  Ubidea   04/12/1936
  38. Blanco Paniego, Esteban Burgos   Ubidea   30/11/1936
  39. Blanco Sanchez, Valentin Gallarta Ubidea   08/10/1936
  40. Blasco Salas, Eugenio Bilbo      Ubidea   01/04/1937
  41. Botaya Corta, Gabriel Donostia               Ubidea   03/12/1936
  42. Braña Santamaria, Jose Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  43. Bueno Martinez, Urbano Eibar      Ubidea   31/03/1937
  44. Butron Del Valle, Martin San Salvador Del Valle     Ubidea   12/12/1936
  45. Cabello Careaga, Jose Maria Sopuerta               Ubidea   12/12/1936
  46. Calavera Vidarte, Luis Sestao    Ubidea   01/12/1936
  47. Calvo Calvo, Fidel                Bilbo     Ubidea   04/12/1936
  48. Calzada Heredia, Jose Manuel Deustu   Ubidea  02/12/1936
  49. Cantón Hernandez, Generoso Sopuerta Ubidea   30/11/1936
  50. Capetillo López, Juan                Ubidea   13/12/1936
  51. Carazo Peña, Juan   Sestao     Ubidea   18/12/1936
  52. Carreras Gil, Victoriano Gallarta Ubidea   10/10/1936
  53. Casas Sedano, Manuel Santander             Ubidea   18/12/1936
  54. Celestino Ausin, Ecequiel     San Salvador Del Valle     Ubidea   04/12/1936
  55. Cesteros Juan, Francisco Bilbo      Ubidea   13/12/1936
  56. Cifuentes Macarron, Tomas Gallarta Ubidea   02/12/1936
  57. Cimadevilla Fernandez, Honorato                Ubidea   21/12/1936
  58. Ciruelos Villanueva, Ramon Santurtzi               Ubidea   13/12/1936
  59. Coso Aguado, Julian Plentzia Ubidea   03/12/1936
  60. Cristino Izpizua, Guillermo Bermeo Ubidea   14/01/1937
  61. Cuartero Rivero, Ernesto Bilbo      Ubidea   20/12/1936
  62. De Miguel Arribas, Juan Bermeo Ubidea   02/12/1936
  63. Del Molino López, Esteban Gallarta Ubidea   01/12/1936
  64. De Pablo Garcia, Eugenio Basauri  Bilbo      10/12/1936
  65. Del Rio Gandara, Juan Zornotza   Ubidea               03/12/1936
  66. Del Val León, Vidal               Abanto     Ubidea               02/12/1936
  67. Delgado Gañan, Lucio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  68. Delgado Vicente, Jose Antonio Gallarta Ubidea   01/12/1936
  69. Diaz Perez, Manuel Ortuella Ubidea   01/12/1936
  70. Echevarria Oleagoitia, Juan Mungia  Ubidea   13/12/1936
  71. Echevarrieta Urbistondo, Jose Aretxabaleta       Ubidea   31/03/1937
  72. Eneriz Macho, Felix Bilbo      Ubidea   04/12/1936
  73. Erdociain Ramirez, Emilio Nafarroa               Ubidea   04/12/1936
  74. Estebanez Fernandez, Abundio Bilbo      Ubidea   03/12/1936
  75. Fernandez Boadilla, Nemesio Basauri Ubidea   13/12/1936
  76. Fernandez Frentes, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  77. Fernandez Guadilla, Nemesio Basauri Ubidea   13/12/1936
  78. Fernandez Icaza, Santiago Gallarta Ubidea   30/11/1936
  79. Fernandez Iriarte, Antonio Abanto  Ubidea   03/12/1936
  80. Fernandez Larrea, Alejandro Abanto  Ubidea   08/12/1936
  81. Fernandez Molinuevo, Domingo Juan Balmaseda Ubidea   21/12/1936
  82. Fernandez Perez, Saturnino Gallarta Ubidea   30/11/1936
  83. Fernandez Rua, Balbino Sestao    Ubidea   03/12/1936
  84. Fernandez Santisteban, Angel Gallarta Ubidea 30/11/1936
  85. Fernandez Soto, Valentin Barakaldo            Ubidea   07/04/1937
  86. Fernandez Urrutia, Desiderio Iruñea    Ubidea   31/03/1937
  87. Fernandez Vega, Antonio Abanto  Ubidea   01/12/1936
  88. Fernandez, Jose Maria Sestao    Ubidea   02/12/1936
  89. Ferradas Echaniz, Manuel Donostia               Ubidea   13/12/1936
  90. Fidalgo Fernandez, Francisco Gallarta Ubidea 21/10/1936
  91. Florencio Gimenez, Justo Bilbo      Ubidea   12/12/1936
  92. Folgado Arrieta, Pedro                Ubidea   13/12/1936
  93. Gajate Gonzalez, Pablo Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  94. Galvez Gil, Jose Barakaldo            Ubidea   21/12/1936
  95. Garate Zornoza, Bernabe Bilbo      Ubidea   19/12/1936
  96. Garay San Pedro, Francisco Galdames             Ubidea   30/11/1936
  97. Garcia Gomez, Julian Bilbo      Ubidea   02/04/1937
  98. Garcia Perea, Jose              Sestao     Ubidea   05/04/1937
  99. Garcia Valle, Julio Sestao    Ubidea   21/12/1936
  100. Garitaonaindia Bengoa, Victoriano Bilbo Ubidea   03/12/1936
  101. Gil Arevalo, Eduardo Segovia Ubidea 03/12/1936
  102. Gil Gomez, Ruperto Gallarta Ubidea 07/12/1936

Gil San Pelayo, Santiago               Bilbo     Ubidea  08/12/1936 (NO MURIÓ, FUE HECHO PRISIONERO, ASÍ QUE NO LO CONTAMOS)

  1. Gimeno Andres, Ramon Ubidea   31/03/1937
  2. Glaria Prado, Crescencio Gallarta Ubidea 17/12/1936
  3. Goicolea Exposito, Genaro Mungia Ubidea   02/12/1936
  4. Gomez Gutierrez, Pio Galdakao Ubidea   06/04/1937
  5. Gonzalez Baños, Matias Barakaldo Ubidea   05/04/1937
  6. Gonzalez Barrios, Fortunato Gallarta Ubidea 03/12/1936
  7. Gonzalez Gomez, Alfredo Galdames Ubidea   21/12/1936
  8. Gonzalez Martinez, Marcelino Bilbo Ubidea   30/12/1936
  9. Gonzalez Olivar, Mariano Abanto Ubidea   03/12/1936
  10. Gonzalez Sanchez, Perfecto Geñes Ubidea   06/12/1936
  11. Gonzalez Ugalde, Alberto Basauri Ubidea   13/12/1936
  12. Gurtubai Ibarrola, Carmelo Basauri Ubidea   21/12/1936
  13. Gutierrez Fernandez / Hernandez, Agapito  Somorrostro  Ubidea   03/12/1936
  14. Hernandez Moriñigo, Nicolas Donostia Ubidea 05/02/1937
  15. Hernandez Opez, Arturo Barakaldo Ubidea   03/12/1936
  16. Hernando Blanco, Victoriano Santurtzi Ubidea 30/11/1936
  17. Hurtado Zabala, Feliciano Abanto Ubidea   08/10/1936
  18. Husillos Abad, Alfredo Sestao Ubidea   04/12/1936
  19. Ibarzabal Bermejo, Jose Logroño Ubidea 07/04/1937
  20. Illarramendi Furundarena, Eusebio Usurbil Ubidea   01/12/1936
  21. Isasmendi Cobarrutia, Doroteo Oñati Ubidea   02/12/1936
  22. Iturbe San Nicolas, Moises Zalla Ubidea   03/12/1936
  23. Iturrioz Iriondo, Antonio Gallarta Ubidea       14/10/1936
  24. Jarrin Velez, Benito Geñes            Ubidea        21/12/1936
  25. Jimeno Iturri, Marcos Bermeo Ubidea       19/12/1936
  26. Jodra Lopez, Jacinto Barakaldo Ubidea   11/12/1936
  27. Julbez /Julvez/Julver Torcal/Zorzal/Campos, Marcelino Sestao Ubidea  12/12/1936
  28. Landa Unibaso, Luis Mungia       Ubidea            04/04/1937
  29. Larequi Esparza, Tomas Añorbe Ubidea   05/04/1937
  30. Larzabal Ardanaz, Agapito Donostia Ubidea   12/12/1936
  31. Latorre Atance, Tomas Sestao Ubidea   02/12/1936
  32. Leguina Barrena, Ramon Larrabetzu Ubidea   21/12/1936
  33. Lejarraga Betanzos, Jesus Gernika Ubidea 05/02/1937
  34. Lerma Fernandez, Miguel Sestao Ubidea   05/04/1937
  35. Lopez Iraeta, Francisco Barakaldo Ubidea   02/12/1936
  36. Luque Oses, Luis Sestao Ubidea   18/12/1936
  37. Madariaga Ruiz, Martin Lamiako Ubidea   02/04/1937
  38. Maguregui Totorica, Saturnino Galdakao Ubidea   21/12/1936
  39. Marañon Gutierrez, Antonio Bilbo Ubidea   12/04/1937
  40. Marias Barrera, Luis Karrantza Ubidea 02/12/1936
  41. Martin Alonso, Leon Ubidea Ubidea   14/04/1937
  42. Martin Garcia, Miguel Barakaldo Ubidea   03/12/1936
  43. Martin Gracia, Angel Huesca Ubidea   01/12/1936
  44. Martinez Carazo, Eufrasio Ortuella Ubidea 19/12/1936
  45. Martinez Lastra, Santiago Bilbo Ubidea   21/12/1936
  46. Martinez Lopez, Leonardo Sestao Ubidea   03/12/1936
  47. Martinez Sanz, Florencio Galdames Ubidea   03/12/1936
  48. Menendez Barquin, Pedro Barakaldo Ubidea   21/12/1936
  49. Miguel Vizcaya, Victoriano Somorrostro Ubidea   04/12/1936
  50. Miralles Fando, Vicente Ubidea   05/12/1936
  51. Miranda Urbina, Blas Sestao Ubidea   18/12/1936
  52. Monje Miguel, Victoriano Somorrostro Ubidea   02/12/1936
  53. Montoya Elorza, Casto Donostia Ubidea   21/12/1936
  54. Moñibas Iñarra, Jose Maria Bilbo Ubidea   13/12/1936
  55. Moreno Gonzalez, Blas Gallarta Ubidea 02/12/1936
  56. Moreno Gonzalez, Jose Gallarta Ubidea 30/11/1936
  57. Mugarza Zamacona, Esteban Bedia Ubidea 21/12/1936
  58. Nalda Perez, Jesus Ubidea 06-04-1937
  59. Orejola Leiba-San Vicente, Jose Luis Barakaldo Ubidea   05/12/1936
  60. Orga Portero, Francisco Sodupe Ubidea  03/12/1936
  61. Orrantia Santiago, Pedro Balmaseda Ubidea   20/12/1936
  62. Oyaneder Seceto, Leonardo Bilbo Ubidea
  63. Pajares Gutierrez, Ramiro Arcentales Ubidea   30-11-1936
  64. Pascual Hurtado, Pablo Barakaldo Ubidea   15-12-1936
  65. Payan Iturralde, Francisco Bilbo Ubidea   02-12-1936
  66. Perez Aizpurua, Jose Portugalete   Ubidea   08-10-1936
  67. Perez Aramburu, Santiago Bilbo Ubidea   18-12-1936
  68. Prellezco Fernandez, Roman Gallarta Ubidea 12-12-1936
  69. Puertas Gonzalez, Marcos Abanto Ubidea   30-11-1936
  70. Quintana Sierra, Dionisio Castro Urdiales Ubidea   04/12/1936
  71. Ranero Pereda, Donoso Karrantza Ubidea   03-12-1936
  72. Rayo Rodriguez, Francisco Erandio Ubidea 05-04-1937
  73. Rebollar Digon, Baldomero Gallarta Ubidea 03-12-1936
  74. Repiso Gonzalez, Teofilo Bilbo Ubidea   19-12-1936
  75. Rey Arnaiz, Mariano Bilbo      Ubidea   03-12-1936
  76. Rodrigo Roman, Abrahan Bilbo Ubidea   31-03-1937
  77. Rodriguez Abad, Eusebio Ortuella Ubidea 13-12-1936
  78. Rodriguez Fernandez, Miguel Arrigorriaga Ubidea 16-12-1936
  79. Rodriguez Hernandez, Perfecto Abanto Ubidea   02-12-1936
  80. Rodriguez Vazquez, Agapito Gallarta Ubidea 22-12-1936
  81. Rojo Ugarte, Aparicio Gallarta Ubidea 03-12-1936
  82. Rollan Castaños, Antolin Barakaldo Ubidea   02-12-1936
  83. Ruano Morquecho, Andres Sestao Ubidea   18-12-1936
  84. Sacristan Ayuso, Santiago Sestao Ubidea   14/12/1936
  85. Sagarduy Uribarrena, Sabino Zornotza Ubidea   19/12/1936
  86. San Vicente Aguayo, Emiliano Gasteiz Ubidea   03/12/1936
  87. San Vicente Olalde, Francisco Errenteria Ubidea   03/12/1936
  88. Sancho Velasco, Angel Bilbo Ubidea   26/02/1937
  89. Sandalio Sologaistoa, Valentin Bilbo Ubidea   20/12/1936
  90. Santamaria, Vicente Bilbo      Ubidea   02/12/1936
  91. Santisteban Osante, Florencio Zalla Ubidea 01/12/1936
  92. Santos Alvarez, Andres Ortuella Ubidea 01/12/1936
  93. Santos Ubidea, Andres Ortuella Ubidea 01/12/1936
  94. Sanz Caballero, Jose Bilbo Ubidea   03/12/1936
  95. Sanz Cubero, Nemesio Gallarta Ubidea 10/10/1936
  96. Sanz Rama, Victor Donostia Ubidea   01/04/1937
  97. Sardon Lopez, Arturo Bilbo Ubidea   03/12/1936
  98. Sastre Torres, Victoriano Galdames Ubidea   14/12/1936
  99. Sodra Lopez, Jacinto Barakaldo Ubidea   11/12/1936
  100. Soliño Lemos, Alfonso Pasaia Ubidea   19/12/1936
  101. Solueta Landeta, Angel Sestao Ubidea   08/12/1936
  102. Soto Martinez, Florencio Gallarta Ubidea 04/12/1936
  103. Talavera Vidarte, Luis Sestao Ubidea   01-12-1936
  104. Tamayo Pagin, Vicente Gallarta Ubidea 07-10-1936
  105. Tapia San Martin, Antonio Deustu Ubidea   14-12-1936
  106. Tasende Del Coro, Silverio Bilbo Ubidea   19-07-1936
  107. Telleria Alcerrera, Andres Algorta Ubidea   19-12-1936
  108. Tolosa Miñano, Florian Basauri Ubidea   02-04-1937
  109. Toral Gomez, Antonio Gallarta Ubidea 30-11-1936
  110. Torres Ibarra, Angel Gallarta Ubidea 30-11-1936
  111. Totola Urretavizcaya, Hipolito Errenteria Ubidea   26-12-1936
  112. Ugarte Urcelay, Esteban Oñati Ubidea   03/12/1936
  113. Urondo Bea, Eulogio Geñes Ubidea   03/12/1936
  114. Urrutia Fuentes, Vicente Arcentales Ubidea   21/12/1936
  115. Vazquez Lopez, Jose Sopuerta Ubidea              07-12-1936
  116. Velasco Blanco, Feliciano Leioa Ubidea   03-12-1936
  117. Velasco Sanz, Hilario Sestao Ubidea   16-12-1936
  118. Ventosa Garoña, Valeriano Castro Urdiales Ubidea   05-04-1937
  119. Vicente Santamaria, Rogelio Bilbo Ubidea   02-12-1936
  120. Villate Alonso, Eugenio Gallarta Ubidea 03-12-1936
  121. Villate Alonso, Marcelino Gallarta Ubidea 02-12-1936
  122. Viteri Gallastegui, Andres Elorrio Ubidea   15-12-1936
  123. Yangue Gamboa, Esteban Galdames Ubidea   26-03-1937
  124. Yanguez Iturbe, Ignacio Bilbo      Ubidea   07-12-1936

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ENTRADAS DEL BLOG RELACIONADAS :

Mirador de la memoria-Rafa Supervia

“El mirador de la memoria”, obra de Francisco Cedenilla Carrasco, situada en “El Cerro” cerca del pueblo de El Torno, en Cáceres. Fotografía cedida por Rafa Supervia.

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colinadelashormigas

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56 – Los 108 de Ubidea (V). Combatientes de segunda clase.

No os va a gustar esta entrada. Me cuesta escribir lo que tengo que decir ( y hay algunas cosas que me reservo de todas formas), pero la realidad es la que es y creo que debo exponer claramente mis conclusiones para no colaborar en alimentar falsas esperanzas en familiares de combatientes republicanos que perdieron su vida en este frente del País Vasco y que aún esperan recuperar algún día sus restos mortales.

Cuando encontré este documento sobre “los 108 de Ubidea” pensé en 108 familias de “desaparecidos” que podían albergar alguna esperanza de que entre estos 108 estuviera el suyo, “su desaparecido”. Tenía una esperanza también, aunque muy pequeña, de ser una de esas familias. Me pareció extraño que nadie pareciera saber nada sobre este documento, o que nadie me diera una respuesta al menos sobre si lo conocían o no. Pero, en cualquier caso, decidí no esperar respuestas oficiales de instituciones y comenzar a moverlo por mi cuenta, intentar averiguar si podía seguirse alguna pista, indagar acerca de esta historia, hacer lo que estuviera en mi mano para intentar seguir la pista a lo que en este documento se decía.

Me dirigí a Ubide, y contacté con el Ayuntamiento y algún vecino entre los que he encontrado un gran interés. Sé que también hay gente de los pueblos de la zona interesados en el tema y que están intentando colaborar también, sacando el tema entre sus conocidos, preguntándose entre ellos por si recuerdan algo de aquellas “inhumaciones” o “recogida de cadáveres” durante la Guerra Civil. A todos ellos, aunque no los conozca, quiero transmitirles mi agradecimiento por su disposición. Me gustaría conocerles con el tiempo a todos y poder desarrollar el proyecto que esbozamos en Ubide, que se puede extender a otros municipios de la zona, cuando hace varios meses nos reunimos un grupo reducido y propusimos la idea de formar una especie de “mesa de la memoria de Ubide” o algo así, por darle un nombre, que se reuniera cada cierto tiempo para intentar preservar el recuerdo que aún se conserve sobre aquellos fatídicos años, para conservar la historia que vivieron nuestros ascendientes, aquella que no hace falta que nadie les cuente a los habitantes de la zona cómo fue porque ellos mismos la han vivido en primera persona o la han vivido sus padres o sus abuelos. Todos esos recuerdos, que forman parte de las historias familiares de cada uno, forman entre todos el puzzle de la Historia vivida y la Historia recordada en cada casa, en cada hogar de Ubide, como lo forman también en cada casa, en cada hogar de los descendientes de las personas que padecieron la Guerra Civil en cada rincón del País Vasco.  Creo que a estas alturas no hace falta que siga añadiendo aquello de “en los dos bandos” o “de cualquier ideología política”, pero lo hago por si hay alguien que lee por primera vez una entrada de este blog.

Desde que comencé a investigar sobre este caso no he hecho gran cosa por no poder dedicar a esto todo mi tiempo, lamentablemente, pero en resumen es lo siguiente:

1He consultado el libro de inhumaciones del cementerio de Ubide entre 1936-1937, en el Archivo Eclesiástico de Vizcaya- Derio-, comprobando que no había registrada ninguna inhumación que pudiera tener relación con inhumaciones de combatientes republicanos. Había cuatro creo recordar, de combatientes (voluntarios u obligados) del otro bando, naturales de Ubidea o de Otxandio muertos en distintos frentes en 1937 y 1938. Nada más. Pensé que eso podría significar que los 108 habían sido enterrados fuera del cementerio, ya que, además, en el Archivo Histórico Eclesiástico de Vizcaya me aseguraron que todos los enterramientos dentro de cementerio estaban asociados a funeral y por tanto si no había funeral, en principio no tenían por qué aparecer en el libro de inhumaciones y no habrían sido enterrado dentro del camposanto. Pero claro, las circunstancias de la guerra podían haber hecho que todo esto no fuera una referencia fiable ya que, independientemente de la normativa eclesiástica sobre inhumaciones, podían haberse realizado estas inhumaciones dentro del cementerio con o sin funeral, como ya sabemos que ha ocurrido en incontables ocasiones.

2 – Tras visitar el cementerio de Ubide, anoté que no parecía haber ninguna pista que pudiera indicar alguna zona del camposanto reservada para este fin. Solo teníamos lo que nos contaron sus habitantes acerca del hallazgo de huesos al realizar obras para la reforma del cementerio a principios de los 90 creo (no sabemos qué se hizo con los restos de estos cadáveres) y por otro lado el testimonio de que junto al cementerio, en la zona de la casa del cura, también al realizar unas obras, se encontraron los restos muy bien conservados de un combatiente “que tenía hasta las gafas”. Sobre lo que ocurrió con aquellos restos encontrados a lo largo de los años desde la Guerra Civil – dónde fueron a parar y si se hizo algún tipo de registro oficial del hallazgo-  no se sabe nada, sólo contamos con el testimonio oral transmitido de padres a hijos entre los habitantes de Ubide. Probablemente terminarían, como mucho, en el osario del cementerio sin ningún tipo de anotación registral, pero no puedo de momento confirmar esto.

3 – El “inspector Zigor” – como le apodé cariñosamente tras ponerse en  contacto con nosotros y mostrar su disponibilidad a colaborar para recabar más información, preguntando  e intentando reunir gente de Ubide dispuesta a “contar sus recuerdos y los de su familia” –  nos proporcionó una valiosa información: el recuerdo de su amama, Abelintxu, que cuando era una niña había visto desde la ventana de la cocina de su casa, frente al cementerio – no un día sino muchos-  llegar un camión rojo cargado de “combatientes fallecidos que apilaban como troncos junto a la tapia del cementerio”.

4 – También nos proporcionó “el inspector Zigor” otra valiosa información, el testimonio de otra niña, Felisa, que con trece años vio junto a otra niña cómo enterraban a muchos combatientes – comunistas y anarquistas, decía – “dentro del cementerio”. El viernes 8 de junio conseguimos hablar con su nieta Ziortza, quien nos contó que Felisa y su hermana, que era la otra niña, se escondieron tras la tapia del cementerio, en la zona trasera izquierda, y desde allí vieron como “en una hilera enterraban a muchos”, no sabría decir cuántos, pero dijo Ziortza que volverá a hablar con su amama y grabará en vídeo sus testimonio, por si algún día esto pudiera ser de utilidad, que estoy segura de que lo será, y ya lo es hoy mismo, aunque finalmente no se termine encontrando ningún resto, Felisa. Gracias Felisa, y gracias Ziortza. No sé si Felisa puede darse cuenta de la importancia tan grande que pude tener su testimonio, porque a veces eso es lo que ocurre, que no damos valor a cosas que para nosotros solo son “recuerdos de la infancia” o “recuerdos de familiares”. Pero lo que tú nos has contado, Felisa, es un testimonio para la Historia, para documentar la Historia de la Guerra Civil con testigos presenciales, que no siempre son valorados en la medida que se merecen. Vosotros, los testigos de la Historia, tenéis la Historia en vuestras manos, en vuestros recuerdos, y estos datos también forman, o deberían formar, parte de la Historia de la Guerra Civil que a veces se deja de lado pero que tanta importancia tiene para interpretar lo ocurrido.

5 – Parece ser que entre la documentación del Ayuntamiento de Ubide no hay ninguna referencia que nos pueda ser de utilidad para este caso, según nos han asegurado en el Ayuntamiento, aunque esto lo dejo un tanto aplazado, ya que me gustaría leer la documentación que hay en esas fechas y revisarlo todo, por si hay algo que se nos está escapando.

Zigor comentó que desde la entrada de los nacionales y hasta la constitución del nuevo Ayuntamiento, durante unos meses o años el Ayuntamiento de Ubide – es decir, los representantes municipales que estuvieran acreditados para ejercer las funciones municipales que les correspondieran- se reunía en Derio, Vizcaya. Quizá allí, en los archivos municipales del Ayuntamiento de Derio, pudiera haber alguna documentación de interés para este caso. Lo dejamos para más adelante, quizá.

6 – Visita a la parroquia de Otxandio . Este fin de semana hemos ido a echar un vistazo a los libros parroquiales de Otxandio. ¿Qué tiene que ver Otxandio con Ubide y el caso de los 108 de Ubidea? Alguna, sí. El nexo de unión está en el Rollo de microfilm 427 del Archivo Histórico Provincial de Vizcaya donde está microfilmadas las fichas de 245/246 cadáveres sin identificar registrados entre octubre de 1936 y mediados de junio de 1937. Aquí, en este rollo, están registrados todos los cadáveres sin identificar de la Guerra Civil que se encontraron y de los que se tiene registro. Entre estos, hay alguno enterrado, según estas fichas, en Ochandiano y hay varias fichas de cadáveres que fueron encontrados en Ubide, según dicen sus fichas. En este rollo hay muchas fichas que no contienen todos los datos; otras sin embargo son bastante completas y contienen descripciones detalladas de características físicas del cadáver e incluso describen la ropa que llevaban e incluyen fotografías. Quería echar un vistazo a los libros de inhumaciones del cementerio de Otxandio por ver qué ponía en ellos y contrastar estos datos con los del rollo 427 del AHPV. Lo que he encontrado, en el poco tiempo disponible para ello, ha sido un libro de inhumaciones en el que claramente el registro de entradas del libro ha sido hecho a posteriori, es decir, quizá el párroco anoto entre julio de 1936 y abril de 1939 los datos de inhumaciones en otro libro provisional y después “los pasó a limpio” en el libro oficial tras “la entrada de los nacionales”. Esta es la impresión que tengo ya que los asientos (anotaciones de los enterramientos) no son sucesivos en el tiempo, no siguen el calendario progresivo de enterramientos y saltan de unas fechas a otras anteriores. Normalmente en los libros se anota el Sacramento inmediatamente y a continuación del siguiente en los libros y así deberían haber aparecido en este libro de inhumaciones también los registros. No he podido constatar, entre las hojas consultadas, que haya enterramientos de personas sin identificar como esperaba (que debiera haberlas si, tal como dice el rollo 427, se inhumaron algunos de estos cadáveres en el cementerio de Otxandio). De todas formas, ha sido una primera visita, donde el señor José María Orue nos atendió muy amablemente, a pesar de que oficialmente esta función no le corresponde y se presta de forma voluntaria a ayudar a quien busca información en los archivos de la Iglesia, con muy buena disponibilidad por su parte pero con falta de tiempo y un espacio adecuado para realizar un estudio pormenorizado de los libros. Como decía, quizá en su momento se recogieron más datos en otro libro o cuaderno previo provisional a este “oficial” que no sé si se habrá conservado o no. No sé si estos datos sobre las inhumaciones durante la Guerra Civil estarán también recogidos en algún documento del Ayuntamiento, pero en el libro de inhumaciones oficial no las veo. En cualquier caso, sería necesario regresar a Otxandio y ver si en esta ocasión podrían facilitarme un espacio adecuado y más tiempo para tomar nota de todos los registros que pudieran tener relación con combatientes republicanos en esas fechas (1936-1937) para hacer un estudio de esta documentación de la manera correcta. En cualquier caso, será más adelante.

7 – Averiguar quién era el enterrador de Ubide en esas fechas. Por último, y siguiendo el consejo del arqueólogo doctorando Josu Santamarina, hemos preguntado a Zigor este fin de semana sobre quién era el enterrador de Ubide entre 1936-1937, ya que quizá aquí podríamos encontrar alguna respuesta, buscando documentación quizá de carácter laboral entre los papeles del Ayuntamiento, por ejemplo, cosa que no habíamos tenido en cuenta. Pues bien, Zigor nos ha contado que – como al parecer era lo habitual en esa época –  las labores propias de enterrador se cubrían entre los hombres del pueblo. Lo mismo que las mujeres establecían una especie de “turnos rotatorios para realizar las labores de limpieza y mantenimiento de las instalaciones de la Iglesia”, como es o era costumbre en todas las iglesias, a los hombres se les encargaban las tareas de enterramiento. Así, cada mes o cada cierto tiempo establecido, eran uno o dos hombres del pueblo los encargados de abrir fosas, vaciar tumbas y enterrar a los fallecidos. Por lo visto – y esto es algo que desconocía cómo se hacía porque además nunca me lo había planteado- si tenían que enterrar a alguien, hacían un hoyo, y si encontraban huesos sin identificar o muy antiguos seguramente los echarían al osario (o el espacio acondicionado como osario que tuvieran dispuesto en este caso, en Ubide dentro del cementerio). He quedado con Zigor en otra futura reunión para hablar con más tiempo de esto, intentar saber qué se hacía exactamente cuando se encontraban restos óseos al acondicionar un nuevo espacio para otro enterramiento y si se anotaba en algún libro las labores realizadas por estos habitantes de Ubide a los que se les encomendaba las funciones de enterrador. Supongo que no, pero es más que nada por saber si quizá, de alguna manera, pudiéramos tener la esperanza de que en algún documento municipal o de la iglesia esté recogido algún dato que nos interese para este caso de los 108 de Ubide.

La verdad, es que tras esta última conversación con Zigor y la visita del día siguiente a Otxandio, he vuelto casi sin esperanzas de que el caso de los 108 de Ubide vaya a resolverse algún día. Esa es la verdad. No quisiera ser portadora de malas noticias, pero, como he dicho al comenzar, la realidad es la que es.

¿QUÉ PIENSO DE TODO ESTO?

Creo que Abelintxu y Felisa vieron lo que dicen haber visto, pero quizá ya no quede nada de aquellos 108 si es que fueron enterrados dentro del cementerio de Ubide. Eso es lo que intuyo, lamentablemente, tras este fin de semana. Sólo hay una pequeña esperanza: que hubieran sido enterrados fuera del cementerio, en las inmediaciones, en cuyo caso quizá se pudiera encontrar algo.

Nadie tiene la culpa de que ya quizá no quede nada; me refiero a los civiles de Ubide que han podido tener alguna participación en ello desde 1936. Es la guerra, es la posguerra, son las circunstancias, es la falta de establecimiento de unas directrices oficiales a seguir (civiles y eclesiásticas) sobre el “hallazgo de cadáveres de combatientes” respetuosas con la dignidad de las personas, algo que hoy no se entendería que se hiciera de otra manera. Porque, claro, vamos a ponernos en situación: pasan los años y te dicen que caves un hoyo para enterrar a un vecino, y ¿qué puedes hacer si encuentras huesos que no se sabe ni de quién son y, como mucho, “total como eran de rojos, de desconocidos, de gente que no era del pueblo, combatientes republicanos sin identificar, tampoco importa tanto”, que a fin de cuentas – tal como se pensaba en aquellos tiempos- “los ateos iban al infierno” y los rojos eran todos ateos y herejes, “como todo el mundo sabía”. Pues nada, vas y los tiras al osario, qué vas a hacer, y más si te dice el cura que lo hagas de esa manera.

Lo que ocurrió con los 108 de Ubide y tantos otros combatientes cuyos cadáveres fueron “enterrados de forma irregular” (como yo lo denomino), es algo que todo el mundo sabe en los pueblos pero de lo que nadie en las instituciones habla porque es más rentable políticamente enfocarlo de otra manera o ignorarlo.

Para los verdaderos responsables de que aquellos cadáveres de combatientes republicanos fueran recogidos (en la medida de las posibilidades) y que al menos fueran registrados sus datos en una ficha, en un documento, aunque fuera “sin identificar” anotando todos los datos posibles que sobre ellos se pudiera indicar… realmente da ya lo mismo, porque también han muerto y ni entonces ni ahora creo que nadie quiere responsabilizarse institucionalmente de ello o si quiera reconocer que se actuó incorrectamente.

Aquellos dirigentes políticos y militares, cuya obligación era respetar la dignidad de aquellos hombres en el momento de su muerte, fueron los verdaderos responsables de que aquello no se hubiera hecho como es debido, no los habitantes de Ubide o de otros pueblos, comenzando por el momento y la forma en que eran recogidos, registrados e inhumados los cadáveres de combatientes republicanos, de nuestros propios combatientes, en nuestra propia zona de guerra, no la zona ocupada por los nacionales. Se hizo mal o simplemente no se hizo nada porque esos combatientes no tenían ningún valor, no eran nadie.

Era más fácil hacerlo así y que constaran como desaparecidos en las estadísticas. Esto es importante recordarlo, porque no todos los “desaparecidos” como ya he comentado en otras ocasiones, “desaparecieron” en las mismas circunstancias. Muchas “desapariciones” se debieron a esta desidia y falta de atención a la dignidad de todos los combatientes, que se debiera haber respetado, fueran del batallón que fueran y sin tener en cuenta la graduación, a la hora de recoger, registrar y enterrar sus cadáveres con un mínimo de dignidad.

Algunos de aquellos responsables morirían con la conciencia tranquila, aquellos que hicieron todo lo que estuvo en su mano para hacer lo que debían. Al menos 245 personas que fallecieron durante la Guerra  Civil tuvieron esa suerte, hubo alguien que tomó nota de lo que pudo porque valoró la dignidad de esas personas sin identidad, el mínimo de dignidad que merecían después de haber dado su vida combatiendo en una guerra o muriendo como víctimas de un bombardeo.

Es fácil exigir responsabilidades y reconocimiento del daño causado a los demás, a los otros, sobre eso no tenemos ninguna duda pero no supone un valor añadido hacerlo. Lo que sí requiere valor es reconocer el daño causado por nosotros mismos sobre nuestra misma población del bando republicano. Sí, reconocer el daño que nos causamos a nosotros mismos, de lo que hicimos mal sin ayuda de nadie con respecto a estos “desaparecidos”, a nuestros propios combatientes cuyos cuerpos fueron “apilados como leños” – como decía Abelintxu- o enterrados de cualquier manera, en fosas comunes, sin identificar ni registrar sus datos o anotar el sitio exacto del enterramiento, desatendiendo los mínimos de atención a la dignidad que merecían tanto ellos como sus familias. Esta es otra realidad de los “desaparecidos” de la Guerra Civil sobre la que no es agradable hablar porque no son los otros los culpables sino nosotros mismos.

No creo que se vaya a hacer nada oficialmente para saber qué sucedió con respecto a estos 108 de Ubidea. Los 108 de Ubidea son solamente un ejemplo de lo que podemos esperar con la mayoría de los “combatientes desaparecidos” de la Guerra Civil en el País Vasco en similares circunstancias.

No, no todos los desaparecidos están en trincheras o fueron fusilados por los nacionales y enterrados en las fosas comunes que todos conocemos; también están estos, muchos, como los 108 de Ubidea, combatientes enterrados por nosotros mismos, en zona republicana antes de que fuera ocupada por los sublevados. La gente de los pueblos sabe que esto ocurrió así pero no se habla de ello abiertamente. Lo hicimos nosotros, se hizo mal y hay que reconocerlo y explicarlo claramente a los familiares de los desaparecidos para que no alberguen falsas esperanzas. Creo que deberíamos decirlo más veces y más alto, dejar de generalizar con explicaciones simplistas para no hablar de lo que realmente ocurrió con muchos de estos “desaparecidos”, que es duro y triste, pero es lo que ocurrió en muchos casos, demasiados. Los testimonios, infinitos, están ahí.

Nadie habla de esto, pero cuando entablas conversación con los habitantes de los pueblos del País Vasco que aún recuerdan lo que sucedió, cuando dejan su mutismo y comienza a hablar con franqueza, dándose cuenta de que todo lo de lo que no se habla también es importante para completar y comprender la Historia, para la Historia de lo que ocurrió de verdad, de todo lo que ocurrió, te cuentan historias similares, de enterramientos de republicanos sin registrar, en fosas comunes, fuera y dentro de los cementerios y por el monte, enterrándolos en el mismo lugar en el que se encontraban, de combatientes que había que enterrar como fuera y donde fuera porque nadie del Ejército Republicano o del Gobierno Vasco Provisional venía a recoger los cadáveres, o porque nadie daba instrucciones de qué hacer con ellos, porque había cadáveres por todas partes que nadie había recogido o nadie quería recoger ya, porque no interesaba recoger muertos que había que registrar en datos, quizá porque la prensa de la época estaba diciendo que “todo iba bien, que íbamos ganando y que causábamos muchas bajas al enemigo”. Después, durante la dictadura, a nadie importó estos cadáveres, y ahora, creo que es algo incómodo de recordar. Pero ocurrió. Y debe saberse, debe hablarse de ello, para que los familiares sepan que su caso puede ser uno de estos, entre otras cosas.

En Ubide ocurrió supongo que lo mismo que en otros pueblos de la zona de la ofensiva de Villarreal como estamos viendo: se ordenó a los habitantes de los pueblos que cuando se encontraran un cadáver por el monte lo enterraran en el sitio, allá donde lo encontraran, sin más, por razones sanitarias. Se les hizo salir con la azada por el monte y hacer batidas para ir enterrando cadáveres de combatientes. Si se dieron estas instrucciones a los civiles es porque alguien -en instancias superiores- había decidido que era eso lo que había que hacer.  Y en este caso, no estamos hablando de fechas en las que el bando nacional había tomado la zona y se habían quedado por ahí “cadáveres que no había dado tiempo a recoger”, que seguramente también. En algunos casos sí, podría ser, pero en la mayoría de ellos, por testimonios de los propios combatientes, los hechos demuestran que no había ningún interés en recoger o registrar esos cadáveres, tal como cuentan combatientes que se vieron obligados a enterrar, como pudieron, a sus compañeros o civiles que se vieron en las mismas circunstancias (como pudieran ser, quizá, estos 108 de Ubide de los cuales quizá quede algún resto en el cementerio o fuera de él).

Nadie va a venir a levantar las tumbas del cementerio de Ubide que corresponden a familiares de personas que hoy residen en Ubide. No creo, personalmente, que sea necesario hacerlo ni que sea adecuado. Ahora hay tumbas allí con nombres y apellidos de habitantes de Ubide. Además, por mucho que en un documento ponga que hubo un día 108 cadáveres de “combatientes rojo-separatistas” recogidos en ese cementerio, vete tú a saber dónde están ya aquellos restos de los cuales quizá no hay ni un documento de traslado al osario. Tampoco es demasiado importante ya averiguar si bajo estas tumbas actuales o junto a ellas queda algún resto de aquellos 108.

Creo que Felisa y Abelinchu vieron lo que vieron, pero de todas formas, tras saber este fin de semana qué ha ocurrido desde entonces, durante todos estos años, más de ochenta ya, es evidente que si queda algo, será disperso e incompleto y de poco podría servir ya a las familias de desaparecidos que pudieran tener algún interés en averiguar si su familiar pudiera haber estado allí enterrado.

¿Pero podría alguien encargarse de poner una placa en su memoria al menos, si es que no se va a hacer nada?

enunahilera

REFLEXIÓN PERSONAL SOBRE EL CASO DE LOS 108 DE UBIDE Y DE TANTOS OTROS SIMILARES

Quizá, como conclusión de “el caso de los 108 de Ubide”  podríamos quedarnos con algo que es una reflexión personal que el lector puede compartir o no, desde luego, y es que el caso de los 108 de Ubide nos debería llevar a la conclusión de que durante las guerras hay cadáveres de primera y de segunda. Y los combatientes de segunda sabemos todos quienes eran, los que no tiene ya ningún valor cuando fallecen en combate y por eso da igual si se recoge su  cadáver o no, si se entierra dentro o fuera de cementerio o en mitad de un campo; los combatientes de segunda son aquellos que mientras estaban vivos y en edad de combatir lo eran todo para el ejército o los políticos de turno y para aquellos que se llevaron entonces o años después las medallas y las condecoraciones y el reconocimiento -merecido o no- en los libros de Historia de entonces y de ahora; los combatientes de segunda son aquellos sin los cuales no se puede llevar a cabo un guerra, aquellos cuyas vidas no importarán a nadie porque no sirven ya para disparar o recibir los disparos o la metralla.

Eso de que el cadáver de un combatiente es recibido con honores y tal, sólo pasa en las películas (americanas, sobre todo) y en el caso de la Guerra Civil, en el País Vasco, como mucho se recibía con honores el cadáver de algún alto oficial. El resto, sin entrar en más detalles, es lo que hay, son cadáveres de segunda. Y las familias, caprichosas ellas, si no les traían el cadáver, iban alegremente a desenterrarlo por su cuenta (quien tenía la suerte de saber dónde había sido enterrado exactamente).  ¡Qué falta de disciplina, señor mío!. (Ver documento adjunto).

Así que, visto lo visto,  si a pesar de todo un día volvemos a cometer la estupidez de combatir parar solucionar aquello que no hemos sido capaces de resolver civilizadamente – mejor dicho, aquello que nuestros representantes políticos no hayan sabido resolver de manera civilizada como es su obligación ya que ESE ES SU TRABAJO –  hazte con varias chapas de identificación de tu propia factura, escribe tu nombre en ellas y tus apellidos correctos y póntelas en el cuello, en las manos, en los tobillos, porque cuando fallezcas, quizá a nadie le importe recoger o no tu cadáver y quizá hasta prefiera que aparezcas en un listado de desaparecidos antes que reconocer que has sido una baja causada por el enemigo. La guerra, es lo que tiene.

De esta manera, años después de haber muerto en  combate, cuando alguien encuentre alguna de tus chapas junto a alguno de tus restos, quizá un descendiente tuyo que ni siquiera conocía tu existencia o que ignore que combatiste en una guerra, recibirá una carta de alguna institución oficial comunicándole dónde encontraron tu cadáver o lo que quedaba de él, y tu recuerdo y el recuerdo de tu paso en aquella guerra podrá quedar inscrito en una lápida de granito, en un columbario de la memoria o similar para recordar algo que jamás debiera haber vuelto a ocurrir. Porque las guerras no son una película con final feliz, jamás. Los combatientes de segunda siempre pierden.

ENLACES A OTRAS ENTRADAS SOBRE “Los 108 de Ubidea”

 

DOCUMENTOS ANEXOS

Os dejo, como documentación del tema, dos documentos muy interesantes:

  1. Actas de la reunión habida el 22 de enero de 1937 en el Departamento de Defensa del Gobierno Vasco Provisional, donde se habla de las deficiencias en cuanto a la recogida de heridos y sobre la “recogida caprichosa de cadáveres” y los problemas que hay con el personal camillero, desde el Hotel Carlton.
  2. Ficha de un salvoconducto <<dado el 26 de abril de 1937>> a unos familiares que se ven obligados a desplazarse a Amorebieta para recoger por ellos mismos los cadáveres de dos combatientes, hermano y esposo de los solicitantes.

 

1 – “Desentierro caprichoso” de cadáveres por las familias. Trasladocaprichosodecadaveres

2 – Salvoconducto para dos familiares, << dado el 26 de abril de 1937>>, para ir a Amorebieta a recoger los cadáveres de dos combatientes. “Caprichos” peligrosos de los familiares de milicianos.

salvoconducto para traslado cadaveres

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49 – Los 108 de Ubidea (IV). Informe del inspector Zigor y el camión rojo de Abelintxu.

NOTA INFORME del día 04/05/2018:

¡Tenemos un testigo de los enterramientos de la Guerra Civil en el cementerio de Ubidea! (Ver al final de este artículo)

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Día 14/04/2018. Compartimos la información que nuestro colaborador Zigor nos envía desde Ubide.

Hace un par de días Zigor se ha puesto en contacto con nosotros para aportar información que puede ser muy interesante para nuestro caso.

La amama de Zigor, Abelintxu Olano, contaba que cuando era una niña de unos cinco años, vivía en un caserío muy próximo al cementerio, tanto que desde la ventana de la cocina veía llegar -por las noches-  los camiones rojos con los cadáveres que iban trayendo del frente. Su ama le decía “mira, ya viene otra vez el camión rojo”.

Contaba Abelintxu que “los iban colocando como leños” en la parte de delante del cementerio cuando los bajaban del camión. Ponemos al final de esta entrada el enlace a la página de la Asociación Ahotsak, que recogió muchos testimonios de gentes de Euskal Herria para preservar el Euskera de nuestros mayores. Entre esas grabaciones está la de Abelintxu y su relato del camión rojo, dando detalles de lo que recuerda haber visto. Es posible que se trate del traslado de muertos republicanos, quizá de los mencionados en el documento de los 108 de Ubidea.

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Casa del cura, indicada por una flecha. Zona donde se encontraron restos de un combatiente, con círculo rojo. Fotografía enviada por Zigor.

Por otro lado, unos amigos de Zigor le han contado que hace años encontraron los restos de un combatiente  dentro de la iglesia o fuera de ella, junto a “la casa del cura”, en la campa señalada, no está muy  claro, pero ambos coinciden en que al parecer era un combatiente y  “tenía hasta las gafas”. Nuestro “inspector” Zigor va a hacer algunas averiguaciones para conocer los detalles de este y otros casos que menciona la gente de Ubide, que ampliaremos en un par de semanas.

No podemos aún afirmar que se trate de un combatiente republicano el del cementerio hasta que no nos den más detalles.

Zigor ha dado con nuestro blog y la historia de “los 108 de Ubidea” buscando información sobre Ubide en internet. Al leer estas entradas sobre los 108 de Ubidea se quedó extrañado porque nunca habían oído hablar de esto, de “los 108 de Ubidea”, y no ha encontrado información sobre ello en internet (lo mismo que nos ocurrió a  nosotros, que también intentamos buscarla en las distintas instituciones o archivos sin éxito) pero recordó lo que su amama contaba sobre el camión rojo y los cadáveres apilados como leños. Parece ser que sobre esto no hay más información, sólo el documento hallado en los documentos sobre la “Causa de Vizcaya/ Ubide”, como ya indiqué en varias entradas y artículos durante el pasado año, y lo que sepan los habitantes de Ubide.

El caso está causando mucha expectación en Ubide. Hay que tener en cuenta que a partir de la ofensiva de Villarreal muchos salieron del pueblo para refugiarse en al retaguardia, pero algunos se quedaron y fueron testigos de aquellos días, como la amama de Zigor. Lo que sí se ha ido transmitiendo a los descendientes es que en distintos momentos durante la guerra y después de esta se recogieron cadáveres de gente con muertes debidas a distintos motivos, pero sobre estos “108 que mencionaba el Alcalde Timoteo Ajuria que fueron recogidos en el cementerio entre noviembre de 1936 y abril de 1937, y de los cuales señala no saber dónde fueron a parar”  no sabían nada, aunque no dudan que fuera verdad si lo afirmó en un documento junto al secretario Victor Ibarguchi. Los habitantes de Ubide están muy interesados en este caso que forma parte de su historia.

Nos comenta Zigor que la historia del suegro del actual alcalde de Ubide quizá tenga más que ver con 10 o 12 combatientes que mataron casi al final de la guerra, una vez entradas las tropas nacionales,  una historia que nada tiene que ver con estos 108 al parecer.

Ahora, con estas nuevas informaciones que nos envía Zigor, tiene más sentido “la teoría de mister Ockham” sobre el enterramiento de los 108 junto al cementerio. Hay que seguir esa pista, que es la que más sentido tiene.

“El inspector Zigor” está realizando algunas averiguaciones más ya que hay mucho interés entre los moradores de Ubide por desentrañar este caso, un caso que de resolverse favorablemente devolverá el protagonismo de Ubide como centro neurálgico durante la ofensiva de Villarreal que estaba casi cayendo en el olvido. Nos confirma Zigor, además, que su amama les  contó que “los jefes” del ejército vasco estuvieron alojados en el chalet Aretxaga (la casa de tipo indiano junto a la carretera a la salida del pueblo hacia Legutio que ya comentamos en el capítulo III Paseando con Mr. Ockham).

En Ubide los padres y abuelos de los actuales residentes contaron muchas “historias de la guerra” que no podemos dejar que caigan en el olvido. Hay que recordar que en Ubide estaba el puesto de mando avanzado de la ofensiva y el hospital de campaña más próximo al frente, donde recibían las primeras atenciones los heridos y se recibían los fallecidos en el frente, no era un pueblo más de la zona de guerra. Ya en el artículo de El liberal que transcribíamos en la entrada “Ubidea 30 de noviembre de 1936” el periodista narraba cómo fueron llegando “una caravana” de cadáveres y heridos a Ubide al anochecer del día siguiente al inicio de la “ofensiva de Villarreal”.

Además de esto, Zigor nos cuenta que junto al río, frente al actual frontón, en la zona del Ugerleku -donde los niños se bañaban- había una cueva (y seguirá estando, supongo) que hacía las veces de refugio durante los bombardeos.  Algunas casas fueron destruidas por las bombas… Todo esto, se debería recoger antes de que se olvide o no quede nadie ya para recordarlo. Vamos a poner nuestro granito de arena en este objetivo también, en la medida de nuestras posibilidades. Coordinará las colaboraciones nuestro inspector Zigor.

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En círculo rojo, la zona donde se dice que encontraron los restos de algún combatiente hace años. En azul, el río. En aspa verde, el Ugerleku y la cueva que servía como refugio. Enviado por Zigor.

Todos aquellos interesados en compartir la información que recordáis de lo que contaron vuestros  padres o abuelos sobre Ubide durante la Guerra Civil, podéis escribir a este blog batallonrosaluxemburgo@outlook.com o bien poneros en contacto con Zigor en Ubide, o ambas cosas. Si es posible, dejad vuestro testimonio con lo que recordéis haber oído contar, por escrito o grabado en audio o video. Para que no se pierda todo esto.

  • Enlace al testimonio grabado en vídeo de La amama de Zigor y el camión rojo. contando lo del camión rojo y más cosas… para Ahotsak. (la trascripción que viene bajo el vídeo no es completa y parece estar hecha con un programa traductor automático o algo así, es un tanto extraña; si alguien puede traducirla mejor y de manera exacta, sería de agradecer, por tener el texto exacto y completo de lo que le preguntan a Abelintxu y lo que responde).

¿Podría ser el “camión rojo” de Abelintxu algo parecido a esto?

elcamionrojodeAbelintxu

Fotografía tomada en Gernika el 8/04/2018 (con el color original modificado). Automóvil de época prestado para la recreación de escenarios de la Guerra Civil por la Asociación Frentes de Euskadi.

NOTA del 19/04/2018 : Nos envía Zigor unas fotografías de la cueva-refugio que nos comentaba el otro día. Está prácticamente en el mismo pueblo. Allí se protegía a los habitantes de Ubide de los bombardeos en la Guerra Civil.

lacueva-refugio de ubide

Nos cuenta Zigor que donde está ahora el frontón de Ubide, estaba el batxoki y tenían el polvorín al lado y que en un bombardeo quedaron destrozados ambos. Alguno murió, creo que la amaba de Zigor dijo que tres soldados republicanos.

Dentro de un par de semanas podremos contaros algo más.

Muchísimas gracias a los que colaboráis y a todos los que os estáis interesando por el caso de “los 108 de Ubidea”. A ver si sacamos entre todos algo en claro. Que no se olvide todo esto…

Seguiremos informando.

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INFORME DE ZIGOR DEL DÍA 04/05/2018

Según nos ha adelantado Zigor Iturrioz, nuestro colaborador en Ubide, hay al menos una TESTIGO DIRECTO de los enterramientos que se llevaron a cabo en Ubide durante la Guerra Civil en el cementerio de Ubidea, dentro de su recinto.
 A falta de recibir la grabación en vídeo - aunque sea por medio del móvil- que hemos solicitado a Ziortza, la nieta de Felisa, testigo de primera mano de estos hechos, podemos adelantar que Felisa tenía 13 años cuando subida a la tapia del cementerio junto con una amiga, vio como "hicieron un agujero en el cementerio y enterraron a muchos; eran todos comunistas y anarquistas". 
  • Por otro lado, Zigor nos ha adelantado de las conversaciones iniciales que se están llevando a cabo para formar una “Mesa por la memoria de la Guerra en Ubide” que los hombres de Ubide habían recibido órdenes de que los cadáveres que se encontraran por el monte los enterraran (allí donde se encontraran).
  • Otra información que nos da Zigor es que por el camino que recorrimos en nuestra primera inspección de la zona paseando con Mister Ockam, por ese camino iban y venían carros o coches con muertos .
  • Por otro de los caminos, al otro lado del río, partiendo de Ubide, que va por la zona desde donde nos envió la fotografía portada de este artículo, también bajaban y subían con heridos y muertos.
  • Los hombres de Ubide tenían la orden de enterrar a los muertos que se encontraran por el monte allí donde se los encontraran.

Poco a poco van rescatándose fragmentos de información que aún quedan en la memoria de los habitantes de Ubide, algunos, como vemos, aún de primera mano. Hay que unir esos fragmentos, que por poca importancia que nos parezcan que tienen, son MUY IMPORTANTES para la “Recuperación de la Memoria de lo que ocurrió durante la Guerra Civil”. Con toda esa información, quizá podáis ayudar, además, a alguna familia a encontrar los restos mortales de su familiar combatiente “desaparecido durante la guerra”.

No podemos permitirnos no hacer nada por rescatar todos estos testimonios, más aún cuando tenemos la suerte de poder contar con testigos directos de la Guerra Civil tanto en Ubidea como en otras zonas.
¡¡ LLAMAMIENTO A LOS HABITANTES DE UBIDE Y LOS ALREDEDORES DEL EMBALSE DE URRUNAGA!!

Por favor, habitantes de Ubidea, Nafarrete, Elosu,  Urrunaga, Legutio, Salinas de Leniz, Mekoleta, Otxandiano... GRABAD EN VIDEO A VUESTROS MAYORES, AUNQUE SEA CON EL MÓVIL, ahora que está tan cómodamente a nuestro alcance hacerlo con solo coger el móvil que todos tenemos que ofrecen una calidad más que suficiente;, grabadles hablando de cuantos detalles recuerden de la guerra civil, preguntadles detalles de fechas si las recuerdan o referencias para situar la narración en una fecha aproximada (con preguntas del tipo ¿"hacía frío o calor", "estaban nevados los montes", "qué ropa llevabas puesta" o si "tenían hojas los árboles"?, cosas así que nos indiquen una época del año al menos).

Es necesario recoger los testimonios directos que aún puedan darnos, pero también los indirectos, cualquier cosa que los hijos o personas del lugar recuerden haber oído contar a sus mayores, lo que sea, pero dejarlo grabado en vídeo, simplemente con vuestro móvil sirve, para que tenga validez testimonial.

Aquellos que estén interesados en el proyecto de recuperación de la Memoria de la Guerra en esta zona de los alrededores del embalse de Urrunaga, pueden ponerse en contacto con nosotros, que recogeremos los testimonios grabados si así lo desean o tomaremos nota de lo que nos cuenten.

Contacto:  batallonrosaluxemburgo@outlook.com

Muchas gracias por compartir.

o o O o o 

ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

 

43 – Los 108 de Ubidea(III). Paseando con Mr. Ockham.

(Hipótesis de lo que ocurrió con los 108 de Ubidea, expresado en forma de relato.).

Era domingo, 4 de marzo de 2018. La previsión del tiempo anunciaba una jornada un tanto inestable, con posibilidad de alguna lluvia ligera, más que nada por la tarde, con nubes y claros a lo largo de todo el día. Sin embargo, hizo un día estupendo, primaveral, casi veraniego.

No madrugamos mucho, y a eso de las once y media estábamos en Ubide, donde todo hacía presagiar un día nublado y frío. Aparcamos frente al chalet de Aretxaga y desde allí comenzamos el camino que conduce al monte Arralde. Nuestro objetivo no era hacer ninguna cumbre, tan sólo recorrer parte del camino que conduce hasta una de ellas.

chalet aretxaga

Hacía un par de semanas nos había llegado una información que debíamos investigar. Por lo visto, hace ochenta y dos años, un niño de corta edad había acompañado a su padre a llevar cadáveres de combatientes al monte Arralde, en las proximidades del Gorbea. Desde hacía un año teníamos conocimiento de la existencia de un documento en el cual, el alcalde de Ubidea, el señor Timoteo Ajuria y su secretario Victor Ibarguchi, en 1942, afirmaban que en el cementerio del pueblo hubo 108 cadáveres de combatientes entre el 30 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937 (es decir, en el plazo de poco más de tres meses desde que comenzó la ofensiva de Villarreal hasta que las tropas nacionales ocuparon el pueblo). Sobre este asunto, aparte del documento mencionado, no había conseguido más que información oral y no de primera mano ya que lamentablemente el testigo de estos hechos había fallecido hacía tiempo.

Antes de hacer otra cosa, era obligado ir a conocer el terreno, así que dispusimos lo necesario para una primera toma de contacto, recorrer el camino que supuestamente llevó aquel niño acompañando a su padre para cumplir con el triste encargo de dar sepultura en algún lugar del monte a las afueras de Ubide a combatientes de la guerra. Por alguna extraña razón, en lugar de enterrar todos aquellos cuerpos de combatientes en el propio cementerio, se había decidido llevarlos al monte. Esta historia, un tanto extraña, no dejaba de darme vueltas en la cabeza y tenía que intentar averiguar qué de cierto podía haber en ella.

Nada más llegar a Ubide, nos encontramos con Mr. Ockham, que ese domingo había decidido también dar un agradable paseo por los caminos del Parque Natural del Gorbea.

  • ¡Mr. Ockham! ¡Qué sorpresa!. ¿De nuevo vuelven a encontrarse nuestros caminos?
  • ¡Hombre! ¡Buenos días! Parece ser que así es. ¿Cómo por aquí?
  • Venimos a “reconocer el terreno”. Quiero recorrer un camino que alguien hizo hace ochenta y dos años desde Ubide hacia el monte Arralde. Necesito visualizar lo que estoy investigando.
  • ¿Y qué está investigando usted, si puede saberse?
  • Bueno, hay un documento que habla de 108 combatientes republicanos que fallecieron y estuvieron en el cementerio de Ubide, no sé si enterrados dentro o fuera. Un informante nos ha comentado que su suegro, cuando era niño, acompañó a su padre a llevar cadáveres de combatientes al Arralde. Me parece un poco extraño que se tomaran la molestia de llevarlos al monte cuando podían simplemente haberlos enterrado junto a la tapia del cementerio si no cabían dentro, no sé… Algo de todo esto no me cuadra, pero eso es lo que nos han contado. He pensado que quizá dando un paseo por el camino que supuestamente recorrió aquel hombre con su carro cargado de cadáveres, seguramente haciendo un montón de viajes, podría encontrar algún indicio de algo, alguna pista acerca de dónde pudieron haber sido llevados. En cualquier caso, conocer el terreno del que estamos hablando.
  • ¡Ohh, it’s a very interesting story! ¡Oh, I’m sorry! Quiero decir que me resulta muy interesante. ¿Podría acompañarle?
  • ¡Por supuesto!

Nos dirigimos a la Iglesia de San Juan Bautista y desde allí tomamos en camino que conduce hacia el Parque del Gorbea. Al dejar el pueblo, Mr. Ockham me preguntó por el cementerio.

  • ¿Es ese?
  • Si, no hay otro por aquí. Bueno, está la Ermita de la Magdalena, al sur del pueblo, pero no creo que tuviera cementerio anexo, aunque tengo que comprobar alguna cosa porque junto a ella hay un muro extraño que podría haber sido un pequeño cementerio quizá, no lo sé. En fin, es algo que tengo también pendiente de investigar. Pero otro día. Sí, ese es el cementerio de Ubide.
  • Tiene mucho terreno alrededor sin edificar, todo campa. Muy interesante. Sí, podrían haberlos enterrado ahí fácilmente, hay mucho terreno. Tampoco entiendo por qué no lo hicieron, estoy de acuerdo con usted.
  • Es que, francamente, qué ganas de complicarse la vida, creo yo. Llevarlos hasta Arralde cuando no había más que cavar una zanja junto al muro del cementerio y punto. No lo entiendo, pero eso es lo que nos dice nuestro informador.
  • En fin, todo puede ser. ¿Qué camino vamos a tomar?
  • Pues aquel, un poco más adelante, casi estamos, junto a las indicaciones de madera, en el cruce. Va siguiendo el cauce del río y bordea el monte Arralde, ya en la zona del parque natural.
  • Justamente es allí adonde me dirigía antes de encontrarnos. Me dirigía a Atxurri, donde comentan que se enterraron combatientes republicanos también, los que iban cayendo en Gorbea. ¡Qué casualidad! Creo que vamos a tener una preciosa mañana.
  • Eso espero, pero por si acaso, me he traído el paraguas en la mochila, que no quiero tener que volverme a Bilbao sin haber recorrido todo el camino que me he propuesto. Un momento, que voy a filmar desde aquí. Quiero repasarlo todo cuando regrese.
  • ¿Y qué piensa entonces usted que sucedió? ¿No cree que esa información sobre el traslado de los cadáveres es cierta? ¿Por qué le ofrece dudas?
  • Pues mire, Mr. Ockham. No es que dude del informante, supongo que quien se lo contó no tenía ninguna necesidad de inventarse nada, pero quizá también fue un “recuerdo creado”, un “falso recuerdo”  elaborado por el niño a partir de algo que le contó su padre, algo que sucedió así pero no exactamente como lo recordaba o creía recordarlo. No puedo posicionarme. No soy quien para valorar esa información realmente. Me han transmitido lo que le contaron a mi informante, y lo que le contaron fue eso, que los llevaron allí. No tengo nada, tanto para defender esa afirmación como para refutarla. De momento, acerca de ese documento, solo tengo eso, así que voy a seguir esa pista. La información es de de segunda mano, eso es cierto. Lo único que puedo hacer, ahora mismo, es ir a reconocer el terreno, imaginar que soy yo a quien se le encargó el trabajo e ir a inspeccionar los posibles lugares donde podrían haber sido enterrados.
  • ¿Y no ha pensado usted en hablar con la gente del pueblo? Quizá sería lo más fácil. Alguien se acordará de lo que sucedió o lo habrá contado a sus hijos, sus nietos. ¿No sería esto más acertado?
  • Desde luego. Y en ello estoy. Estoy esperando noticias. Pero es preciso que conozca antes los alrededores, para que cuando consiga alguna información – si la consigo- sepa de qué estamos hablando. No conozco Ubide más que de visita, una vista rápida que hice en septiembre, cuatro fotos y poco más. Volveré otro día. Quizá para entonces… Ya veremos. ¡Ojalá!
  • Sí, en ese caso, será mejor así, conocer un poco el terreno por el que vamos a caminar. Caminemos pues.

UBIDE 4 MARZO - 043

El paseo entre una cosa y otra, nos entretuvo unas seis horas, descanso para comer incluido. Dejamos atrás Ubide y al cabo de unos dos kilómetros -zona donde aproximadamente habíamos calculado que podría comenzarse a pensar en “posibles lugares” donde enterrar aquellos 108 cadáveres o los que fuera que llevaron aquel hombre y su hijo – hicimos una pequeña parada para observar a dos pobres jamelgos que no sé qué hacían allí, francamente. Como entiendo poco de cosas de campo y animales (los urbanitas sólo podemos aspirar a un pequeño huerto de ocio, si acaso), lo único que se me ocurrió pensar es que aquello era una especie de estercolero, un trozo de terreno donde dos pobres animales, viejos ya quizá para realizar ninguna labor en el campo, no tenían otra obligación sino la de comer y producir excrementos que serían utilizados como abono natural por sus dueños.  No quería desvelar mi ignorancia, así que nada dije a Mr.Ockham, que los observaba también con tristeza.

A continuación de esto, había una pequeña campa, un terreno llano en el que parecía que alguien hubiera cavado la azada indiscriminadamente, preso de algún tipo de locura, sin ningún orden ni concierto, buscando trufas o yo qué sé. Mr. Ockam, que entre otras virtudes tiene la de ser extremadamente discreto, debió darse cuenta de la expresión ignorante de mi rostro ante tales desperfectos del terreno y me aclaró: son marcas de jabalíes. Les gusta destrozar el terreno llano – rió -.

UBIDE 4 MARZO 069

  • ¿Ah, si? – y nos adentramos en la pequeña explanada-. ¡Aquí hay unos huesos! Son de animales, sí. Son claramente de animales. Mire, aquí hay una vértebra. Es enorme, podría ser de una vaca. ¡Dios mío! ¿Qué es aquello? Es .. un esqueleto de burro o algo así, con restos de carne aún. ¡Qué asco!. ¿Pero qué es este sitio?
  • Bueno – rió de nuevo-. Esta es una zona donde los jabalíes y quizá otros animales bajan a comer, está claro. Tiene mucho sentido que haya restos de cadáveres de animales. Seguramente los lugareños traen aquí el ganado muerto que no se puede aprovechar para comer, muertos por enfermedad seguramente, o restos de la matanza, cosas así. Podríamos llamarlo “un comedero de alimañas”. Piense usted que si encuentran comida aquí con normalidad, es posible que no la busquen en otro lado, por ejemplo en los caseríos, matando ovejas que están en los prados, atacando a vacas…
  • Ah, claro, puede ser. Es una forma de tener su despensa llena; así no roban lo que no deben. Muy práctico. Bien, muy interesante. Prosigamos río arriba si le parece.

Así, anduvimos unos cinco kilómetros por un camino precioso, pero sin encontrar ninguna zona que reuniera las condiciones mínimas necesarias para enterrar muchos cadáveres de combatientes. Quizá dos, cinco, diez incluso aquí o allá, pero poco más. Antes de llegar a las proximidades del monte Atxuri (“Atxurri”, nos había dicho nuestro informante) decidimos regresar ya hacia Ubide. Eran las cuatro de la tarde y tampoco queríamos que, entre una cosa y otra, se nos echara la noche encima de regreso a Bilbao.

Volvimos sobre nuestros pasos lentamente, observando de nuevo, casi palmo a palmo, cada lado del camino.

UBIDE 4 MARZO-061

  • Quizá aquí, mire, Mr. Ockham, entre aquellos árboles…
  • No sé, no creo que pudiera enterrar allí a más de diez como mucho. Y además, el río está cerca. Nadie con dos dedos de frente enterraría cadáveres de animales cerca de un río, y mucho menos cadáveres humanos, por respeto. Piense usted que los ríos tienen a veces crecidas que podrían desenterrarlos. ¡Imagínese el panorama! Además, bajarlos del carro, uno a uno, enterrarlos… ¿y un hombre solo?
  • Descartado. Además, si los muertos a que se refiere el documento fallecieron los primeros días de diciembre, que es cuando se produjeron la mayor parte de los muertos de la ofensiva, esta zona estaría más que inundada. El río venía muy crecido ya desde el día 29 de noviembre. Llevaba muchos días lloviendo, todo el valle estaba prácticamente encharcado, si no estaba completamente inundado. Creo que incluso el día 3 de diciembre comenzó a nevar, una gran nevada.
  • De todas formas, no termino de entender por qué y cómo alguien decidió que era necesario traer aquellos cadáveres hasta aquí. ¿Por qué? ¿Qué piensa usted?
  • Pues francamente, Mr. Ockham, si la información que se nos ha dado es correcta, yo creo que sucedió algo así:

Supongamos que empieza la ofensiva y comienzan, desde la misma tarde del 30 de noviembre, a llegar decenas de cadáveres a Ubide, que es donde estaba el hospitalillo de campaña y el puesto de mando avanzado (yo apostaría que el puesto de mando se alojó en el chalet de Aretxaga, la casa Roja, donde nos hemos encontrado). ¿Qué hacen con ellos? Pues… llevarlos al cementerio. El cementerio es pequeño y no hay que olvidar que es “Campo Santo”, es necesario realizar un funeral por los difuntos y párroco no había, supongo, por lo que fuera. Por otro lado, los cadáveres eran – en su mayoría-  de “rojos”, que ya sabe usted que se les tenía por ateos a todos. Sea como fuere, los cadáveres se van acumulando quizá fuera del cementerio, junto al muro. No saben ni tienen tiempo de hacer otra cosa más que eso con respecto a los cadáveres, ir dejándolos allí para que alguien, la persona encargada de ello, los registre, identifique y rellene las correspondientes fichas o informe para enviar al Estado Mayor o lo que fuera. Creo que era el capitán de cada compañía quien debía dar cuenta de sus bajas al comandante de su batallón y luego este al jefe del sector y así sucesivamente cada uno a sus superiores, algo así.  Pero es imposible, el caos es tal que esto no se llega a hacer, no al menos durante los primeros días de la ofensiva en el que muchos hombres no regresaban y no se sabía qué había sucedido, si habían sido hechos prisioneros, si habían muerto o si habían desertado. Los muertos que consiguen recoger es imposible identificarlos o nadie sabe quiénes son porque muchos, entre otras cosas, no llevan siquiera la chapa de identificación encima. Y la naturaleza sigue su curso. Los cadáveres comienzan a descomponerse. El día 3 comienza a nevar. Hace mucho frío, muchísimo. Los cadáveres quedan cubiertos por la nieve. Pero unos días después, la lluvia regresa y arrastra consigo la protección del manto gélido que los cubría. Entonces se dan cuenta del papelón que tienen encima. Aquello, con todo el respeto por los difuntos, emanaba un hedor insoportable. ¿Qué hacemos? Pues había dos opciones: enterrarlos junto al cementerio, fuera, por supuesto, aunque quizá también podrían haberlo hecho dentro, pero como verá- si quiere luego podemos visitarlo-, es un cementerio pequeño; también podían alejarlos del pueblo, que ya de por sí estaba lo suficientemente ocupado con los cientos de milicianos y gudaris que se alojaban de mala manera en sus casas cuando podían regresar de la primera línea del frente para recuperarse antes de volver al combate. Si nos referimos sólo a la “ofensiva de Villarreal”, estamos hablando de más de un mes en el que cada palmo del pueblo era imprescindible para ofrecer los servicios de la retaguardia inmediata: un lugar donde dormir, recuperar fuerzas o ser atendidos por los servicios sanitarios. Y, por lo que sea, decidieron sacarlos del pueblo. Esa fue la razón de llevarlos al monte. No lo entiendo, pero al parecer fue así. Eso es lo que nos han contado.

Mr. Ockham me observaba pensativo y asentía de vez en cuando, intentando comprender mi razonamiento.

  • Puede ser- concluyó no muy convencido-. Es extraño, pero no imposible.

Cuando regresamos a Ubide, eran casi las seis de la tarde y el sol estaba empezando esconderse tras el Gorbea robando poco a poco la luz que hacía sólo unas horas había comenzado a iluminar nuestro camino cuando desaparecieron las nubes. Nos paramos de nuevo junto al cementerio y decidimos entrar.

cementerioUbide

  • Efectivamente, es muy pequeño, ¿unas cien tumbas habrá como mucho?- preguntó Mr. Ockham-.
  • Podría ser. Allí atrás hay unos nichos, pero sólo 18 están ocupados, según me han informado en el Ayuntamiento, pero son de lugareños, no de combatientes.
  • Ok. Entonces… creo que está claro lo que sucedió.
  • ¿Qué cree usted? ¿Los fueron enterrando a lo largo del camino que lleva a Arralde en pequeños grupos, según las posibilidades del terreno, no?- pregunté-.
  • Siento contrariarle en esto, pero mis conclusiones son otras muy distintas. Lo que creo es que nunca se movieron de aquí. Si no fueron enterrados dentro del mismo cementerio, están detrás de sus muros.
  • ¿Aquí? ¿Pero por qué un niño iba a mentir? En los libros de difuntos del cementerio no consta ningún enterramiento de combatientes, lo he comprobado. Sólo hay cuatro o cinco requetés, muchachos de Ubide y Otxandiano, pero fallecidos después de abril de 37, cuando esto ya era “zona nacional”.
  • Por supuesto, no espere que estén registrados en el libro de difuntos si no han sido inhumados en él. Piense usted que en los libros de difuntos se anotan los fallecidos enterrados en el Campo Santo, los anota el párroco tras el funeral. Si los enterraron fuera del cementerio, ahí no los van a encontrar. En todo caso, en alguna anotación que pudiera haber en los libros del Ayuntamiento o algo así.
  • Ya he preguntado en el Ayuntamiento y me dicen que no hay nada allí. ¿Pero por qué no es posible que el niño dijera la verdad? ¿Por qué iba a contar algo que no sucedió?
  • Posiblemente, el niño sí dijera la verdad, su verdad. Quizá acompañó a llevar cadáveres al monte. No digo que no sea así como ocurrió. A veces, o la mayoría de las veces, la explicación más sencilla es la que más posibilidades tiene de ser la correcta. Y aquí tenemos dos opciones probables. No se movieron de aquí o están en un lugar que creo que no le va a agradar a usted, me temo.
  • ¿Entonces…?
  • Bien. Supongamos que, como usted ha dicho, había que hacer algo con aquellas decenas de cadáveres. Tenemos dos opciones. Si no podían enterrarlos dentro, enterrarlos fuera, junto al muro del cementerio o bien llevarlos al monte. Si los enterraron aquí y nadie los ha movido desde entonces, aquí seguirán, o lo que quede de ellos. Ochenta y dos años, son muchos años. Si los llevaron al monte, tal como dijo aquel niño y el camino que siguió aquel hombre es este, el que hemos recorrido, la única zona donde la lógica nos dice que podrían haber sido llevados es al “comedero de alimañas”, junto al estercolero o en la zona ocupada actualmente por este.
  • ¡No, por Dios! ¿Cómo van a enterrar allí seres humanos, junto a cadáveres de animales, en una zona donde sabían perfectamente que acudirían los jabalíes o los lobos a desenterrarlos y … ¡ no quiero ni pensarlo!
  • No se alarme. No creo que lo hicieran descuidadamente, si es que los trajeron al monte. O eso me gustaría suponer. Pero si lo hicieron, si los trajeron al monte… piénselo bien, ¿dónde dejar cadáveres en este monte, en este camino? Tiene que ser una zona más o menos llana, próxima al camino, por supuesto, no en una zona elevada, donde dejar cadáveres no suponga ningún problema sanitario porque ya lo venían haciendo desde hace generaciones con los animales del pueblo. A la vista no, desde luego, no cerca del camino, pero sí pegados a la ladera del monte. Es más, yo ni siquiera creo que aquel hombre los enterrara, o no los enterró él solo, si es que los trajo aquí, que quizá sólo se limitó a eso, a traerlos. No pudo hacer él solo todo el trabajo. Un carro. Tendría que hacer varios viajes. El camino no estaba asfaltado como lo está ahora. Barro. La carreta que se queda clavada en el suelo con tanto peso. Y está él solo para hacer que vuelva a rodar. Dices que le acompañaba su hijo, un niño. Haría frío, supongo. Quizá llovía. No era trabajo para un hombre solo, desde luego que no. De ser cierta aquella historia, el hombre quizá, como mucho, los trasladó hasta aquí en carro y los fue dejando en un lugar conocido por los que vendrían después a enterrarlos, quizá al día siguiente, quizá días después, y quizá también les acompañó. ¿Adónde los has llevado? A tal sitio (en este caso, “al comedero”). Ah, vale. Tuvieron que venir varios hombres para enterrar a tantos de una vez. A no ser que no llevaran a los 108 de una vez, sino repartidos a lo largo de tres meses, según fueron llegando los cadáveres al pueblo, pero claro, me dice usted que la mayoría de los muertos se produjeron en la primera semana de diciembre o las dos primeras. En cualquier caso, todo esto me parece extremadamente complejo para haberse producido así. No había ninguna necesidad de hacer todo este trabajo tan duro. No creo que lo hicieran. Y si lo hicieron, ya le digo, el comedero.

Escuché atentamente a Mr. Ockham y todo lo que me expuso tenía tanto sentido que no podía añadir o quitar ni una coma. ¿Pero por qué nadie ha mencionado nada sobre esto desde entonces? ¿Por qué nadie más parecía saber nada?

  • Sé lo que está usted pensando. Se pregunta el porqué del silencio. Pero también eso tiene un sentido o al menos una explicación. Piense usted que no es algo de lo que nadie pueda sentirse orgulloso. Ni los que los enterraron ni los que les sobrevivieron. Por eso nadie quiere hablar de ello cuando suceden cosas así. A fin de cuentas, tanto si fueron enterrados junto al cementerio como si fueron llevados al “comedero de alimañas” -algo que se vieron obligados a hacer por las circunstancias de la guerra-, no dejaba de ser algo irrespetuoso. Tenga usted en cuenta que en esta tarea pudieron colaborar no sólo aquel hombre sino otros del mismo pueblo e incluso compañeros combatientes de los fallecidos para los que no sería fácil confesar o contar, cuando tuvieron oportunidad, que habían ayudado a enterrar de manera no cristiana a sus propios compañeros y que habían ocultado este hecho durante años. ¿Cuándo es el momento de comunicar algo así? Eran otros tiempos. Primero, estaba el frente de batalla, no tenían tiempo para esas cosas. En la mayoría de los casos, no sabían ni a quién estaban enterrando, los cadáveres estarían irreconocibles. Hay tantas variables para comprender…
  • Desde luego. Pero ya ha pasado mucho tiempo. Ahora comprendemos, debemos comprender, necesitamos comprender. Pero también debemos hacer algo con esto. Ya no importa realmente cómo ni por qué se hizo de esa manera. Si están aquí, junto al cementerio, o en el camino de Arralde, eso es igual, debemos intentar encontrarlos o al menos… que algo recuerde que estuvieron aquí.
  • Por supuesto, estoy de acuerdo con usted. Bien, tengo que despedirme ya. Le deseo mucha suerte en su investigación. Espero que volvamos a encontrarnos pronto y que pueda contarme cómo termina todo esto.
  • Yo también lo espero, Mr. Ockham. Me ha ayudado usted mucho. Siempre es un placer poder contar con su ayuda y sus consejos. Nos veremos pronto, espero.
  • No lo dude.

– Bueno, entonces ¿qué? ¿Vamos a Legutio o por ahí a tomar algo antes de volver?

– No, no. Si eso… otro día. Ya veremos. Vámonos mejor, que se nos va a hacer de noche y comienza a hacer frío. Ha sido un día increíble. Tenemos que volver. Sí, volveremos.

searchingHiginio

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ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

Nota:

Información sobre el Señor Ockham en wikipedia: La Navaja de Ockham.

41- Los 108 de Ubidea (II)

Nos vamos acercando…

Para no enmarañar la entrada anterior con actualizaciones, voy a destinar esta entrada a recoger la información oral que nos va llegando acerca de la investigación de los 108 de Ubidea. Si surgiera algún documento relacionado con esto, también lo incluiríamos aquí, por supuesto. ¡Ojalá! Aunque no creo que suceda, de momento.

ANTECEDENTES:

Hace casi un año encontré en la página del Portal de Archivos Españoles (http://pares.mcu.es/) un documento de 1941 en el que el entonces Alcalde de Ubidea, Timoteo Ajuria, dejaba por escrito que en el cementerio de esa localidad hubo 108 cadáveres de “rojo-separatistas”, fallecidos entre el 30 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937, todos por herida de fusil, en batalla, que no fue inscrita su defunción en el Registro Civil y que no se conocía su paradero actual. Los datos están en la entrada anterior.

los108deUbidea

He intentado durante este último año informarme acerca de este documento sin resultado hasta que, al ponerme en contacto con el Ayuntamiento de Ubide, Agurtzane Bengoa me comentó hace un par de semanas que el suegro del actual Alcalde, Joxan Pagola, le contó que cuando era niño “ayudó a su padre a llevar cadáveres de la guerra al Gorbea”. Dada la importancia que esta información podía tener en relación con el documento citado, quedamos en que intentaría recabar Agurtzane más información sobre esto, para ver qué más recordaba la familia ya que el entonces niño, Eugenio Ibarguchi, ya había fallecido. Asimismo, Agurtzane intentará también recabar más información entre familiares y amigos de Ubide y quizá  prepararemos una reunión en Ubide si conseguimos algún testimonio más, para que lo poco que que se haya podido conservar de la memoria de Ubide durante la Guerra Civil no se pierda.

INFORMACIÓN RECIBIDA HOY 22 de febrero de 2018

Pues bien, esta mañana, día 22 de febrero de 2018, hemos hablado por teléfono con el Alcalde de Ubide, Joxan Pagola, y tenemos la siguiente información para añadir a la investigación:

El suegro del Alcalde actual de Ubide se llamaba Eugenio Ibarguchi y tenía unos 6-7 años cuando ayudó a su padre a “llevar muertos de la guerra a Arralde”, pero no recuerda Joxan que mencionara cuántos ni saben exactamente a qué lugar los llevaron. Alguna vez fue con su suegro por esta zona de Arralde, pero el hombre no reconocía nada, no lo recordaba.

Joxan me dice que cuando su suegro Eugenio les contaba esta historia, le decían todos que “eso no podía ser”, que “eso está muy alto”, que “sería que les mandaron ir a enterrar a alguno que caería por allí”, pero Eugenio siempre contaba la misma versión, que “le mandaron a su padre llevar muertos de Ubide a Arralde” a enterrarlos y que él le acompañaba. Parece que no nos hemos equivocado mucho sobre la zona que barajábamos como posible en la anterior entrada.Arralde

Este entonces niño, Eugenio, también comentaba que en su caserío estuvieron alojados los del Perezagua y que desde allí se veían “los cañonazos que caían en Villarreal”.

Otras cosas que se comentan en el pueblo de Ubide es que en la zona de Atxuri (a la izquierda de Arralde, un poco más adelante siguiendo el sendero que viene  desde Ubide), “los mismos combatientes republicanos habían llevado también allí cadáveres a enterrar”.

También me ha contado Joxan que en el pueblo siempre se ha dicho que en “el blocao viejo” (en euskera creo que me ha dicho boraleku o algo así ) había también “enterrados de la guerra”. Con esto, creo que al menos se puede acotar un poco más la zona donde habría cadáveres de combatientes republicanos vascos, llevados bien por el padre de Eugenio Ibarguchi o por otros combatientes republicanos compañeros, según contaba Eugenio a su familia.

Yo supongo que sería algún barranco o similar situado junto al sendero que bordea estos montes y que forma un camino con forma de V en este mapa; es posible, como dice Joxan, que el niño no recordara bien y no los llevaran tan lejos, a pesar de haberle escuchado a su padre que los llevaban a Arralde. Pero dado que Eugenio insistía en ello, yo me inclinaría a pensar que así fue y que están en algún punto del  camino entre Ubidea y las inmediaciones de Arralde, y que habrá más cadáveres continuando el sendero hacia Atxuri. Este sería el tramo que se puede acotar aproximadamente. ¿Estaríamos hablando quizá de una zona del camino que estaría a entre unos 2-5 km  de Ubide salvando un desnivel de 150 metros en esos cinco kilómetros como mucho? Quizá un día se resuelva este misterio gracias a algún hallazgo casual.

Por cierto, aprovecho esta entrada para recordar que es muy importante cuando se encuentra algo que pueda ser de tipo arqueológico o restos humanos u objetos de combatientes no se puede ni se debe tocar ni revolver nada, y menos escarbar; es importante marcar la zona con algo que reconozcamos luego, sacar fotografías de la zona etc si podemos y avisar inmediatamente a Euskal Prospekzioa o a la Sociedad Aranzadi o Gogora para comunicar el hallazgo (si es en el País Vasco), y si se trata de munición, obuses etc a la Ertzaintza o la policía de tu comunidad, pero nada más, no se puede ni se debe hacer nada, más aún cuando podría haber algún material explosivo.

  • Gogora 944032846
  • Euskal Prospekzio Taldea: prospekzio@gmail.com

Continuamos. Hemos estado hablando un rato largo con Ubide y se ha ofrecido Joxan a preguntar a gente del pueblo sobre lo que recuerdan de la guerra, más bien “qué recuerdan de lo que sus padres les contaron” de lo que sucedió en Ubidea durante la guerra porque es una pena que toda esta información se vaya perdiendo. La próxima generación ya no recordará nada seguramente y lo habremos perdido para siempre.

Joxan no recuerda dónde recogían y atendían a los heridos que llegaban del frente, ni dónde estaban alojados los oficiales del puesto avanzado de mando de la Columna de Ubidea, y no sabe si alguien lo recordará, pero pienso que quizá el edificio que reunía las mejores condiciones para tal fin podría ser el llamado chalet de Arechaga. Lo va a preguntar también e intentará conseguir más testimonios para cuando concretemos una fecha en Ubidea.

Damos las gracias a Agurtzane y a Joxan por colaborar en esta investigación. Os mantendremos al tanto de todo, por supuesto.

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ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

 

HastasiempreForges

40- LOS 108 DE UBIDEA (I)

12/02/2018 ¡Comenzamos a recibir información sobre los 108 de Ubidea! 

[Última actualización: 18/02/2018]

<<Según nos informan, ESTOS CADÁVERES DE COMBATIENTES FUERON TRASLADADOS UNO O VARIOS PUNTOS DEL GORBEA O SUS INMEDIACIONES, NO PERMANECIERON EN EL CEMENTERIO DE UBIDE. El testimonio fue transmitido por un niño de Ubidea, según nos cuenta Agurtzane, que ayudó a su padre a llevarlos.>>

En la entrada del anterior,  “Ubidea, 30 de noviembre de 1936” recogimos hace unos días un artículo publicado en el diario “El liberal” a mediados de diciembre del 36, que ha sido la forma de introducir y animar a la población de Ubidea a colaborar en esta investigación. Nos pusimos también en contacto con el Ayuntamiento de Ubidea vía email y hoy hemos recibido el adelanto de una información valiosísima que ha conseguido Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubidea, de algunos de sus habitantes. Esperamos con entusiasmo que esta colaboración siga incrementándose y podamos, entre todos, recuperar la información perdida acerca de estos combatientes que, casi con total seguridad, constan en su mayoría como “desaparecidos” en los listado porque nunca se encontraron sus cadáveres.

Publicaremos toda la información que consigamos y nos sentiremos satisfechos de que al menos quede recogido el testimonio oral hasta la fecha de hoy, febrero de 2018, sobre aquellos enterramientos (más bien “recogida de cadáveres”) en Ubidea y la esperanza de que quizá, un día, esta colaboración sirva para identificar a algún otro combatiente.

<<Hipótesis de trabajo: Todo parece apuntar a que se trataría de fallecidos durante los primeros días de la ofensiva de Villarreal, fechas precisamente en las que se registran más número de fallecidos y “desaparecidos” durante la ofensiva.>>

ADELANTO DE LA INFORMACIÓN RECIBIDA HOY SOBRE LOS 108 DE UBIDEA

Hoy, 12 de febrero de 2018, acabamos de recibir información del Ayuntamiento de Ubidea acerca del documento mencionado varias veces en este blog sobre 108 combatientes republicanos vascos que, según este documento, estuvieron enterrados (o fueron recogidos) en el cementerio de Ubidea.

Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubide, se  ha tomado la molestia de indagar sobre este documento en los archivos y preguntar a los pobladores de Ubide, y ha conseguido una información muy interesante que voy a ir recogiendo en esta entrada progresivamente según Agurtzane me vaya aportando más datos. También se irán recogiendo los datos que otras personas quieran aportar, que son de un valor incalculable, ya que al parecer sólo podremos completar esta investigación a través de la información oral que se ha transmitido de padres a hijos en el pueblo.

<<SEGÚN NOS INFORMAN, ESTOS CADÁVERES DE COMBATIENTES FUERON TRASLADADOS UNO O VARIOS PUNTOS DEL GORBEA O SUS INMEDIACIONES, NO PERMANECIERON EN EL CEMENTERIO DE UBIDEA.
El testimonio fue transmitido por un niño de Ubidea, según nos cuenta Agurtzane, que ayudó a su padre a llevarlos.>>

Esta información nos la remitirán del Ayuntamiento de Ubide próximamente por escrito y entonces actualizaremos esta entrada con los datos que de momento sólo nos han trasladado por teléfono y añadiremos más detalles que Agurtzane va a tratar de rescatar del olvido:

PARA ESTA INVESTIGACIÓN

 << SE SOLICITA COLABORACIÓN PARA AVERIGUAR QUÉ SUCEDIÓ CON 108 MILICIANOS enterrados/recogidos EN EL CEMENTERIO DE UBIDEA DURANTE LA GUERRA CIVIL QUE MENCIONA EL DOCUMENTO>>

Será de un gran valor cualquier información relativa a estos enterramientos  en Ubidea durante la Guerra Civil. Mejor dicho, creo que vamos a tener que sustituir “enterramiento”  por “recogida de cadáveres”  ya que es posible que ni siquiera llegaran a ser enterrados allí, en Ubide, según parece, sino que fueron llevados a algún /algunos puntos del Gorbea, como ya hemos informado. Cualquier detalle que se recuerde será de gran valor en esta investigación.

Tras intentar desde hace unos meses averiguar en distintas instituciones algo sobre la información que aportaba un documento encontrado en la “página de pares”, en el Archivo Histórico Nacional/Causa General/Vizaya/Ubidea, y no haber obtenido ninguna respuesta hasta el momento, nos propusimos a investigarlo directamente. Y hoy, por fin, hemos tenido una conversación muy interesante con Agurtzane Bengoa que nos ha abierto un camino a seguir para averiguar qué sucedió con estos 108 combatientes republicanos vascos fallecidos.

Sería de gran valor que los propios habitantes de Ubidea, que son los que con mayor seguridad pueden tener alguna memoria directa de los hechos que ocurrieron en esta localidad durante la Guerra Civil, o bien el recuerdo de la memoria de lo sucedido transmitido de padres a hijos, intentaran recabar información de sus familiares por si alguien recordara algún dato sobre enterramientos o recogida de cadáveres de combatientes en el cementerio o en cualquier otro punto del pueblo durante la Guerra Civil para poder incorporar esta información que se pueda conseguir al registro llamado “Mapa de fosas” dentro del programa de recuperación de restos de combatientes y de la memoria histórica.

**Cualquier información, por insignificante que parezca, puede ser de gran ayuda. Muchas gracias por su colaboración. Pueden ponerse en contacto con nosotros o con Agurtzane, en el Ayuntamiento de Ubidea.**

los108deUbidea

Archivo Histórico Nacional, FC CAUSA GENERAL 1332, Expediente 58 – 4 ( son 14 imágenes)
Según consta en un documento conservado en el Archivo Histórico Nacional, en Ubidea, entre el 2 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937 - según declaró su Alcalde, Timoteo Ajuria, el 6 de febrero de 1941- fueron enterrados en el cementerio de Ubidea “108 cadáveres de milicianos rojo-separatistas”. La clase de heridas que presentaban eran “de fusil”. Fueron muertos “en batalla”. Su defunción no fue inscrita en el Registro Civil. Estos son los datos que se anotan en el documento, firmado por el Alcalde y el Secretario del Ayuntamiento de Ubidea en 1941, Timoteo Ajuria y Víctor Ibargutxi.

SE PRETENDE AVERIGUAR:

  1. Dónde estuvieron enterrados/recogidos exactamente estos combatientes que se mencionan en el documento.
  2. Si posteriormente se realizó alguna exhumación, y en ese caso adónde se transportaron los restos, si al mismo cementerio en nichos numerados (no se tiene constancia de esto, según la información recibida hasta el momento) u otro destino (al Gorbea, nos comenta Agurtzane, que piensa que quizá no llegaran a inhumarse, sino que quizá sólo llegaron al cementerio y de allí los llevaron, según la información recogida, a algún punto o puntos del monte Gorbea próximos a Ubidea).
  3. Si tal como nos informan, los cadáveres de los combatientes fueron llevados al Gorbea y no llegaron a inhumarse en el cementerio debido a  su reducido tamaño, qué zona, próxima a Ubidea, podría haber sido (si solo fue un lugar, o cuáles si fueron varios sitios a los que se fueron llevando). En principio, no sería una zona demasiado alejada de Ubidea, quizá alguna especie de sima o barranco próximo a Ubidea, fuera de la zona donde se estaba combatiendo, lógicamente. Esperamos recibir información más precisa de ello o alguna pista que nos haga reducir esta zona de búsqueda.

Si esta información sobre el traslado de cadáveres de combatientes de la Guerra Civil a las faldas del Gorbea es tal como nos la han contado, la zona donde podrían haber sido trasladados supongo que podría ser aproximadamente esta zona amplia marcada en azul, no más al sur de este cuadrante ni hacia el este, porque eran zonas donde se estaba combatiendo, y tampoco creo que los llevaran muy lejos del pueblo ni subieran demasiado hacia la cumbre del monte Gorbea, así que quizá estén más cerca de Ubidea de lo que en principio pudiera parecer, cerca del camino marcado en verde o en otro de los muchos que hay.

¿PODRÍA TRATARSE DE ESTA ZONA donde fueron trasladados y haberse seguido este camino marcado en verde? Es posible que pronto sepamos algo más. Lo que se averigüe, lo publicaremos en esta misma entrada.

zonaabuscar

EN EL “MAPA DE FOSAS” (que de todas formas no está actualizado desde 2005, creo), Ubidea no aparece señalado como posible lugar de enterramiento de milicianos en fosa común, ni hay anotación ninguna sobre sobre la sospecha de que pudiera existir o haya existido una fosa común, que en este caso sería de enterramientos por parte de las propias tropas republicanas- de fallecidos en la ofensiva de Villarreal la mayoría seguramente-, y no de fusilamientos de las tropas nacionales, en principio. Los colores de las banderolas del mapa de fosas indican las distintas situaciones: no intervenida, desaparecida, trasladada al Valle de los caídos, exhumada total o parcial, o varias fosas en la misma localidad. Pero en Ubidea no hay ninguna de estas banderolas. Sin embargo, este documento demuestra que sí hubo enterramientos de combatientes republicanos entre el 2 de noviembre de 1936 y el 7 de abril de 1937 (es decir, hasta el comienzo de la ofensiva de Vizcaya por Mola, en concreto el 7 de abril, fecha en que Ubidea fue ocupada por las “tropas nacionales”). Si esta afirmación no respondía a la realidad, esa es ya otra cuestión, pero habrá que averiguar qué de cierto había en ella, que de momento, podría estar relacionado con lo que nos cuentan del traslado de cadáveres durante la Guerra  Civil a distintos puntos del Gorbea desde Ubidea. Cuando tengamos una información más detallada la incorporaremos a esta entrada.

LOS ENTERRAMIENTOS NO REGISTRADOS DE COMBATIENTES REPUBLICANOS

El motivo de que estos milicianos fueran enterrados en fosa común por las propias tropas republicanas fue seguramente el gran número de bajas que hubo en momentos puntuales (como sucedió en los primeros días de la ofensiva de Villarreal, por ejemplo) y la falta de medios para gestionar el traslado de cadáveres de manera adecuada.

Este hecho, unido posiblemente a la realidad política del intento de ocultación del número real de bajas que estaba habiendo  (para no desmoralizar a los combatientes y a la población, a la que se estaba enviando mensajes en prensa de que todo iba bien, que se obtenía una victoria tras otra y se ocultaba el número real de bajas)  es posible que fuera la causa de que muchos de estos milicianos ni siquiera pudieran ser identificados o enterrados convenientemente en su momento, como así lo declaran muchos combatientes después de décadas.

Así, en no pocas ocasiones, por necesidad, los combatientes enterraban a sus propios compañeros, por órdenes de sus superiores o por decisión propia, en el mismo campo de batalla, en trincheras o en fosas próximas a los pueblos cercanos, sin que se redactara ningún documento oficial sobre ello, pesando esto durante años sobre la conciencia de aquellos que habían participado en la inhumación que consideraban “poco cristiana” e indigna quizá, pero que no tuvieron más remedio que realizar dadas las circunstancias. Sólo al cabo de muchos años, décadas, algunos combatientes han confirmado, con pesar, que esto sucedía con bastante frecuencia.

Hoy, todo eso ya no importa, podemos comprenderlo, nadie les va a reprochar nada ni les van a juzgar, por supuesto; lo que intentamos es recuperar lo que en su momento no se hizo o no se pudo hacer bien, simplemente. Bastante tenemos ya con las fosas de fusilados por el “bando nacional”, donde se están encontrando muchos “desaparecidos”, pero es evidente que también existe este tipo de enterramientos precipitados, sin registrar, de los combatientes propios, como creo que pudo ser el caso de “los 108 de Ubidea”, que en principio <>.

Si es posible, sería de un gran valor la colaboración de los paisanos de Ubidea, que pueden guardar algún recuerdo de esto y que conocen la zona mejor que nadie, y especialmente también la del párroco de la Iglesia de Ubidea, que es la persona que seguramente tiene un mayor conocimiento sobre los documentos que la parroquia pudo redactar durante la Guerra Civil, bien sobre inhumaciones en el Campo Santo del cementerio de Ubidea o fuera de él, sacramentos impartidos a milicianos en sus últimos momentos de vida, etc. cualquier dato que haya quedado registrado y que nos pueda ayudar en esta investigación.

LLAMAMIENTO A LOS NATURALES DE UBIDEA

Si alguna persona tiene algún recuerdo o información sobre estos hechos, aunque sea oral, narrada por sus familiares, cualquier detalle por pequeño que sea, puede dirigirse bien a nuestra dirección de correo  batallonrosaluxemburgo@outlook.com para poder publicarlo inmediatamente, o bien a cualquiera de estas instituciones mencionadas, Gogora -del Gobierno Vasco- o la Sociedad de Ciencias Aranzadi (o a todas las instituciones o asociaciones que considere oportuno, cuantos más tengan conocimiento de ello, mejor) para que tengan en cuenta su testimonio y quede constancia de él, de cara a reunir alguna información sobre estas inhumaciones en Ubidea durante la Guerra Civil acerca de las cuales, al parecer, no hay ninguna información más excepto el documento citado (que es de una gran validez puesto que está firmado por el Alcalde y el Secretario del Ayuntamiento de Ubidea en 1941).

<< También pueden aportar su información directamente, si lo desean en el Ayuntamiento de Ubidea, a Agurtzane Bengoa, que amablemente se ha dispuesto a colaborar con esta investigación, lo que le agradezco y agradecemos infinitamente. >>

Muchísimas gracias a los que están colaborando ya y a los que se sumen a este proyecto para averiguar qué  sucedio  con los “108 de Ubidea” o cualquier información que tengan, en general, sobre enterramientos de combatientes de la Guerra Civil en Ubidea.

batallonrosaluxemburgo@outlook.com

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NOTA AÑADIDA EL 13/02/2018

<< EL LIBRO DE DIFUNTOS DEL CEMENTERIO DE UBIDEA 1989-1958 Tras visitar hoy el Archivo Histórico Eclesiástico de Vizcaya y consultar el libro de difuntos de la parroquia de San Juan Bautista de Ubidea, he comprobado que no consta ninguna mención a combatientes republicanos en el cementerio de Ubidea.

Por si alguien tiene curiosidad, comparto con vosotros algunas notas que he tomado:

Entre 1936 y  julio de 1937 se producen muy pocas inhumaciones en el cementerio de Ubidea; lógico si tenemos en cuenta que era una población situada en el frente y por ello había sido dada la orden de evacuación, con lo cual muchos de sus pobladores habrían abandonado el pueblo, aunque es evidente que no todos, ya que se produjeron algunas inhumaciones, como por ejemplo en las fechas de la ofensiva de Villarreal sólo hubo cuatro inhumaciones de personas mayores y fueron por causas naturales, por motivo de enfermedad:

  • 30/10/1936, una mujer fallecida a causa del cáncer.
  • 22/11/1936 una mujer fallecida por insuficiencia cardíaca.
  • 01/12/1936 un hombre por angina de pecho.
  • 5/01/1937 una mujer de 82 años por bronconeumonía, a la que le fueron suministrados los sacramentos por el capellán del Batallón Aristimuño, Pedro María Narbaiza. No se le hizo oficio [ es decir, no se hizo funeral] por hallarse ambas Iglesias militarmente ocupadas con motivo de la Guerra Civil.

A partir de verano de 1937 hay más inscripciones de defunción, tanto de adultos como de niños, con lo cual vemos que el pueblo vuelve a estar ocupado. Por  cierto, hay uno que me resultó muy curiosa la causa de la muerte anotada: falleció “por falta de vitalidad”.

Entre los difuntos anotados entre 1936-1938 hay varios requetés (como, efectivamente, me comentó A. Bengoa), jóvenes naturales de Ubidea, del Tercio Nuestra Señora de Begoña y del Tercio de Nuestra Señora de la Blanca, que han fallecido en:

  • Un joven de 25 años, natural de Ochandiano, fallecido en el Alto de Santo Domingo, Artxanda, Bilbao el 18 de junio de 1937.
  • Un joven de 28 años, natural de Ubidea, en el frente de Mercadillo, en Sopuerta el 5 de julio de 1937.
  • Dos jóvenes de 17 y 18 años naturales de Ubidea, fallecidos en el frente de Teruel en mayo y junio de 1938.

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NOTA AÑADIDA EL 14/02/2018 

Un tal Friedrich Klausing Volker, es enterrado en el cementerio de Ubidea el 26/01/1949. Era hijo de Karl y Rosa. Tenía 32 años y era natural de Trier, Rhenania (Alemania). Estaba casado con Ria Klausing, domiciliada en Munchen, provincia de Bavira (Alemania). Falleció a las 23:00 del 26/01/1949 “por accidente de trabajo” y “no se le suministraron sacramentos porque no dio tiempo a ello”.

He buscado un poco en internet pero no encontraba nada, así que le he preguntado a Agurtzane Bengoa, del Ayuntamiento de Ubide, y me dice sobre esto lo siguiente:

“Por esas fechas estaban haciendo las obras de la canalización que une los pantanos de Ullibarri-Ganboa y Undurraga. Hay una tubería por debajo de tierra que une estos dos pantanos y lleva agua para Bizkaia. Fallecería en las obras y seguramente sería un ingeniero, había bastantes por Ubide en aquellos años. Algunos se casaron y quedaron en Euskal Herria, otros se casaron y se fueron con sus mujeres a Alemania de vuelta.”

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ENLACES A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS CON  “Los 108 de Ubidea”:

39- Ubidea, 30 de noviembre de 1936

Ubidea

FRENTE Y RETAGUARDIA

*Transcripción del artículo publicado en Euzkadi Roja el 13 de diciembre de 1936.*

<< Visiones del Frente

DESFILE DE SOMBRAS

Como recuerdo personal y testimonio de agradecimiento a quien me proporcionó la ocasión de colaborar en el éxito de la primera gran batalla del Ejército popular de Euzkadi.

Los llanos campos alaveses fueron inquietados en la noche por el limpio y vibrante sonar de la corneta militar. Entre la humildad de las casas del pueblo, saturadas de frío y humedad, miles de hombres comenzaron a surgir silenciosamente de las tinieblas, confundiéndose con otras sombras: con carros de asalto, con camiones, con cañones, con bestias de carga… Bajo el débil reflejo de la luna invernal envuelta en brumas, en el conjunto gris de todas las cosas, los cascos de acero y las armas brillaban sombriamente.

Lentamente púsose en marcha la columna de sombras, confundiéndose en la noche: el barro de la carretera semi-inundada acallaba, alejándolo, el pesado andar de las mismas… Los vítores, los aplausos, las calles preñadas de multitudes enardecidas, de color y de luz, habían quedado en la retaguardia lejana llena de egoísmo y de incomprensión. Las sombras, los hombres, los camaradas, marchaban hacia la línea de fuego; con el alba, el último grupo de un esperanzado desfile que había durado horas.

Por los redondos ventanales de la pequeña capilla convertida en Depósito Militar de Intendencia penetraban ya las primeras claridades del día. La rebajada luz de un candil de  carburo permitía distinguir en la penumbra, sobre la embarrada tarima, un deforme amontonamiento de hombres y cosas. Adosados a las blancas paredes de la capilla, bajo las breves alas del crucero, los sencillos altares de madera tallada eran también siluetas sombrías, destacándose en ellos las imágenes como  cosas, como unas sombras más. Bajo la luz del candil de carburo, el sueño, el cansancio, eran más fuertes que el frío, que la espera del nuevo día…

Terminó la angustiosa espera: transcurrida la tarde, improvisadas centralitas telefónicas fueron avisando a todo Euzkadi el triste envío que hacía el frente aquel día a la civilización y al sentimiento humano. Sobre los campos, algunos cientos de hombres regresaban tendidos sobre grises camillas de aluminio y lona; su xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx [ cinco líneas censuradas ] el precio de diez kilómetros de terreno reconquistado, el valor de cuatro o cinco pueblos arrancados a la intolerancia, al egoísmo y a la barbarie.

La noche ocultó piadosamente la trágica y ensangrentada caravana. Tras ella fueron llegando pequeños grupos de hombres, mezclados con carros de asalto, con cañones, con bestias de carga… El barro acallaba su cansino andar; la noche lluviosa y fría hacía de ellos menos que sombras. La victoria, los vítores, los aplausos xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx [ una línea censurada ].

He tenido unas horas de permiso; llegué cuando mi hijo, desposeído de todo, agradecido a todo, se acogía al sueño. Las últimas claridades iban llenando de tinieblas la habitación desnuda totalmente de muebles y adornos. Su pequeña cabeza escondíase en la albura de la almohada, arrebujado en una manta que apenas podía prestarle calor alguno. Ningún ruido se atrevía a turbar su sueño de sosiego y paz. En pie, junto a la prestada cama, mi vista se perdió en la obscuridad hecha, y en ella continuó viendo el callado desfilar de miles de sombras grises que se perdían en el llano escenario de los campos alaveses, haciendo brillar opacamente sus cascos y sus armas, bajo el débil reflejo de la luna llena, de invierno, envuelta en brumas…

Ubidea, 30 noviembre 1936 >>

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Recorte del artículo en el Euzkadi Roja del 13 de diciembre de 1936

desfiledesombras

ocaso

En memoria de los fallecidos durante la ofensiva de Villarreal, muchos de los  cuales siguen aún pendientes de ser hallados bajo el pantano, inhumados en trincheras, en fosas comunes o cementerios de la zona de la ofensiva. batallonrosaluxemburgo.wordpress.com

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NOTA AÑADIDA el 02/02/2018:

En Ubidea, el 30 de noviembre de 1936, antes de amanecer, estaban concentrados, listos para salir al frente, esperando órdenes superiores, más de seis mil hombres de batallones de las J.S.U, P.C.E, P.N.V y U.G.T.

Allí estuvo el puesto de mando y un hospitalillo de campaña (ubicado en alguna de sus casas) durante la ofensiva de Villarreal, donde llegaban los heridos y fallecidos que habían podido recogerse de la zona de la ofensiva durante un mes y, tal como aseguraba su entonces Alcalde, Timoteo Ajuria, fueron enterrados en el cementerio 108 combatientes del Ejército Republicano del País Vasco/ Eusko Guadarostea, desde noviembre del 36 al 7 de abril de 1937 en que Ubidea fue tomada por las tropas de Mola.

cabecera108deubideaLos mayores del lugar seguramente recordarán algo de todo esto y lo habrán transmitido a sus descendientes (la famosas “batallitas de la guerra” que nadie escuchábamos nunca y de lo que ahora tanto nos lamentamos). Si algún natural de  Ubidea deseara aportar  información sobre lo ocurrido en Ubidea durante la guerra – y en especial sobre estos enterramientos-, su colaboración sería de un gran valor y quedaría recogida en este blog si así lo desea, para poder compartirlo con quien tenga interés en la actualidad y en el futuro. Pueden comentar en “Escribir un comentario” o enviando un email a batallonrosaluxemburgo@outlook.com

Muchas gracias por compartir.

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